Exposición Individualjun 2014 - ago 2014· Por Wendy Navarro

Mario García Torres

Galería Elba Benítez

Todo comienza con una página en blanco, brillante, silenciosa, y donde no había nada más, salvo el horizonte, “esa bella línea que divide el cielo de la tierra”. Allí transcurre la historia de Xoco, The Kid Who Loved Being Bored: un chico recorre un paisaje totalmente abstracto, donde parece no ocurrir nada en absoluto, mientras vislumbra la posibilidad de la emancipación a través de su imaginación. Xoco es un personaje creado por el artista Mario García Torres (México, 1975) como un paso más en sus reflexiones sobre los límites de la imaginación y los mecanismos que subyacen en la construcción del discurso artístico contemporáneo.

Al abordar las complejidades de la producción, distribución, recepción y documentación, García Torres ha venido aportando importantes reflexiones sobre la naturaleza, los límites y las posibilidades del discurso artístico. Sus trabajos parten de la investigación de hechos, exposiciones, proyectos de otros artistas, y con frecuencia regresa a los intersticios pasados por alto en el arte de las generaciones recientes para elaborar un relato en el que conviven los datos objetivos y su interpretación. Una obra que “en general versa sobre las estructuras del arte y la manera en que esas estructuras hacen posible eso que llamamos arte”¹, y donde la gran variedad de medios utilizados –presentaciones fotográficas, instalaciones conceptuales, video, animación, piezas basadas en el lenguaje o, incluso, sus intervenciones como curador– tiene que ver con la búsqueda de distintas maneras de compartir y expresar sus intereses.

Exposición Individual: Mario García Torres — imagen 1
Mario García Torres. Los restos de aquello que nunca ha sido visto de la Animación Artística, 2014. Película de animación, 31”, sin sonido.

La pieza central de su exposición en la Galería Elba Benítez es Xoco, the Kid Who Loved Being Bored (cont.), una película de animación en 16 mm proyectada sobre la pared de la galería, donde Xoco, este personaje cuyo rasgo más destacado es que prácticamente no hace nada, “celebrando la cualidad emancipatoria del aburrimiento” reaparece, esta vez, dándose cuenta de que hay un límite en el marco del film, por donde se asoma y mira, entra y sale rápidamente, entre temeroso y sorprendido, hasta que en los segundos finales decide quedarse y enfrentarlo. Esta proyección está acompañada de una serie de pinturas que corresponden a fondos de animaciones como Beetljuice, Dick Tracy o Star Trek, pintados a mano y que el artista adquirió en rastrillos. Entre ambas partes, se genera una narrativa donde confluyen, yuxtapuestas en la mente del espectador, las impresiones y negociaciones de Xoco, con los fondos de animación vacíos de personajes, que funcionan como un estímulo para la imaginación de quien los ve².

A primera vista pudiera parecer que esta exposición difiere o se aleja del cuerpo de trabajo anterior hasta el momento más conocido del artista. Sin embargo, lo que Mario García Torres enfatiza aquí, junto a la necesidad de cuestionar sus propias estructuras de trabajo, los límites de la obra y los diálogos que ésta genera, es su interés sobre cómo la significación del gesto artístico puede cambiar atendiendo a una combinación de intenciones y contextos³ (pensar cuántas veces una misma acción puede tener diferentes interpretaciones). Algo que se encuentra en estrecha relación con su operatoria habitual: investigar sucesos poco conocidos de la historia del arte y abordarlos en forma de posibilidades hipotéticas que devienen a su vez en obras de arte, como es el caso de ¿Alguna vez has visto la nieve caer? (2010), sobre el misterio del One Hotel, fundado en 1971 por Alighiero Boetti, o Je ne sais si c’en est la cause (2009), diapositivas que documentan las ruinas del Grapetree Bay Hotel, en la isla de St. Croix, donde Daniel Buren instaló en los años sesenta dos magníficos murales de mosaicos. O cuando regenera los “espacios en blanco” de momentos paradigmáticos de la historia del arte conceptual (An Approximation to 9 at Leo Castelli, 2011) demostrando las muchas versiones que pueden existir del mismo suceso, fragmentando su perspectiva histórica, subrayando la incertidumbre de las muchas formas en las que pudo haber sido4. En definitiva, repensar los discursos que subyacen al entendimiento del arte en la contemporaneidad significa también “imaginar cosas que son posibles fuera de la realidad, pensar las cosas de una manera distinta”.

La muestra en Elba Benítez, que en cierto modo funciona como un punto de partida, un momento en el que se cuestiona el trabajo anterior o que responde a un grupo de preguntas planteadas por obras anteriores, se completa con una segunda película de animación, titulada The Remains of a Never-seen-by-the-artist Animation, realizada a partir de restos de la sala de montaje de un estudio de animación, que nos remite visualmente a las películas experimentales abstractas de las décadas de 1960 y 1970; y con el film de animación Xoco, The Kid Who Loved Being Bored (2013), que dio comienzo a las historias de este personaje, como parte de una línea de trabajo que el artista ha venido desarrollando en paralelo a sus investigaciones históricas.

En una parte del texto que acompaña este film leemos: “Existen millones de ideas a nuestro alrededor... todo lo que debes hacer es agarrarlas. Imaginar significa ver el mundo de un modo diferente […], un mundo donde decidiéramos qué hacer y a dónde ir”. A través de los pensamientos siempre activos y profundos de este personaje, Mario García Torres insiste en recordarnos nuestra propia capacidad de imaginar, de liberar nuestras ideas y pensar otras historias posibles. Al tiempo, nos alerta sobre esos ruidos del “mundo real” que al final llaman la atención de Xoco, apartándole de ese otro mundo que podía inventar: las imágenes comienzan a desaparecer, y antes de que pudiera apenas darse cuenta, la página en blanco se había ido, quedando un espacio oscuro y vacío.

NOTAS

1.Montse Badia: “Las estructuras del arte. Una entrevista con Mario García Torres”, a-desk, 2012.

2.Carolina Castro: “Mario García Torres. Sobre la imaginación, el aburrimiento y el mundo de Xoco”, Artishock, 2014.

3.George Stolz: Nota de prensa, Galería Elba Benítez, 2014.

4.Javier Rivero: “Might as well have been 11 at Leo Castelli: Mario García Torres y la historiografía metanarrativa”, Tomo 40, 2011.

WENDY NAVARRO

Mario García Torres, por Wendy Navarro | artnexus