Arte geométrico en Chile

Elsa Bolívar. Abstracto geométrico, 1972. Mixta sobre tela. 80 x 80 cm. (31 2/5 x 31 2/5 pulgadas).

Monografíajun 2015 - ago 2015· Por Ernesto Muñoz

Arte geométrico en Chile

El largo y difícil camino de la aceptación

“Se ha publicado en la prensa que el grupo artístico llamado Rectángulo ha sido víctima de un acto vandálico. Según ha ido a presentar su reclamación a Investigaciones la distinguida artista del grupo señorita Isabel Sotomayor Dumas, se sabe que muchas o algunas de esas obras exhibidas en la Sala Chile del Museo Nacional de Bellas Artes han sido destruidas, revelando con esto sus autores un espíritu de vandálico y además un concepto bastante alejado de las corrientes que hoy imperan en las artes plásticas, lo que se llama en general vanguardismo por el público”. Diario La Nación, 2 de enero de 1959. Vicente Huidobro

En los albores del siglo XX, los movimientos intelectuales surgidos en París, destinados a cambiar nuestra cultura, en especial en el arte, se harían presentes en Chile, a través del poeta Vicente Huidobro.

Los caligramas son la manera de utilizar palabras formando imágenes, un complemento de lo que el artista desea manifestar. De esta técnica se valió el poeta Vicente Huidobro, al escribir el Triángulo armónico, iniciando con ello una etapa importante de su obra.

Vicente Huidobro es considerado el primer poeta de vanguardia en lengua castellana; nació en Santiago de Chile, en 1893, y falleció en la localidad de Llolleo (Chile) en 1948. Huidobro no sólo es el creador de los caligramas, sino que en su vida su dedicación principal fue la de liderar un pensamiento de cambio, destinado a modificar la cultura reinante en los inicios del siglo XX.

El creacionismo, considerado uno de los principales movimientos poéticos de la época, fue fundado en 1916 por Huidobro en París. Luego, éste se introducirá más tarde en España influyendo en la obra de los integrantes de la Generación del 27 y, más concretamente, en Federico García Lorca. Huidobro perteneció al grupo selecto de intelectuales de su época, entre los que se cuentan artistas como Juan Gris, Pablo Picasso, Tristan Tzara, Robert Delaunay o Jacques Lipchitz; y escritores de la talla de Guillaume Apollinaire, Max Jacob, Rafael Cansinos-Asséns, Pierre Albert-Birot, Paul Dermée y Pierre Revendy.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 1
Ricardo Irarrázabal. Minero, 1967. Mixta sobre tela. 105 x 61 cm. (41 ¼ x 24 pulgadas).

En 1912, en el sexto número de Musa Joven, revista fundada por Vicente Huidobro, presenta en la pagina 43 el Triángulo armónico, conocido como Japonería, obra inaugural de la poética de corte singular, según Rosa Sarabia1. El denominado Triángulo armónico apareció nuevamente publicado en Canciones de la noche, el año siguiente.

Sin duda que Huidobro fue el precursor del arte geométrico; a través de sus poemas, fue creando esta nueva forma de ver y entender el arte, y veremos que esta saga artística se desarrollará en años posteriores, y sus seguidores lograrán obtener una visión local, distinta, de pensar el arte.

El 16 de mayo de 1922, en el Theatre Edouard VII de París, Vicente Huidobro inauguró la exposición, en la Salle XIV, de sus trece poemas pintados, la cual fue fugaz y única. Esta aventura del artista fue mostrada, en facsímil, en el Museo Reina Sofía de Madrid, en 2001. Éste es uno de los hitos del arte geométrico, luego vendrían otros, que se detallan a continuación.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 2
Ramón Vergara Grez. Sol, 1965. Mixta sobre lienzo. 60 x 110 cm. (23 3/5 x 43 1/3 pulgadas).

Los precursores del arte geométrico en Chile

Huidobro siguió trabajando su obra con los caligramas creados por él. En dos de ellos participó, en París, la artista y critica de arte Sara Malvar (1894-1970), la indiscutible pionera del arte chileno. El camino de la vanguardia lo hizo presente en las Notas de Arte del diario La Nación, donde Malvar expuso sus ideas que hablan de un país geométrico.

