Exposición Individualjun 2014 - ago 2014· Por Caridad Botella

Monika Bravo

NC - arte

El proyecto URUMU, de la artista Monika Bravo (Bogotá, 1964), nos invita a reflexionar sobre las ideas de origen y ciclo en la vida y el arte. Bravo emplea un lenguaje digital para conectar el origen de la vida –el tejer como origen del texto, de la narrativa– con la fuente de las formas en el tejido: la naturaleza. Por medio de un trabajo instalativo que presenta dibujos y videos digitales, el espectador se halla en un lugar para la contemplación y la reflexión. Para esto, la artista ha creado un espacio en el que, por un lado, nos encontramos inmersos en las obras, no alienados por el mundo exterior, y por otro, nos enfrentamos a una imaginería de paisajes con los que podemos sentirnos conectados como parte de nuestra experiencia vital. Como si se tratara de una hebra con la que poco a poco se va tejiendo la imagen abstracta, asistimos a la deconstrucción paulatina de la misma para llegar a la fuente de ésta: la naturaleza. Es un proceso que nos brinda un instante de misterio, suficiente para que sigamos mirando, hasta que finalmente el proceso se completa delante de nuestros ojos.

Exposición Individual: Monika Bravo — imagen 1
Monika Bravo. WT Vertical, 2014. Animación. Fotografía: Oscar Monsalve.

El proyecto URUMU, palabra utilizada por los indígenas arhuacos para designar al caracol, despliega su narrativa de la misma forma que el animal al que hace referencia. Teniendo en cuenta esta cultura ancestral, la concha espiral del caracol alude a la espiral de la vida; los motivos abstractos son tejidos en las mochilas, entendido este acto de tejer como inicio de la vida. La espiral del caracol, la línea que deja como rastro de su andar, el hilo que teje la vida, son los comienzos del texto, que, teniendo un principio, siempre regresa al origen para volver a empezar. Con estas metáforas se nos habla de un origen cíclico que no puede ser entendido fuera de la totalidad. El proyecto de la artista puede leerse en estos términos de comienzo a fin: desde el título hasta la instalación final, URUMU es pensado y ejecutado como un todo. Las diferentes capas de significados están “tejidas” con el empleo de la imagen digital, como forma contemporánea de dibujo y pintura. Bravo utiliza la tecnología digital como herramienta de la pintura y el dibujo, pero también para desarrollar la compleja narrativa no lineal del proyecto; discurso y técnica van cogidos de la mano como un todo indisoluble.

En esta serie de videos y dibujos (Weaving Time, 2013-2014), la artista, que reside en Nueva York desde 1994, regresa a su país, y en especial a la cultura indígena arhuaca y sus populares mochilas. Los dibujos de éstas tienen origen en la naturaleza, y, por la manera en la que están tejidas, estas formas naturales se convierten a la fuerza en abstracciones del original: ríos, montañas, animales, árboles, etcétera. Así, vemos una serie de tres videos que comienzan con las formas geométricas y terminan mostrándonos un posible origen de las mismas. Después de que la mirada, casi hipnotizada, siga el ir y venir de fragmentos digitales y formas abstractas, se devela la nítida naturaleza, próxima, concreta e hiperreal. Comenzamos por el final y terminamos con el principio, formando parte del ciclo, que en realidad no tiene un inicio o final claros. De forma intercalada con los videos están los dibujos, coloridas abstracciones, impresas y montadas sobre vidrio, que son el principio del proceso creativo de la artista: el dibujo como origen de toda forma de arte. La línea como primer elemento de composición, presente incluso dentro del concepto que engloba la exposición: los fondos negros tras los videos aluden a la idea de la “Línea Negra” invisible que tradicionalmente circunscribe los límites ancestrales de los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Abarcando desde la naturaleza hasta las artesanías ancestrales, desde el dibujo hasta las artes del tiempo, URUMU es hipnótico pero reflexivo, trascendiendo así la mera experiencia. Para mantener el misticismo del conjunto, la curadora de la exposición, Beatriz López, introduce al espectador con un texto curatorial nada ortodoxo, muy alejado de textos inaccesibles y herméticos: la transcripción de una conversación ficticia entre dos indígenas arhuacos, K y S: “Apuesto a que cada suspiro del planeta se puede traducir en arte y que mi existencia dará una puntada en el tejido de la historia al dejar en la superficie los pensamientos de los hombres y las mujeres que asumen la era moderna”, dice S. A la manera de una tejedora ancestral, Monika Bravo desata su espiral para mostrarnos un camino sin principio ni final, imágenes y formas en el proceso de ser formadas y borradas delante de nuestros ojos.

Su trabajo Weaving Time (2013-2014) forma parte de la exposición Waterweavers: The River in Contemporary Visual and Material Culture from Colombia, en Bard Graduate Center de Nueva York, abril de 2014, curada por José Roca.

CARIDAD BOTELLA

Monika Bravo, por Caridad Botella | artnexus