Considerada una artista experimental y, sobre todo, ubicada en la historia del arte nacional como pionera del videoarte y la videodanza en México, Pola Weiss (1947-1990), como todo precursor, tuvo que enfrentarse con diversas dificultades, como pocos espacios para exhibición y difusión de su obra, con poca credibilidad y con críticas, y el desdén de quienes en su momento no consideraron al video como un medio con la posibilidad de generar un nuevo lenguaje expresivo.
A la fecha, gran parte de su obra permanece inédita, por lo que la exposición La TV te ve es una excelente oportunidad de difundir la obra y el pensamiento de esta artista. Después de varios años de labor de archivo, Edna Torres, investigadora, se dio a la tarea de clasificar y organizar el legado de esta artista, conformado por 38 videoartes, además de performances y videodanzas, así como numerosos documentos, fotografías, diapositivas y negativos.
Este archivo fue donado para su conservación y estudio al Centro de Documentación Arkheia del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, donde los curadores Aline Hernández y Benjamin Murphy realizaron una muestra que no pretende ser retrospectiva sino que promueve un acercamiento a los ejes que guiaron los procesos creativos de Pola Weiss.

Nacida en Ciudad de México y con formación en Letras Inglesas y Comunicación, en 1975 se titula con la primer tesis en video de la Universidad Nacional Autónoma de México. A partir de ahí comienza una ardua experimentación a partir del uso del video.
En 1977 conoce en Nueva York a Naim June Paik, considerado el padre del videoarte. Su influencia y la cercanía que tuvo con la esposa de éste, Shigeko Kubota, a su vez pionera de la videoescultura, fueron una gran influencia para que la artista siguiera explorando el video como contenido, forma, y las relaciones que generaba con los espectadores.
En 1979 presenta nueve obras en el Centro Georges Pompidou, en París (Francia), en donde su afán experimental genera gran interés en Europa, y es invitada en los años subsecuentes a más de cuarenta encuentros y exposiciones de performance y video.
Esta exposición, a veinticinco años de su fallecimiento, ofrece una selección de videos, carteles, fotografías y materiales que abordan la relación entre video y televisión desde varios ángulos, con el objeto de pensar la propuesta de la artista como una forma de esfera pública.
Tomando el título de un artículo que escribe en 1978, La TV te ve, plantea el video como una negociación entre sus aspectos íntimos y personales y al mismo tiempo su relación con los medios masivos.
La artista plantea dos dimensiones, la del sujeto que produce imágenes y su transformación en el objeto de la imagen, esto especialmente en sus performances de videodanza, en los que porta una cámara con la que graba a los espectadores, sus reacciones, y el entorno a partir de su propia perspectiva. Al mismo tiempo, la acción es documentada por otra cámara. Al portar ella misma una cámara, también genera otra reflexión, en la que hay una estrecha relación entre el cuerpo y la tecnología.
A partir de sus escritos, ella misma se define como teleasta y plantea, a partir de la difusión televisiva, la noción de un arte de “sensaciones presentes”, en el que se genera un vínculo entre la artista y sus espectadores en tiempo y espacio reales.
Su creación se basa en su intento por expresar todo lo que para ella oculta la televisión, utilizando su misma técnica, pero en sentido contrario, abriendo un intercambio comunicativo de estímulo-respuesta, de modo que considera que a partir de esto se produce un nuevo tipo de visión del mundo.
Para lograr acercarnos a su visión del mundo, la muestra se divide en tres ejes: Pola Weiss, el despliegue de una teleasta, en donde uno se aproxima al lugar central que tuvo la televisión en su práctica artística y busca entender las diversas maneras en las que se utilizó la televisión como un medio masivo para modificar y expandir los horizontes del videoarte.
El segundo eje, Hacia una sinergia del cuerpo y el video, ahonda en la relación que estableció Weiss con la videodanza, su relación entre el cuerpo, la cámara, y la relación entre lo introspectivo y la dimensión de lo público, como en la obra Video danza Viva Videodanza.
El tercer eje, Ensayos documentales, explora los modos en que Weiss utilizó recursos técnicos propios del documental o el cine en algunas de sus obras, propiciando la experimentación hacia la realidad y lo imaginario. Esto se encuentra presente en obras como Cuilápam de Guerrero (1979) o Los muertos de Etla (1979), obras en las que se juega con la intimidad y al mismo tiempo con la realidad y sus diferentes formas de aproximarse a ella.
Además de sus videos y performances, sus artículos muestran sus reflexiones y las conceptualizaciones de sus obras y de su propia identidad. Esta exposición nos permite acercarnos a su mundo y a su interior:
Antes que nada soy teleasta
La televisión, el videoarte
Es para mí, mi otra voz, mi
Otra mirada, mi otro yo.
ISAURA RUIZ
