Exposición Individualsept 2015 - nov 2015· Por Christine Frèrot

Pablo Reinoso

Maison de L´Amérique Latine

Diseñada por Pablo Reinoso y su curador, Jérôme Sans, la primera exposición individual de envergadura del artista instalado en París (Buenos Aires, 1955) propone un recorrido reciente que dialoga, interroga y trastorna el espacio arquitectónico de la Maison de l’Amérique latine. Entre escultura y diseño, desde la entrada hasta el famoso patio oval, pasando por la planta baja y el sótano, la obra de Reinoso se despliega –de la madera al acero, del papel al plástico, del oro a la plata, del mármol negro al carbón, sin olvidar el video– con una virtuosa levedad que subraya la gestualidad contenida de sus sinuosidades y arabescos. Desafío a la materia pero también desafío al espacio y, por qué no, al tiempo. Pues, en Reinoso, el soplo, ya sea virtual o real (las Respirantes incluyen un pequeño ventilador), construye y atraviesa lo material para instaurar una especie de movimiento perenne de las formas, preservando un equilibrio/desequilibrio permanente. La palabra clave es pues ingravidez en ese gesto, que es, al mismo tiempo, hábil, físico y estético.

Exposición Individual: Pablo Reinoso — imagen 1
Pablo Reinoso. Retour végétal y Milonga (Retorno vegetal y Milonga), 2015. Instalación: Retorno vegetal (madera tallada y acero), Milonga (zapatos, madera y fibras naturales). Dimensiones variables. ©Rodrigo Reinoso.

Al recorrer la exposición, donde se cuentan unas quince obras que abarcan cerca de treinta años de actividad (esculturas en madera y acero pintado, alrededor de veinte dibujos preparatorios –acuarela, tinta china, grafito– y cuatro instalaciones de muy grandes dimensiones), nos llama la atención la elegancia del almocárabe de las líneas, la sutileza en el humor, la tan particular y desviada utilización del material (sobre todo de la madera torneada), la búsqueda de la paradoja y el absurdo, consubstanciales a la exploración plástica. La búsqueda de una estética refinada, que se ilustra brillantemente en esta exposición, es además la prueba de la doble actividad de Reinoso, quien reivindica tanto su condición de diseñador como la de artista plástico. Desde la entrada, ya la mesa está puesta, tanto conceptual como materialmente, a condición de levantar la vista. En efecto, la instalación Mr. et Mme. (Sr. y Sra., madera, varias dimensiones, 2015) presenta una mesa de la que pende la majestuosa araña con colgantes de cristal y dos sillas, todo el conjunto fijado en el techo de esta elegante residencia del siglo XVIII. Ese Mundo al revés, que da título a la exposición, es la primera instalación diseñada in situ. En la sala de la derecha, dos “esculturas” en madera torneada y tallada, entrelazadas a la manera de Reinoso, son la interpretación-homenaje de dos pinturas emblemáticas: el Laocoonte del Greco y los retratos Gabrielle d’Estrées y su hermana (de autor desconocido). Para el primero, Reinoso trabaja el movimiento y la torsión del cuerpo humano, liso y extendido y a la vez, y hace resurgir, en esa verdadero vuelo de formas esculpidas, la densidad carnal de la pintura. Une segunda escultura imponente, en acero pintado de negro, Banc Saint-Germain (Banca Saint-Germain), fue concebida especialmente para el patio oval. Con su doble función: obra de arte y asiento a la vez, dibuja en el espacio una “coreografía de caos y equilibrio”. Nos encontramos frente a una especie de gran ocho, retrabajado, desordenado, que conforma igualmente un espacio lúdico. La banca se convierte de alguna manera en un lugar de ritualidad y es también la cinta que define el infinito y se despliega, sin obstáculo alguno. Volutas, círculos, sinuosidades, la voluptuosidad del barroco se impone pero también el estilo nouilles, en versión siglo XXI. En la bajada de la escalera que lleva al gran espacio del sótano nos recibe un conjunto de “cojines” de tela negra que “respiran” siguiendo la misma cadencia (Monochrome respirant, 1999) e insuflan en el visitante esa densidad vital tan característica de las obras de Pablo Reinoso.

La gran instalación Paysage d’eau (Paisaje de agua), creada en 1982 para la XI Bienal de París, fue retrabajada para la Maison de l’Amérique latine. La oposición mate/brillante de esas negras y tumultuosas aguas invita al misterio y al secreto invocados igualmente en la instalación Le Cabinet du Dr. Lacan (El consultorio del Dr. Lacan, de 1998), en donde la cama-colchón y las almohadas de plástico son agitadas por estremecimientos respiratorios y vacilaciones verbales. El psicoanálisis está “bajo una campana de vidrio”, con un efecto de espejos de sí mismo, puesto que el visitante se convierte en el voyeur de la (o de su) sesión de análisis. El video Thoneteando (de 2006, 6’30’’), casi mudo (sólo es perceptible el ruido de las sillas Thonet1 con las que juega Blanca Li), es una maravilla de absurdo lúdico y sentido del humor al estilo de Buster Keaton. La actriz española se ve totalmente perdida ante la imposibilidad de sentarse; ella actúa, lee, tropieza, cae, queda atascada, se adapta, quita una silla y trata de ponerla de nuevo en su lugar sin lograrlo, mientras la imagen es trabajada repetidamente en cámara rápida. Lo que no era más que un juego se convierte en una pesadilla y la actriz termina por declararse vencida.

Antes de penetrar en la gran sala donde se despliega la instalación Ashes to ashes (Cenizas a las cenizas), creada en 2002 para la Casa de América de Madrid y reconstituida para la exposición, se exponen varios dibujos preparatorios, así como una lámpara design Bamboo light, de 2006. Ashes to ashes representa un apartamento totalmente de cabeza cuyo piso brota como un haz o chorro para ir a parar a la chimenea. En la misma sala, una de las famosas bancas spaghetti, intitulada Retour végétal (Retorno vegetal, 2015) –que tiene como referente las clásicas bancas francesas de madera– se desvía de su función primigenia en una proliferación descabellada de listones, fuente de su impracticable belleza.

En Reinoso, sin duda, hay poesía.

NOTA

1. La silla Thonet n° 14, ícono del diseño industrial, es un mueble creado en 1859 por el industrial germano-austriaco Michael Thonet. Hoy en día es más conocida bajo el nombre de silla “bistrot”.

CHRISTINE FRÈROT

Pablo Reinoso, por Christine Frèrot | artnexus