Una Crónica de Intervenciones

Regina José Galindo. Tierra, 2013. Registro de acción.

Colectivamar 2015 - may 2015· Por Raphael Fonseca

Una Crónica de Intervenciones

TEOR/éTica, San José, Costa Rica

En el período comprendido entre los días 9 de octubre de 2014 y 22 de febrero de 2015, estuvo abierta a las visitas, en el ya tradicional espacio TEOR/éTica, en San José (Costa Rica), la exposición titulada Una crónica de intervenciones, con curaduría de Inti Guerrero, exdirector artístico del mismo espacio, y Shoair Mavlian, curadora asistente de la Tate Modern. Se trataba del recorrido costarricense de la exposición, ya realizada en la Tate Modern en la sala dedicada al “Project Space”, espacio de intercambio de la institución inglesa con curadores jóvenes y artistas venidos de regiones geográficas usualmente no representadas por la colección ni por las exposiciones del museo. No sólo Costa Rica (y debido a la selección de artistas para la exposición, la “América Central”) participó en este proyecto, sino también otros lugares como Serbia, India, Nigeria, México y Jordania.

¿Y de dónde viene el título de la exposición? Se trata de una referencia a un trabajo presentado en 1984 –o sea, treinta años atrás de la apertura de la exposición actual– por el Group Material, basado en Nueva York. Organizado en 1979 y apuntando a la creación de trabajos con reflexiones sociales dadas en forma colectiva, el grupo presentó dentro de la propuesta de otro grupo, el Artists' Call Against US Intervention in Central America, un trabajo acerca de las intervenciones realizadas por Estados Unidos en los territorios de América Central y de América Latina como un todo. Llamado Timeline: una crónica de intervenciones de Estados Unidos en Centroamérica y América Latina, y rescatado por la presente curaduría a partir del contacto establecido con miembros de los dos grupos (Artists' Call y Group Material), parte de ese rescate fue compartido con el público en la fachada de uno de los edificios del espacio TEOR/éTica. Al lado de la imagen de lo que parecía ser un banano monumental sobre un fondo amarillo, roto por un grupo a través de la fuerza de una cuerda, una referencia a intervenciones militares en los trópicos, había una lista cronológica con intervenciones de Estados Unidos en diversos territorios latinoamericanos, en un recorrido que comenzaba con la colonización, en 1823, hasta hechos más próximos del momento de su primera publicación, en 1983. 

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Michael Stevenson. Introducción a la teoría de la probabilidad, 2008. Video.

Como se afirma en el texto curatorial, se trata de una exposición que parte del conjunto de imágenes proporcionadas por esos grupos de artistas latentes en Nueva York durante la década de 1980 para generar un puente con generaciones más jóvenes en sus reflexiones en torno a las continuas intervenciones políticas y simbólicas de los vecinos que se encuentran al norte de la llamada América Central. Con esa perspectiva en mente, es importante recordar que en su larga historia el espacio TEOR/éTica, fruto de las reflexiones de la crítica y curadora Virginia Pérez-Ratton, está abierto al público como espacio independiente desde 1999, también en lo que se refiere a la producción artística e intelectual de ese espacio geográfico “centro-americano”. Por lo tanto, traer el Group Material para un diálogo con la producción contemporánea del arte es hacer justicia al desarrollo de la propia historia de la institución, y más que eso, con la historia de la curaduría, tanto en Costa Rica como en el vasto espacio que compone la América Central. Creo que esa exposición estimula reflexiones sobre la relación entre arte, imagen y geografía, tal como el título de uno de los artículos de Pérez-Ratton: “¿Qué región? Apuntando hacia un estrecho dudoso”1.

Esa senda de interpretación me parece todavía más clara, debido a la procedencia geográfica de los artistas escogidos para Una crónica de intervenciones. José Castrellón y Humberto Vélez son de Panamá, mientras que Regina José Galindo y Naufus Ramírez-Figueroa vienen de Guatemala. También representando la “América Central”, tenemos la presencia de un artista de Costa Rica, Óscar Figueroa. Contribuyendo con el carácter “dudoso” de la región centroamericana, la presencia de artistas como el neozelandés Michael Stevenson y el alemán Andreas Siekmann se hace importante para pensar en una identidad local a partir de una perspectiva geográficamente amplia. ¿Hasta qué punto es necesaria una pertenencia geográfica y de identidad por parte de la figura del artista para que él pueda reflexionar y crear imágenes en torno a culturas que no son las suyas originales? Del mismo modo que el Group Material demostraba una preocupación no sólo por artistas latinoamericanos residentes en Estados Unidos, sino también por figuras como Keith Haring en torno a asuntos políticos en América Central, ¿será que aún tiene sentido la reivindicación autocentrada en “artistas locales” en un momento histórico culturalmente tan conectado a través de lo virtual y de la comunicación a larga distancia?

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Group Material. Timeline: Una crónica de intervenciones de Estados Unidos en Centroamérica y América Latina, 1984. Interpretación y exhibición de archivo en conversación con Douglas Ashford (antiguo miembro de Group Material).

