Raquel Rabinovich presentó en Y Gallery su primera exposición personal en la ciudad de Nueva York en catorce años. La más reciente había tenido lugar en el año 2000 en la galería Trans Hudson, donde tuvo varias muestras anteriores. Para su regreso, Rabinovich expone dos conjuntos de obras: uno pertenece a su etapa previa, titulada Puertas sin puerta (óleo, cera y lápiz sobre lienzo, 1995-1997), mientras que el otro, Biblioteca del río (fango residual de diferentes ríos sobre papel, 2002-2014), corresponde al trabajo nuevo, desarrollado en este siglo. Así pues, resulta contradictorio y confuso que el título de la exposición remita al primer conjunto, no sólo porque apenas tiene relación conceptual o formal con lo más actual, sino porque en el mismo espacio de la galería estaba relegado a las paredes finales. De manera que la decisión del título parecía responder al interés por subrayar los trabajos en tela, por ende más mercadeables, sobre la producción en papel.
Al entrar a la galería, a la izquierda se encontraba una instalación de diez cajitas de madera adosadas a la pared horizontalmente. Éstas servían de contenedores de pequeñas láminas coloreadas por delgadísimas capas de sedimento (fango) de los ríos Ayeyarwady, Hudson, Urubamba, Ganges y Mekong), adheridos al papel Essindia. Titulada Biblioteca del río, la instalación aparecía en el listado de obras como formada por diez piezas, de manera que faltaban dos. Unos escalones más adelante, en un nivel más bajo, una larga repisa ligeramente inclinada mostraba otra serie de cuatro libros abiertos, titulada Librería del río con mapas fluviales. Realizados con fango del Nilo y lápiz, estos cuadernos se exhibían como bitácoras de viajes de una expedición en el tiempo del fluir del agua.

La tercera y más ambiciosa obra del conjunto reciente era una vitrina alargada, ubicada en el centro de la galería, que contenía innumerables rollos de papel. Semejantes a históricos pergaminos, los rollos se distinguían por sus variedades de color, longitud, grosor y textura, las cuales resultaban de los materiales empleados. Una vez más, Rabinovich utilizó los sedimentos de los ríos como pigmentos con los cuales obtuvo coloraciones peculiares. Los cuerpos de agua incluyen, además de los ya mencionados, los ríos Imjim, Tarangire, Mississippi, Menderes, Paraná, Urubamba, de la Plata, Arno, Orinoco, Tarqui, Grande, Jordán, Ayung, Sunga, Campuan, Araucania y San Julián. Con semejante muestrario, la artista evoca la vastedad de un universo natural en el que también encuentra resonancias poéticas sobre la memoria, la historia y la cultura humanas. Renunciando a la anécdota iconográfica, la artista no desecha, sin embargo, la metáfora del sedimento del río como un libro de registro del paso de civilizaciones enteras. Rabinovich carga de sentido sus obras a través del simbolismo de sus materiales, más que de historias específicas, pero en el lenguaje abstracto de la superficie fibrosa de los rollos y los cuadernos de papel, el espectador puede imaginarlas.
En las tres paredes restantes de la galería, se encontraban las pinturas de la serie Puertas sin puertas. Monocromías en grises del mismo formato, aunque agrupadas en diferente cantidad, los cuadros tienen inscrito el texto “Gateless Gate”, que da título al conjunto. Las obras en papel y la pintura tienen un enlace metafórico, más que temático. Se trata del hecho de que ambas refieren a procesos de acumulación de veladuras, que en las pinturas son de óleo y cera, mientras que en el papel son sedimentos de los ríos. Otro aspecto que las une es el énfasis en la sutileza, algo que interesa sobremanera a Rabinovich. Al igual que las hojas de los mapas fluviales, las pinturas obligan al espectador a concentrarse en las nervaduras finísimas del pigmento o el grafito aplicado sobre el lienzo.
No es que Rabinovich haya estado del todo ausente de la escena neoyorquina, pues su obra ha aparecido en numerosas colectivas, pero lo cierto es que sus proyectos de mayor relevancia en este período han tenido lugar en lugares al aire libre, a lo largo del río Hudson, que históricamente, junto al valle homónimo, ha sido un motivo de inspiración para los artistas y escritores. Dichos proyectos consisten en instalaciones in situ de piedra que la artista coloca en las márgenes del río, de manera que son cubiertas o descubiertas por el agua según varía su nivel. Rabinovich los ha titulado Emergencias, habiendo realizado el primero en Rotary Park, en Kingston (2001), y posteriormente en Dutchmen’s Landing Park, en Beacon (2002), Nyack Beach State Park, en Nyack (2007), entre otros. Es por eso que esta exposición es importante, pues reúne por primera vez en la ciudad el trabajo que la artista ha realizado paralelamente a estas instalaciones in situ. De manera que la exposición se hubiera enriquecido notablemente al colocar el video documental realizado por Camilo Rojas, que muestra las modificaciones de las instalaciones de Emergencias.
Y Gallery es una galería emergente y modesta, que viene realizando una encomiable labor con artistas latinoamericanos que apenas encuentran otra visibilidad en la ciudad. Sin embargo, puede emplear mayor sutileza en muestras como ésta para que obras de envergadura sean tratadas y puestas de relieve más adecuadamente.
ELVIS FUENTES
