Exposición Individualmar 2015 - may 2015· Por Alessandra Simões

Rodrigo Braga

SESC Belenzinho

El joven artista Rodrigo Braga hace de la fotografía y del video narrativas visuales sin fronteras. El estilo escénico, la factura plástica y hasta la sugestión de escultura están incluidos en su acto de crear imágenes y sonidos múltiples, en el que los límites entre lenguajes son tenues y se alimentan mutuamente. Fotografía y video sirven más como método que como género estético. Su marca es la pluralidad.

En exposición reciente, titulada Agricultura de la imagen, mostrada en el Sesc Belenzinho, en São Paulo, Braga reafirmó su postura echando mano del concepto acuñado por el renombrado artista canadiense Jeff Wall, quien divide a los fotógrafos en dos categorías: cazadores y agricultores. Ha sido la mayor exposición de su carrera, con 32 fotografías, tres videos y objetos encontrados en las investigaciones en terreno.

“Según Wall, el fotógrafo cazador capta imágenes que encuentra en el mundo, y el agricultor las construye antes de fotografiarlas. Un proceso de trabajo realizado constantemente por Rodrigo, que parece estar buscando imágenes que ya existen en su cabeza, un eterno déjà vu imagético”, destaca Daniel Rangel, curador de la exposición, ideada por el ICC Instituto de Cultura Contemporánea (ICC).

Exposición Individual: Rodrigo Braga — imagen 1
Rodrigo Braga. Biomimesis, 2010. Fotografía. 60 x 90 cm. (23 ½ x 35 ½ pulgadas).

Braga utiliza con frecuencia el recurso de la construcción y del montaje en sus obras. Un particular método de creación se convirtió en marca de su trayectoria artística: él recurre a ambientes naturales en busca de escenarios y elementos para componer sus fotos y realizar sus videos. La inmersión en cada lugar dura generalmente un mes, cuando, solo, selecciona los paisajes que van a componer las fotografías, mezclándolas con elementos que encuentra por el camino, como hojas, piedras y flores, y otros que compra en mercados y ferias locales, como esqueletos de animales. 

Para la nueva exposición, el fotógrafo exploró el río Negro en la región amazónica, el litoral de Pernambuco y los cursos de agua en el barrio de la Tijuca, en Río de Janeiro. “Trabajo con el concepto de la mimesis”, dijo él. Durante la concepción de las fotografías, Braga mezcló los elementos y mostró cómo se complementan y se asemejan. Un pez podría transformarse en una hoja, así como una hoja en un pez. Para la nueva exposición, recogió peces descartados por los pescadores o encontrados en marea baja. El uso de los esqueletos, una marca en su trabajo, también lo ayuda a retratar el sentido cíclico de la muerte, de transformación e integración, tan destacado en la naturaleza y presente en esta muestra.

“Mis fotos son ficticias, íntegramente producidas”, explica Braga, vencedor del Premio MASP Artista Emergente de 2013. “Exploro la región para encontrar inspiración y hago dibujos en mi cuaderno de croquis, que en el futuro se transformarán en el trabajo final”. Esos bocetos fueron mostrados en la exposición, en la que se instaló una especie de gabinete de artista, donde el espectador tenía acceso al proceso creativo del artista. 

Rodrigo nació en Amazonas en 1976, se trasladó a los dos años a Pernambuco y vive en Río de Janeiro desde 2011. El deambular entre estos tres estados durante los últimos cuatro años y su experiencia con las diferentes biomasas y culturas de cada uno sirven de inspiración para su obra. Según Rangel, “la relación de Rodrigo con la naturaleza es aún más directa en su producción audiovisual. Al hacer sus acciones performáticas, que dan origen a sus videos, él busca un diálogo directo entre el hombre y la naturaleza”. 

Graduado en Artes Plásticas de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), Braga tiene obras en colecciones como la del Museo de Arte Moderno de Río y la del Museo de Arte Moderno de São Paulo. Igualmente, participó en las últimas ediciones de la Bienal Internacional de São Paulo y en la Bienal de Cerveira, en Portugal. En 2012 ganó el premio Pipa de Artes Visuales en la categoría Voto Popular Exposición.

Pese al lenguaje multidisciplinario, la formación en artes plásticas ejerce fuerte dominio en la obra del artista. Composición espacial, cromatismo y textura son elementos que este eximio agricultor de imágenes considera siempre. En gran parte de las obras, él es uno de los personajes principales, siempre en relación profunda con los ambientes y elementos retratados. Su fuerza poética reside en una visión visceral de la naturaleza y en su relación con el ser humano.

¿Qué decir cuando el artista se acuesta en un barco, en un río de aguas negras, y reposa con los ojos cerrados teniendo en el regazo un gran pez que intenta respirar? Acciones intensas y profundas lo llevaron también a filmar su brazo cubierto de barro intentando meterse con un cangrejo, todo siempre al ritmo de la naturaleza. En comunión con una organicidad visceral, el cuerpo del artista se mezcla con partes de animales muertos en fotografías escénicas, como en la irónica secuencia en que convive con un buey, desnudo y enlazado con el animal, ambos echados, o apenas con sus cabezas dolientes. De su oficio de cultivar imágenes nacen imágenes que parecen clamar por la condición ancestral más profunda y salvaje de todos nosotros. 

ALESSANDRA SIMÕES

Rodrigo Braga, por Alessandra Simões | artnexus