Malvar fue la primera artista chilena en teorizar sobre la abstracción geométrica. Admiradora de Picasso, Juan Gris y el cubismo, declaró: “Tengo amor por la idea del cuadrado, la más clara, impasible y serena. Si viniéramos a la vida con una conciencia geométrica, en equilibrio, donde todo fuera liso, claro, continuo, entonces tendríamos una ciudad blanca, recta, de líneas precisas. El País Geométrico donde querríamos vivir”.

En tanto, los manifiestos de Huidobro son conducentes en nuestras artes visuales, ya que se reconocen como los primeros textos de apoyo al cubismo en nuestro medio.

En 1922 aparecen las obras Moulin y Paysage, testimonio de los caligramas, que dan origen a la poesía visual.

En 1925 emerge la figura de Hernán Gazmuri, artista y líder estudiantil que cuestiona el orden vigente. Gazmuri viajó a Europa, y en París estudió con André Lhote todos los fundamentos del cubismo. Luego regresó a Chile y fue nombrado profesor en la Escuela de Bellas Artes, donde enseñó cubismo, con el rechazo natural del resto de los profesores, que no comulgaban con las ideas de vanguardia, quienes terminan apoyando su despido.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 3
Robinson Mora. Sin título, 1975. Acrílico sobre tela. 75 x 70 cm. (29 ½ x 27 ½ pulgadas). Colección particular.

Un proyecto fallido

El grupo de pintores neocubistas patrocinado por Huidobro estaba integrado por María Valencia, Gabriela Rivadeneira, Jaime Dvoretzky y Waldo Parraguez. En 1934 se integró al Grupo Decembrista Carlos Sotomayor. En diciembre de 1933 inauguraron su exposición en la Librería Walton, auspiciada por Vicente Huidobro, y en dicho evento artístico intervino manifestando su gran sorpresa por la aparición en Chile de personas que han logrado asimilar las nuevas tendencias en el arte. Asegura que las obras de estos cuatro artistas, bien podrían figurar en primera fila en cualquier exposición en París, en Londres o en Berlín.

El pintor Carlos Sotomayor realizó su primera exposición formal en la denominada “Exposición de septiembre”, en 1934, en la Federación de Estudiantes de Chile (FECH).

Estos artistas conformaron un proyecto que viajó a Lima, donde exhibieron junto al poeta surrealista César Moro. El resultado de la muestra fue una polémica entre Huidobro y Moro, que puso fin al proyecto; las obras de estos artistas se encuentran desaparecidas, y es un episodio importante para ser rescatado, por su importancia en la historia de la abstracción geométrica chilena.

Posteriormente, cuatro de estos artistas abandonaron el grupo Decembrista, lo que suena como un producto que no germinó.

El arquitecto Jaime Dvoretzky emigró a Estados Unidos, donde murió. Waldo Parraguez se transformó en un arquitecto de renovación de la enseñanza de la arquitectura en Chile, después de haber experimentado con arte cinético. Gabriela Rivadeneira se transformó en la musa de Jean Emar, el celebrado poeta, el cual fue su esposo. Luego, ella abandonó las artes visuales para dedicarse a su matrimonio. María Valencia emigró a Venezuela y se transformó en docente y artista visual reconocida en este país.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 4
Lily Garafulic. Composición, 1985. Mármol blanco. 70 x 35 cm. (27 ½ x 13 ¾ pulgadas). Colección particular.

Visita de Emilio Pettoruti a Chile

En 1950 visitó Chile el afamado pintor argentino Emilio Pettoruti. Su exposición, realizada en el Museo Nacional de Bellas Artes, recogió el apoyo tanto de la crítica de arte de la época, mediante unos cincuenta artículos de prensa, como de los artistas. El año siguiente regresó a dar clases de verano en la Universidad de Chile. La presencia en Chile del pintor Petorutti, contemporáneo de los cubistas y de la vanguardia italiana de entreguerras, fue de gran influencia en los artistas chilenos que asistieron a su taller y repercutió en la formación y desarrollo del Grupo Rectángulo, a mediados de la década de los años cincuenta.

