Exposición Individualmar 2014 - may 2014· Por Rodrigo Orrantía

Yoan Capote

Ben Brown Fine Arts

Objetos emocionales es la primera exposición de la obra del artista cubano Yoan Capote en Londres. La muestra incluye una selección de su obra desde 2006, haciendo énfasis en sus piezas más recientes, y dos instalaciones comisionadas especialmente para la exposición.

Capote hace parte de una generación de artistas que cuestionan el régimen político de la isla a través de una práctica artística basada en experiencias directas, que crecieron y se formaron bajo el gobierno de Castro. Las obras de Capote confrontan problemáticas como la opresión política y la libertad de expresión, que, aunque constantes en el arte cubano, recientemente han trascendido los límites insulares y se han convertido en un fenómeno global. Los títulos de las obras que hacen parte de esta muestra describen instancias particulares de la historia política de Cuba: Isla, Doctrina, Migrantes, Paranoia, Secreto, Abstinencia, Romance y Voluntad de poder.

Exposición Individual: Yoan Capote — imagen 1
Yoan Capote. Laboratorio, 2011-2013. Impresiones fotográficas sobre vidrio, instrumentos metálicos niquelados y panel de luz LED. Serie única. Dimensiones variables.

El sello particular de la obra de Capote y sus contemporáneos, artistas como Arlés del Río, Adonis Flores y Alexandre Arrechea –todos destacados en la última Bienal de La Habana, en 2012–, es la utilización de paradojas y juegos de sentido, haciendo cruces y yuxtaposiciones de diferentes lenguajes, principalmente escritura, pintura y escultura. Un ejemplo claro de este tipo de práctica es la serie titulada Abstinencia, donde secuencias de manos (en forma de fotografías o esculturas) indican diferentes palabras en lenguaje de señas. Son declaraciones que permanecen mudas y que sólo pueden ser descifradas a través de un código particular para revelar su sentido: las obras deletrean las palabras Democracia y Política.

Esta exposición es una oportunidad para que el público internacional se acerque a un tipo de arte que considero representativo y esencial en la escena latinoamericana contemporánea. La obra de Capote logra establecer conexiones en varios niveles y con diferentes audiencias, en especial por un particular humor negro y la presencia del absurdo en su obra. El acceso a la galería permite darle una ojeada general a la exposición, donde las obras Migrantes (2013) y Voluntad de poder (2013) dominan el espacio. Ambas piezas son ejemplos claros de la influencia del surrealismo en la obra de Capote, en mi mente ecos de El modelo rojo (1937) de René Magritte y El regalo (1921) de Man Ray. Aunque hay casi un siglo entre estas obras y su obra más reciente, la resonancia entre ellas es inconfundible.

La serie Isla está compuesta por tres obras, tituladas La espera (2012), La otra orilla (2013) y Mi orilla (2013). Las tres piezas son imágenes del mar; me recuerdan la vista desde el malecón de La Habana. Desde lejos, parecen imágenes genéricas, un horizonte lejano y un mar en calma, pero al acercase a las obras su mensaje y significado cambian por completo. Las olas del mar están hechas de cientos de anzuelos de pesca, todos afilados y apuntados al espectador. Como El regalo de Man Ray, el significado de la imagen es negado por su materialidad: éste no es un océano en calma, es más bien un campo cercado.

Migrantes es quizá la obra principal exhibida. Dos árboles acostados lado a lado, sus ramas secas y sin hojas. Los troncos de estos árboles miden algo más de cuatro metros, lo que le da a la obra una presencia especial. Como en Isla, acercarse a la pieza activa un cruce de significado. Las raíces de estos árboles se transforman en lo que parecieran ser dos piernas, que visten un pantalón y un par de zapatillas deportivas. Esta transformación cambia el sentido de la obra y crea nuevas lecturas. Considerando el título, Migrantes, la idea de un árbol arrancado de raíz, trasplantado, en tránsito constante, es un eco doloroso de una condición cada vez más presente en diferentes conflictos políticos alrededor del mundo.

Mi atracción particular por las imágenes fotográficas y la inevitable asociación de las mismas con nociones de memoria e identidad hacen que deba mencionar una última obra, titulada Laboratorio (2011-2013). Una mesa de luz hace las veces de escenario, donde en una instalación de diferentes equipos de laboratorio, tales como frascos, matraces y pipetas, éstos parecen haber pasado por diferentes pruebas y haber sido abandonados luego. Al observar la instalación con detalle, se evidencia la naturaleza del experimento. Imágenes de archivo, en su mayoría manifestaciones populares y celebraciones de la Revolución, están impresas en las delicadas superficies de cristal. Ésta es una obra cuidadosamente construida, que lleva las fotografías a un terreno escultórico. La pieza habla de Cuba como un laboratorio, y de la Revolución como un experimento, al parecer no muy afortunado.

Para complementar la lectura de las obras, la galería publicó un catálogo con un ensayo de Nelson Herrera titulado Psicológico, físico y sensorial, junto con una conversación con Capote, de la que vale la pena resaltar una frase sobre la motivación detrás de su obra: “En todos los seres humanos hay un esfuerzo inconsciente por encontrar un balance entre razón y emoción. Como artista, simplemente intento convertirlo en algo consciente y premeditado, ésa es la base de mi trabajo” (An unconscious struggle for balance between reason and emotion takes place inside all human beings. As an artist I simply try to convert this into something conscious and premeditated, that’s the basis of my work).

RODRIGO ORRANTÍA

Yoan Capote, por Rodrigo Orrantía | artnexus