Exposición Individualsept 2015 - nov 2015· Por Elvis Fuentes

Erika Verzutti

Sculpture Center

El Sculpture Center de Long Island City presentó la primera exposición individual de Erika Verzutti en Nueva York, titulada El cisne con el escenario. Ocupando dos salas, la muestra se desarrolló en dos instancias marcadamente distintivas. En la primera, consistente con la obra que da título a la exposición, Verzutti colocó una escultura de gran formato y una serie de fotografías en blanco y negro de un actor actuando frente a (más que interactuando con) la forma abstracta del cisne. Hay que hacer notar que la escultura en las fotografías era diferente de la ahora presente en Nueva York. En comparación, la segunda es bastante mayor.

Exposición Individual: Erika Verzutti — imagen 1
Erika Verzutti. Cisne con la etapa, 2015. Vista de la instalación en el Centro de Escultura. Foto: Jason Mándela.

La escultura no es más que una forma esquemática consistente en una base cónica cuya parte superior ha sido estilizada y curvada hacia el lado derecho, sugiriendo el cuello del cisne. Adosada a esta forma hay una especie de tarima a la que se accede por una escalera posterior. Ambos elementos están unificados por el color blanco y por la textura brutalista. El efecto, sin embargo, no es de aspereza, sino de rusticidad, a la manera del lenguaje brute de Jean Dubuffet. Asimismo, la superficie brillante invita al tacto, como si se tratara de un animal que se quiere palpar. Estos aspectos permiten crear un escenario de extraña familiaridad, que resulta oportuno para fotografiarse con el cisne. En efecto, numerosas imágenes de espectadores trepados en la tarima circularon en las redes sociales poco después de inaugurarse la muestra.

En la segunda sala, encerrada en un espacio de puntal bajo, Verzutti colocó un grupo de esculturas. Se trata de obras nuevas, que introducen variantes del color azul para explorar la versatilidad del mismo. En cierto sentido, tiene mucho que ver con el trabajo que Verzutti viene realizando desde hace unos años, en los que aparecen formas botánicas de apariencia rudimentaria o naif, especialmente frutas, pero también objetos cotidianos y formas totémicas y ceremoniales. Utiliza materiales como bronce, concreto, barro y cera, algunas veces pigmentados. Dichas formas remedan el lenguaje modernista de Tarsila de Amaral, lo cual es evidenciado por la propia artista en una pequeña escultura (titulada Tarsila con Koons), que repite la forma del cisne, añadiendo una pelota azul, en clara alusión a la obra reciente de Jeff Koons y su exposición Jugando con pelotas. Sin ser estrictamente humorísticas, las esculturas de Verzutti poseen una gracia y un desenfado particulares.

Otra referencia animal, también cargada de connotaciones esteticistas como el cisne, es la escultura Pavo real, de 2014. Realizada en papier-mâché, el abanico de plumas es igualmente esquemático. También en esta obra, Verzutti utilizó el color para afincar el referente real del ave, pues aplicó pintura iridiscente a uno de los planos. Coronando el abanico, colocó una serie de pinceles de pintor. En otras obras, los motivos remiten a frutas o presentan yuxtaposiciones formales caprichosas. En muchos casos sobresale la capacidad con la que Verzutti logra imbuir a sus esculturas de un dinamismo juguetón, de manera que elimina con elegancia las tensiones que podrían resultar de dichas yuxtaposiciones. En esta serie de obras su principal recurso ha sido, curiosamente para una escultora, la aplicación de la pintura. La distribución sobre unos pedestales a distintos niveles, que semejan barras o mesas de exhibición de productos, da un tono informal al conjunto, lo cual opera en beneficio de su obra.

Verzutti está teniendo un buen momento expositivo en Estados Unidos, con muestras individuales en el Tang Teaching Museum del Skidmore College en Saratoga Springs, el otoño pasado, y la presente. Probablemente, esto es un resultado directo de la atención generada por la curaduría Bajo el mismo sol, que Pablo León de la Barra realizó para el Museo Guggenheim de Nueva York el año pasado, y en la que ella fue incluida. Nacida en São Paulo en 1971, Verzutti estudió diseño industrial en Brasil antes de girar hacia las artes visuales y graduarse del Goldsmiths College, en Londres. Su presencia se empezó a hacer notar a partir de que comenzara a exponer en la galería Forte Vilaça, de São Paulo. Su lenguaje escultórico es una especie de dialecto posmodernista, de tipo neotropicalista, que León de la Barra ha promovido. De hecho, ya ambos habían trabajado juntos anteriormente en una muestra personal en la galería Blow de la Barra, de Londres, en 2007. Su repertorio de formas, si bien esquemático en el sentido moderno, no es reducido. A las familias de frutas, animales y objetos cotidianos se suman motivos más abstractos y referencias a la historia del arte. Con esta exposición Verzutti se afianza como una de las nuevas voces de una escultura brasileña que empieza a alejarse de las fibras y los hilos, de las formas desvanecidas y deshechas, para retomar la solidez de la masa.

ELVIS FUENTES

Erika Verzutti, por Elvis Fuentes | artnexus