La visita de Pettoruti marca un nuevo hito en la aceptación del arte geométrico en Chile. Hay que destacar que Pettoruti se casó con la crítica chilena María Rosa González, quien desarrolló una larga carrera periodística en Chile y Argentina. Sus escritos sobre Piet Mondrian y el Arte Abstracto fueron fundamentales para el conocimiento de esta tendencia.

Grupo de los Cinco

La agrupación denominada Grupo de los Cinco estuvo integrada por Ximena Cristi, Matilde Pérez, Aída Poblete, Sergio Montecino y Ramón Vergara Grez, todos artistas convocados por la búsqueda de una renovación en la pintura en la década del cincuenta.

La propuesta del grupo fue expresada en un catálogo de la exposición efectuada en 1953. Surgió, más que nada, por la necesidad individual de crear un nuevo lenguaje artístico y encontrar nuevos caminos para la creación.

Grupo de arte moderno Rectángulo2

Fue fundado en 1955 por Ramón Vergara Grez, quien fue su ideólogo, y fue integrado además por Matilde Pérez, Elsa Bolívar, James Smith y Gustavo Poblete. Con un fundamento geométrico y abstracto, el Grupo Rectángulo buscaba eliminar el nexo referencial entre obra y realidad. “El arte es un arte de ideas”, gustaba decir, en una búsqueda que se alejó “del natural” para centrarse en líneas, planos y colores, que instauraron un “nuevo lenguaje visual”.

En 1956, en el catálogo de la primera exposición de Rectángulo, se anunciaba la base teórica del grupo: “Los integrantes de la muestra ponen el acento en un concepto de orden y geometría; trabajan con el dibujo esquemático y planista que facilite la medición de las partes y la relación de las partes con el todo; reemplazan el toque o la pincelada tradicional por el plano de color”.

Ese mismo año, y a causa de la exposición, el grupo organizó un inédito foro a fin de aclarar algunos conceptos que estaban en juego en este nuevo “arte abstracto”. Por esos años, en que la reflexión en torno al arte era prácticamente nula, ni el propósito, ni las técnicas del grupo resultaban evidentes para el público.

La llegada a Chile del cubano Mario Carreño respaldó los postulados del grupo chileno y contribuyó a centrar su trabajo en lo abstracto como “una pintura racionalista, pensada, donde todos los elementos están jerarquizados; no existen factores accidentales y, si los hay, ellos están en razón de que son residuos que van quedando en la obra, pero que irán desapareciendo a medida que avance en este proceso de depuración”.

Seis años más tarde, Luis Oyarzún, entonces decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile, escribió en el catálogo de la exposición internacional de “Forma y Espacio”, cuyo nombre tomaría luego el Grupo Rectángulo: “Estos artistas quieren revalorar el gesto inicial de la pintura como voluntad de intelección, es decir, de creación en el sentido de ordenación del caos”.

La búsqueda expresiva del Grupo Rectángulo, que en Europa se había iniciado treinta años antes, nunca se desprendió del soporte pictórico. De ahí que todas las investigaciones del grupo se hicieran al interior del cuadro. Esa rigidez para no querer alejarse de la tela y el óleo terminó limitando la experimentación y disminuyendo las posibilidades del grupo.

Sin embargo, y pese a las limitaciones del medio y un sistema de producción muy distante del usado en otras partes del mundo, el surgimiento del Grupo Rectángulo contribuyó a producir una importante renovación del lenguaje pictórico chileno.

Esta “nueva imagen” estaba compuesta por figuras geométricas y por colores puros y planos, que se articulaban para esquematizar la visualidad de la naturaleza, ya que el estudio de la “realidad exterior” y la necesidad de someter las composiciones al rigor de una especulación intelectual formaban también parte de sus principios estéticos3.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 5
Iván Vial. Sin título, 1968. Mixta sobre tela. 120 x 120 cm. (47 1/5 x 47 1/5 pulgadas). Colección Universidad de Concepción.

