Exposición Individualdic 2014 - feb 2015· Por Oswaldo Ruiz

Daniel Steegmann

Proyectos Monclova

La materia, en el Timeo de Platón, se explica como negatividad, indeterminación y limitación. No puede ser asimilada a “material”, su opuesto, ya que éste supone estar determinado de antemano por una idea o forma que lo haga ser algo concreto. Pero frente a esta oposición existe un tercer género, el de lugar. Proveniente del vocablo griego khôra, es un término esquivo que ha sido utilizado como elemento desestabilizador por la filosofía deconstructivista, pues no puede definirse en la oposición entre positivo y negativo.

Esta problemática fundacional entre forma y lugar viene a la mente al visitar la primera exposición individual en México del artista Daniel Steegmann Mangrané, nacido en Barcelona en 1977 y radicado en Río de Janeiro. La exposición, titulada _/_____/_/__/________, se presentó en la Galería Proyectos Monclova durante julio y agosto de 2014.

El proyecto se teje en la galería con elementos que dejan el espacio apenas visiblemente intervenido. La forma de las piezas sugiere resonancias entre todas ellas logrando una unidad de la experiencia completa del recorrido. Su configuración es definida por la ambigüedad: ramas que recuerdan insectos, y viceversa; piezas escultóricas que se confunden con el piso de la galería; collages tejidos y sutiles gestos de dibujo que intercambian significados entre la línea dibujada y el azar de las formas naturales.

Exposición Individual: Daniel Steegmann — imagen 1
Daniel Steegman. Rama de Avenca, 2014. Instalación con ramas. Dimensiones variables.

Así, la “materia” en esta exposición se desdobla en “material”, y éste, a su vez, en “lugar”, lo que genera una fluida desarticulación del espacio y la forma que afecta incluso a la oposición entre lo vivo y lo inanimado. El artista plantea una problemática de la experiencia estética proveniente de los orígenes inconscientes de nuestra relación con la forma y el espacio, pues, según Gaston Bachelard: “lo que ata al inconsciente en el reino de las imágenes es la vida en la profundidad del elemento material”.

La pieza Rama de avenca (2014) se forma por dos delicadas ramas del helecho portugués que lleva este nombre, y que en México se conoce como culantrillo. Las dos ramas, unidas una sobre la otra, tejen una forma geométrica en repetición cruzada e invertida, formando un quiasmo. Esta figura retórica resuena a lo largo del espacio expositivo pues puede percibirse también en la instalación Systemic Grid (2014), dos piezas formadas por una retícula irregular de placas de acero cortado con láser, colocadas directamente sobre el piso una junta a la otra y que parecen repetirse con alguna diferencia. Una cita directa al trabajo de Carl Andre, el espectador puede caminar sobre ellas, lo que ocasiona ligeros deslizamientos que producen sensaciones táctiles y sonoras.

El problema del origen de la forma es visible en la pieza Morfogénesis Cripsis (2014), un dibujo a lápiz y acuarela sobre pared que forma una retícula apenas perceptible en un muro de la galería. El título proviene del fenómeno biológico cripsis, por el cual un animal presenta adaptaciones físicas que lo hacen pasar inadvertido a los sentidos de otros animales; aunque distinto al mimetismo, son fenómenos que se encuentran frecuentemente asociados.

El filme Phasmides (2012), grabado en 16 mm y transferido a video HD, sigue el recorrido de un insecto dentro del estudio del artista. Lo que aparenta ser una rama que recuerda la instalación del helecho portugués “aparece” ante nuestros ojos como un objeto animado que asume la forma de líneas minimalistas. El insecto corresponde a la familia de los fásmidos, conocidos comúnmente como insectos palo. Particularmente bien utilizado en el título de la obra, el nombre Phasmida proviene del griego antiguo phasma, que significa aparición o fantasma.

Por último, la exposición se complementa con el performance Fólego (2014), traducido como aliento; es un performance realizado en compañía de la flautista Joana Saraiva y concebido específicamente para el espacio de la galería. En determinados momentos, flautistas ubicados en sitios determinados de la galería llenan el espacio de vibraciones sonoras que se mezclan en la desarticulación de las formas visibles en las piezas de la exposición.

Si, de acuerdo con Bachelard, la experiencia de la realidad como materialidad es la base de toda imaginación, nos encontramos aquí frente a activaciones del espacio logradas mediante detonaciones de la imaginación en las sensaciones sonoras, visuales y táctiles, una experiencia de singularidad sostenida que conforma el planteamiento espacio-temporal del proyecto.

El trabajo de Steegmann produce ligeras desestabilizaciones de la forma mediante cruces de imaginarios históricamente determinados: el del minimalismo, el de la poesía concreta, el de la historia del dibujo y el de la biología. La relación entre materia como negatividad reflejada en la positividad de la forma concreta, es alterada en las operaciones del artista, que generan un lugar inestable de la representación y que funcionan a la manera de prácticas del devenir animal, observables en fenómenos como el mimetismo o la crisis.

OSWALDO RUIZ

Daniel Steegmann, por Oswaldo Ruiz | artnexus