Ficção nas coisas (Ficción en las cosas) reúne dieciséis trabajos recientes inéditos de Waltercio Caldas. Son ocho esculturas en las que utiliza el acero inoxidable, cordeles y otros tipos de hilo, acrílico y madera, y ocho dibujos /objetos elaborados sobre papel, con pequeñas piezas tridimensionales, adheridas al soporte. La exposición, que tuvo lugar en la Galería Raquel Arnaud, en São Paulo, abrió al público el 7 de abril y se la pudo visitar hasta el final de mayo.
Waltercio Caldas es uno de los nombres significativos del arte brasilero contemporáneo. Su trabajo se inserta en la tradición constructiva que se desarrolló en Brasil en la segunda parte del siglo XX. El principio que rige la estrategia estética de este artista es de orden minimalista. Su obra tiene un eslabón con la experimentación desarrollada en el neoconcretismo brasilero.

En la exposición de la Galería Raquel Arnaud, fue posible observar la peculiaridad y la constante búsqueda de innovación que el artista revela en su investigación de lo tridimensional. Él trabaja la expansión de la línea en el espacio y atrapa al espectador por el compromiso perceptivo. Lo lineal trae movimiento a su obra, ora sugiere sonoridad, vibración, ora un ritmo como en el bailar, o crea geometrías, volúmenes virtuales minimalistas. Se trata, en verdad, de espacios/lugares que se activan con la interacción de la mirada del espectador. Son muchos los caminos posibles para quien interactúa con sus obras. Desde el lugar en donde están colocados, sus trabajos se abren a la percepción y fluyen libremente en el espacio; desafían la mirada por los vacíos que generan. Waltercio Caldas realiza una investigación de calidad fenomenológica, envolviendo al espectador sensorialmente.
Paulo Sérgio Duarte, un crítico que estudió profundamente su producción, considera que en Waltercio Caldas el espacio se reinventa gracias a las estructuras creadas. Según el crítico, hay en la obra de Waltercio Caldas “una inteligencia puramente óptica”. Sus “esculturas traen una sutil dosis de humor, de donde deriva el placer del espectador al interactuar con ellas”. Está siempre en juego una dimensión vivencial.
Waltercio Caldas inició su trayectoria en el decenio de 1960. Fue alumno de Ivan Serpa, uno de los pioneros del arte concreto en el Brasil. Comenzó a exponer en 1967, participando en diversas colectivas. En la Galería Gead, de Río de Janeiro, recibió un Premio de Dibujo.
Su primera individual tuvo lugar en 1973, en el Museo de Arte Moderno de Río, ocasión en la que expuso trece objetos y veintiún dibujos; varias obras fueron adquiridas para la Colección Gilberto Chateaubriand.
El primer texto crítico sobre su trabajo es de la autoría de Ronaldo Brito y fue publicado en el periódico Opinião, un periódico alternativo de importancia en la escena cultural brasilera, en la época de la dictadura militar. Y, en la gran prensa del período, tuvo comentarios de Federico Morais y Walmyr Ayala, críticos de arte muy activos en esa época. Su obra ha sido continuamente puesta en evidencia en la escena artística brasilera. El artista se destaca igualmente en el exterior. Expuso, en 1974, en Barcelona y en París, en la muestra titulada Arte gráfico brasilero, promovida por el Itamaraty*. En 1977, fue nominado para la Bienal de Venecia, pero rechazó participar por razones políticas. En esa misma época fue coeditor de la revista Malasartes, un periódico de arte y cultura de importancia en el contexto cultural del país en ese momento.
Waltercio Caldas también se dedica al arte público. Su primera escultura pública, La forma ciega, fue realizada en 1982, en Punta del Este, para el Paseo de las Américas. Muchas obras surgirían en la línea del tiempo de su producción. En Río de Janeiro, es importante recordar el trabajo que está en la Avenida Beira-Mar (Escultura para Rio, 1996), y en São Paulo, el instalado en el Parque do Carmo (El jardín instantáneo, 1989).
Valga destacar, en su recorrido artístico, el premio que recibió en 2004, Gran Premio de la Bienal de Corea del Sur, con El aire más próximo; la sala especial de su obra en la V Bienal del Mercosur (2005), en la ciudad de Porto Alegre (Brasil). En tal oportunidad instaló la escultura Espejo rápido, en la ribera del río Guaíba, obra que atrajo fuertemente la atención del público. En 2007, participó en la 52ª Bienal de Venecia con Half Mirror Sharp, en el Pabellón de Italia.
Últimamente, el artista viene exponiendo en diversos países, como Portugal, Austria, Ecuador, Bélgica y Holanda, Francia y Estados Unidos, entre otros.
Sus trabajos se encuentran en colecciones de instituciones como el Centro Pompidou (París), el Museo de Arte Moderno, MoMA (Nueva York), el Museo de Arte Moderno de São Paulo (MAMSP), el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (MAM), y la colección del Instituto Inhotim, además de otras instituciones y colecciones particulares en todo el mundo.
La exposición Ficción en las cosas trajo al público la posibilidad de un vivo contacto con la poética del artista. Se pretendía un diálogo abierto con los visitantes. Los objetos estaban allí para ser revelados delante de cada espectador. Nunca hay contenidos preconcebidos en sus obras. La experiencia sensible de cada observador es el camino fundamental para construir esa revelación.
* Itamaraty (o Ministerio de Relaciones Exteriores) es el órgano del poder ejecutivo responsable de la política externa y las relaciones internacionales de Brasil.