En 1970, el grupo hace un primer recuento de sus inicios y su desarrollo, y en un catálogo de la época dan a conocer cuáles fueron sus objetivos y sus logros.

Aspiraban a:

1. Realizar un arte eminentemente conceptual, como reacción a la actitud emotiva y sentimental constante de las artes plásticas en nuestro país.

2. Profundizar la imagen de la realidad chilena a través de medios visuales directos (líneas, planos, colores, etcétera). No para representar, sino para simbolizar la imagen del hombre y el ámbito de Chile.

3. Una sociedad en donde a los programas de promoción social se integraran arte, pintura, escultura, arquitectura y urbanismo, convertidos en un todo realidad plástica-funcional. Nueva realidad ambiental para un hombre nuevo.

Llegaron a:

1. Concebir conceptualmente la realidad como un todo. La realidad integral como una obra de arte. Desarrollar una sensibilidad artística con la cual contribuir a una nueva atmósfera social.

2. Manejar un concepto plástico que puede aplicarse a toda la realidad ambiental (utensilios domésticos, moblaje, habitación, conjuntos habitacionales, soluciones, urbanísticas, etcétera).

3. Trabajar las artes con nuevos medios de comunicación social. Búsquedas del movimiento (uso del pincel para la creación de la obra de arte, donde, si ésta como objeto no se mueve, los ojos captan las formas y envían a la mente la sensación de velocidad fantástica. Uso de medios electrónicos para producir luces y colores, etcétera.

En los años siguientes, el grupo, que en sus orígenes se volcó a las técnicas e ideas de neoplasticismo de Piet Mondrian, se introduciría en la búsqueda de fuentes de inspiración latinoamericanas.

Ramón Vergara Grez, en 1985, redactó un discurso definitivo sobre el arte geométrico, en el que lo hace extensivo al periodo precolombino, y hace referencia a los orígenes de su cultura. Destaca la sumisión a la cultura de los países hegemónicos que a esa fecha han tenido los artistas y llama: “[…] a crear nuevas estéticas e ideologías que contribuyan a la desmitificación de los sistemas alienantes de producción y consumo de la obra de arte en nuestro continente y crear condiciones e instituciones propias, que conduzcan a la liberación de nuestra propia espiritualidad”.

Fuentes en las que se nutre nuestra expresión plástica, según Vergara Grez:

1. Se sirve de las viejas culturas precolombinas.

2. Del folclore latinoamericano, particularmente el chileno.

3. De las diversas expresiones del geometrismo de las sociedades económicamente desarrolladas.

4. De las vivencias del mundo actual, nacional y latinoamericano. De las relaciones de nuestros hombres, entre nuestros hombres y nuestro paisaje.

Una de las miradas más peculiares del Arte Geométrico, que se emparientan con las miradas precolombinas, está conformada por Ricardo Irarrázabal y Patricio Court.

Para la poeta y artista chilena Cecilia Vicuña, el hilo se transforma en una metáfora de la palabra poética. Influenciada por las artes nativas o el canto chamánico, ella se ha orientado hacia la creación de una forma que emerge entre la resonancia de la palabra poética y el objeto visual: una “poética palpable”, para usar la tipificación que hace Kenneth Sherwood.

En las pinturas que realizó en los años setenta el argentino Alejandro Puente, también aparecía un franco uso de la retícula, posteriores a las obras de Irarrázabal. Enrolado en la abstracción de formas de “borde duro”, en 1967 llegó a Nueva York, donde vivió hasta 1971, gracias a un Premio Guggenheim.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 6
James Smith. Sin título, 1970. Témpera sobre papel. 70 x 55 cm. (27 ½ x 21 3/5 pulgadas). Colección particular.

Matilde Pérez

A juicio de Osbel Suárez, curador e historiador del arte cubano, Matilde Pérez (1916) ha sido un caso especial dentro de la escena del arte chileno. A fines de los años cincuenta, integró el Grupo Rectángulo, que se considera la vanguardia de la abstracción geométrica en el país. En los años sesenta se trasladó a París, donde contactó a Víctor Vasarely. A su regreso, intensificó sus investigaciones en arte cinético, convirtiéndose en pionera local de esta tendencia, trabajando nuevas materialidades y formatos, collages, esculturas en acrílico o metal, murales y obras en el espacio público, así como objetos móviles y luminosos, experimentando también con el uso de electricidad, todo en un contexto resistente a lo nuevo.

