Exposición Individualjun 2015 - ago 2015· Por Irina Leyva

Ricardo Cárdenas

Ideobox

La reciente exposición personal de Ricardo Cárdenas en Ideobox se titula “Líneas de metal”, y está compuesta por un grupo de esculturas de pequeño y medio formato producidas por el artista en los dos últimos años. Cárdenas, como muchos artistas a través de los siglos, se ha inspirado en la perfección del mundo natural y lo traslada a su obra a través de formas abstractas. Nos devela su fuente de inspiración a partir de los títulos, como nidos, nubes o bosques. Temáticamente, el artista produce sus obras en series, de cierta manera recreando la cadencia propia de la naturaleza.

Formalmente, las obras son ensamblajes impecables, constituidos por muchos elementos que se aúnan para crear la forma final. A menudo se apoya en el color para continuar una serie, aunque muchas de las piezas respetan el color natural del acero.

Exposición Individual: Ricardo Cárdenas — imagen 1
Ricardo Cárdenas. Nido negro, 2015. Aluminio policromado y soldado. 76,5 x 79,7 x 87,3 cm. (30 1/8 x 31 3/8 x 34 3/8 pulgadas).

Entre las obras de pared sobresalen las nubes, estructuradas a partir de elementos hechos de acero inoxidable alongadas, en una secuencia apretada. La delicadeza de cada elemento recuerda más al dibujo que a la escultura. Esta afirmación se comprueba al ver un grupo de sus dibujos en los que se evidencia el proceso creativo del artista, permitiéndonos ver gráficamente su método de trabajo en etapas. Al verlos en secuencia se establece una dinámica similar a la de un cómic, en la que con cada imagen se va completando la historia. Como nos anunciaba con el título de la muestra, la línea deviene en el elemento más importante de su obra, ya que con ellas “construye” cada una de las piezas. El material ha sido reducido a líneas, que va colocando una encima de la otra para crear los nidos, mientras que en las nubes o en los bosques las mismas están “organizadas” una al lado de la otra. Como dice el artista: “la elaboración de las piezas no es otra cosa que la realización del dibujo en tres dimensiones”. Esta idea del intercambio entre el grafito del lápiz y el acero está muy lograda en piezas como Dibujo en acero (2014), en la que la escultura está formada por largos elementos de acero. Al titularla así, Cárdenas nos remite directamente a sus dibujos como el embrión de sus creaciones.

Otra de sus series, titulada Los bosques, presenta una solución formal bastante similar a las nubes, pero cambiando el volumen de los elementos que los integran a un poco más gruesos, imitando los arbustos y árboles que lo componen en el mundo natural.

Los “nidos” siguen un proceso de construcción similar a los reales que hacen los pájaros. Cárdenas logra recrear el material natural original (como hierbas, hojas y ramas) en metal, y aunque se ve claramente que es diferente, el referente está ilustrado explícitamente. En esta serie se unen las soluciones formales de las nubes y de los bosques, ya que utiliza las mismas de ambos. Hace nidos con elementos muy finos (casi como agujas), y otros con elementos más gruesos, imitando los de diferentes especies de aves que usan indistintamente paja o ramas. Una de estas obras, Nido negro (2015), impresiona al constatar el cuidado con el que se une cada elemento, que genera una perfección interior y exterior. Aunque las “líneas” en esta pieza son más gruesas que en otros de los nidos, el trabajo de ensamblaje es igualmente meticuloso. Al asomarnos dentro podemos ver cómo ha colocado cada pedazo de aluminio en perfecta proporción y armonía con respecto a los demás. Nido negro contrasta con Nido blanco (2014) y con Nido grafito (2015), en el que los elementos de metal son más finos, similares a la paja natural que utilizaría un pájaro robín.

Otra de las piezas que llama la atención es Manglar (2015), que más que una escultura es una instalación. Hecha de acero inoxidable, y en una solución similar a la de su Dibujo en acero, los elementos están emplazados en el suelo.

Hay otras piezas de corte más abstracto, como sería Columna amarilla (2015), que, como indica el título, es una columna hecha de elementos de aluminio policromado, en amarillo y azul. Punto amarillo (2014) sigue esta misma idea, y nos presenta una esfera. Aunque es hecha de metal, visualmente recuerda una pelota, pero hecha de tiras de papel. Otra pieza hecha siguiendo esta idea es Ensamble de pared colores (2014), conformada por elementos casi triangulares de colores gris, amarillo y azul.

La obra de Cárdenas se inscribe dentro de la tendencia del arte contemporáneo que se enfoca en la abstracción. A pesar de ser la suya una obra eminentemente abstracta, logra establecer un nexo entre la abstracción y la figuración al inspirarse en el mundo natural y tratar de reproducirlo en sus esculturas.

Ricardo Cárdenas, por Irina Leyva | artnexus