Ya en la entrada del espacio expositivo, el público se encontraba con una serie de recortes de periódico, panfletos y materiales gráficos venidos de otro de los proyectos del Group Material, Luchar! Una exposición para el pueblo de Centroamérica, realizado en 1982, también en Nueva York. Como dice el propio comunicado de prensa de la exposición, compartido por TEOR/éTica, “The purpose of the show is two-fold: 1. To form a broad cultural statement concerning the current situation in Central American countries, and 2. To support and substantiate the culture of Central America and its artists in exile”. Treinta años después, y en un momento en que las guerrillas ya no son oficiales en los países centroamericanos, se desarrollan otros conflictos armados en la rutina de esos territorios, haciendo que las luchas continúen, pero a través de otros puntos de vista políticos y artísticos. 

Me parece muy interesante, en ese sentido, contar en la exposición con trabajos que involucran el video y la presencia del cuerpo de artistas llegados de una misma localidad, Guatemala, pero que exploran asuntos políticos de formas muy distintas. En Tierra, de 2013, Regina José Galindo permanece estática y desnuda en el centro de una composición de video. A su alrededor, se mueve una retroexcavadora y comienza a cavar una serie de huecos en su entorno, que, poco a poco, transforman el trecho de suelo donde sigue la artista con los ojos cerrados, en una especie de altar. Como dice la misma artista en su website, se trata de un trabajo que piensa de modo crítico los genocidios y la manera como el Ejército guatemalteco construía fosas para los asesinados durante las guerras.

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Humberto Vélez. El último fisiculturista, 2008. Video.

Cercano a ese monumental registro visual había un trabajo también en video de la autoría de Naufus Ramírez-Figueroa, Una breve historia de la arquitectura, un espectáculo dadaista, de 2010. El cuerpo del artista viste un traje que se parece a una pirámide maya, al paso que los otros dos jóvenes del video se trajean con una arquitectura colonial cristiana y un edificio modernista. La arquitectura se transforma así en cuerpo y danza al son de uno de los instrumentos tenidos como símbolos de la cultura guatemalteca, la marimba. Es a partir de esa danza que puede provocar la risa del espectador, donde se reflexiona de modo ácido sobre la relación entre poder, paisaje, arquitectura y cultura popular en Guatemala. A través del choque entre esos cuerpos, los disfraces de un carnaval dadaísta se convierten en ruinas y son abandonados en el piso, del mismo modo que la cultura indígena fue diezmada por la presencia española en el territorio. 

A través de esos ejemplos tenemos dos artistas de generaciones diferentes que crean imágenes con reflexiones sobre la política y la violencia mediante géneros literarios contrastantes (retomando la idea de “crónica” del título de la exposición). Partiendo de esa observación, pienso que, más que una curaduría que gira en torno de una crónica de diversas intervenciones, sería interesante pensar a partir de una gama de cronistas con lenguajes multifacéticos. Por más que la presencia del video sea algo digno de observación (apenas los trabajos de Andreas Siekmann y del Grupo Material no son audiovisuales) –lo que endosa la relación entre imágenes en movimiento y documental que observa lo cotidiano (el video como crónica)–, los deseos de los artistas reunidos son felizmente discrepantes. 

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Naufus Ramírez-Figueroa. Una breve historia de la arquitectura, un espectáculo Dadaísta, 2010. Video.

Si Óscar Figueroa utiliza el video para registrar una acción suya en la vía pública, donde había una frontera que prohibía la circulación de trabajadores negros –cuestionando la insistente imagen de ser blanco en Costa Rica, la autodenominada “Suiza de la América Central”–, un artista como Humberto Vélez hará también un registro en audiovisual sobre la negritud, pero con una intención narrativa distinta. Al filmar un fisiculturista negro delante del Canal de Panamá que muestra sus músculos a la cámara super-8, el artista revisa la inmigración negra y caribeña, esenciales a la construcción del canal por el Gobierno de Estados Unidos. Actualmente, ¿cuál es el lugar de los negros en una cierta imagen hegemónica de Panamá?

A José Castrellón le interesan la tarjeta postal en movimiento y la captura de la belleza tropical de una isla del territorio panameño. El sonido, sin embargo, aquí se hace esencial y discrepante de la imagen: se oye el cantar de un vocalista de heavy metal. Las intervenciones aquí se dan a partir de la recodificación de tradiciones locales; se disipa la intervención política directa tal y como la denunció el Group Material en los años 1980, y una pasión por el rock pesado entra en los cuerpos, en las casas, en las islas y en las fotografías de individuos pertenecientes a grupos de indígenas.

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José Castrellón. Kuna Metal, 2013. Instalación, fotografía en impresión digital y video (loop).

Aunque realizada tres décadas después de los deseos del Group Material, me parece que hace sentido volver a las palabras del comunicado de prensa de Luchar y ver que esta curaduría también consigue hacer una afirmación cultural interesante sobre la situación artística y política de los diversos países de la llamada América Central. Le toca ahora al público (especializado o no) reflexionar sobre esa reunión de trabajos y pasar a preguntarse: ¿para quién gritan esos vocalistas del “heavy metal indígena panameño”? ¿Hasta qué punto esos predicados geográficos contribuyen a las lecturas de objetos de arte y de la cultura visual?

Como se dijo anteriormente, “la lucha continúa”, ¿pero tendría sentido polarizar la misma entre Estados Unidos, de un lado, y “América Central”, del otro? Éstas son algunas de las importantes preguntas que las crónicas e intervenciones de esta exposición legan al espectador.

RAPHAEL FONSECA

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