Fue a la vez docente de la Universidad de Chile, cátedra que debió abandonar a la llegada del Gobierno Militar. Su aporte no tuvo el reconocimiento debido en esa época. Sólo en 1992, fue redescubierta por una nueva generación de artistas, cuando se inauguró la Galería Gabriela Mistral con la exposición denominada “La década emergente”. Posteriormente, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedica una exposición, bajo el nombre de “Ojo móvil”.

En 1970, en una exposición de arte cinético, en Santiago de Chile, Matilde presenta Túnel cinético, que generaba diferentes efectos lumínicos, a medida que el visitante se adentraba en él: era el inicio del Environment. En esta exposición también participaron Iván Vial, Carlos Ortúzar y Alejandro Siña. Carlos Ortúzar, además, fue un notable escultor, cuya obra más reconocida es el monumento al general Schneider, en Santiago de Chile. Alejandro Siña desarrolló posteriormente su carrera artística en Estados Unidos. Matilde Pérez fundó, al amparo de la Universidad de Chile, el Grupo de Arte Cinético, en el que participaron, además, los artistas Alicia Blanche y Domingo Muñoz Silva. Simultáneamente, trabajó en París Iván Contreras-Brunet, en un cientismo en que utiliza el aire para mover sus objetos: Arte Eólico. 

Grupo Forma y Espacio4

Formado en 1965, a raíz de la II muestra nacional (Grupo Forma y Espacio, Integración de las Artes), con motivo de cumplirse diez años de la fundación del Grupo Rectángulo. Estuvo conformado por Ramón Vergara Grez, y en diversas épocas, por Adolfo Berchenko, Miguel Cosgrove, Elsa Bolívar, Gabriela Chellew, Kurt Herdan, Robinson Mora, Claudio Román y Carmen Piemonte. A todos ellos se les consideró como pintores geométricos, que emplean un lenguaje sintetizado, aparentemente uniforme, en donde cada cual marca una personalidad muy diferenciada. Para ellos, la imagen tiene vigencia en su calidad de código en un mundo cada vez más mecanizado.

Según Ramón Vergara Grez, el movimiento cumplió tres etapas en el desarrollo de la expresión geométrica. Primero, el naturalismo geométrico, en el que las personas y objetos parecen aludidos fundamentalmente por sus formas, y luego se transforman en plano, convirtiéndose en los verdaderos protagonistas del cuadro. En seguida, el decorativismo geométrico, que significa la exploración del espacio o plano de la tela y el rompimiento definitivo con el mundo circundante. Finalmente, el concepto de estructura o abstracción absoluta, en el que se trabaja en forma con la geometría, el ritmo y las cualidades plásticas bajo el concepto de estructura o arquitectura.

A través de los años, otros artistas fueron invitados a participar en el grupo, es así como se integran Graciela Alemparte, Guillermo Brozalez y Francisco Pérez.

Escultura geométrica

A partir de 1938, cuando Lili Garafulic, visita el taller de Constantin Brancusi, célebre escultor rumano, la entonces joven escultora inicia un trabajo de investigación sobre la forma pura, que se prolongará a través de su extensa trayectoria.

Lili Garafulic resume las investigaciones de María Teresa Pinto, escultora chilena, quien, junto a Gilbert Medionni, editó un libro sobre la colección de esculturas precolombinas de Diego Rivera. De este libro trasciende la mirada hacia las culturas latinoamericanas precolombinas e influye posteriormente en el trabajo de las escultoras Lili Garafulic, Rosa Vicuña, Teresa Vicuña y Marta Colvin.

En las últimas generaciones de escultores chilenos se destacan Soledad Chadwick Vicente Fajardo.

Monografía: Arte geométrico en Chile  — imagen 7
Matilde Pérez. Sin título, c. 1973. Collage y papel troquelado. 1/1. Obra única. 38 x 49,5 cm. (15 x 19 2/5 pulgadas). Colección particular.

Desarrollo del arte geométrico en Chile

Monocromo5

En arte, los monocromos tienen una existencia que se asocia inevitablemente con la modernidad. Aparecen en la pintura cuando el cuadro comienza a volverse interesante como objeto en sí, independiente de la representación, que remite siempre a otra realidad. Los primeros son tal vez los monocromos rusos: Kasimir Malevich (Cuadrado blanco sobre fondo blanco, 1918) y Aleksandr Ródchenko (Tríptico de monocromos, 1921).

El monocromo, considerado un emblema del modernismo pictórico, se ha convertido hoy en mucho más que un modo límite de existencia de la pintura. Corresponde a los artistas Malevich y Ródchenko la primera decisión de rechazar la base esencial de la tradición occidental de las artes visuales.

A partir de los años cincuenta, y posteriormente, el monocromo se desarrolla de manera notable en muchos trabajos donde predominan especulaciones de orden conceptual, mientras que para otros pintores sólo existe el color en cuanto base puramente perceptual de una experiencia inmediata.

Francisca Sutil es la artista chilena que más ha incursionado en monocromo. Afianzó su quehacer artístico a fines de la década de los setenta, con obras bidimensionales de papel como extensión de la abstracción geométrica de posguerra. Gracias a su experiencia con pulpa de papel, que requería la acumulación e integración de capas separadas, Sutil logró penetrar uno de los problemas persistentes del modernismo tardío: ¿es posible conjugar el material, la superficie y la forma sin suprimir uno de ellos a favor de los otros?

Otras artistas contemporáneas que han desarrollado obras en monocromo son:

Angélica Quintana. Estudió arte en la Universidad de Chile, donde fue ayudante de José Balmes y después profesora. Antes de emigrar a Barcelona expuso en el Museo de Bellas Artes en varias muestras colectivas, y la prensa de la época la calificó de “joven talento”. En España, obtuvo la Licenciatura en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y llegó a ser profesora de la Escuela Massa, adscrita a esa casa de estudios catalana.

Angela Wilson. Estudio en la Universidad Católica de Chile. Es Magíster en Historia del Arte de la Universidad Adolfo Ibáñez (2010). Fue alumna de Eugenio Dittborn, artista visual y Premio Nacional de Arte (1999-2002). Asistió al curso de Desarrollo del Pensamiento Visual en la School of Visual Arts, de Nueva York (agosto, 2008).

Si bien es cierto que el arte geométrico en Chile en el transcurso del siglo XX fue avasallado por las corrientes de arte conceptual y político, fruto de la situación político-social en que vivía el país, a partir de los años noventa, nuevamente emerge y se le debe considerar como la corriente de mayor trayectoria en el siglo XX en Chile, al hacer el recuento de los artistas, sus obras y su trascendencia en la cultura del país.

En los años cincuenta aparece una generación de jóvenes artistas que recurren a la expresión no figurativa en sus obras, como consecuencia del legado de Vicente Huidobro y sus precursores y del conocimiento de lo que sucede en el arte en Europa. El arte geométrico, con una tendencia rupturista, hace que los artistas que lo practican logren, de una u otra manera, plasmar una forma de ver la realidad diferente a lo tradicional, excesivamente rebuscada y reeditada. Es posible concebir el mundo en otra perspectiva, lejos del mundo clásico.

La obra de estos artistas perdurará, sin lugar a dudas, y será, en el recuento histórico, la expresión artística que representará la época en que les tocó vivir.

NOTAS

1. Rosa Sarabia, catedrática, Universidad de Toronto. “Triangulo Armónico y la experimentación visual de un orientalismo parodiado”, Anales de Literatura Chilena, n. 9, 2008, págs. 15-36.

2. PORTAL DE ARTE.cl

3. Biblioteca Nacional de Chile. Página Web.

4. Museo Nacional de Bellas Artes. Página Web.

5. www.culturallascondes.cl/home/la-ruta-geometrica-artistas.html

ERNESTO MUÑOZ

Crítico de arte.