Exposición Individualmar 2014 - may 2014· Por Lisbeth Rebollo Gonçalves

Julio Plaza

Museu de Arte Contemporãnea

La exposición Julio Plaza Industria Poética, abierta en noviembre pasado, trajo al público brasilero la posibilidad de acercarse a las investigaciones pioneras que este artista multimedia desarrolló en las décadas de 1960, 1970 y 1980, relacionando arte, tecnología y comunicación.

Julio Plaza, español de nacimiento (1938-2003), vino a Brasil (a la ciudad de São Pablo) en 1973; tuvo una destacada actuación en el circuito de las artes, como artista y como profesor y curador. Como profesor, actuó en la Universidad de Campinas, en el Departamento de Multimedia, y en la Universidad de São Paulo (USP), en el Departamento de Artes de la Escuela de Comunicaciones y Artes, siendo referente importante para la nueva generación de artistas que surgía entonces. Como curador, fue importante colaborador con el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de la USP. En este museo, junto con el entonces director Walter Zanini, organizó varias muestras que traían innovaciones en el campo de arte y tecnología. Fruto de esta colaboración entre Plaza y Zanini son las muestras de arte contemporáneo tituladas Prospectiva 74 y Poéticas Visuales (1977).

Exposición Individual: Julio Plaza  — imagen 1
Julio Plaza. Concepto, 1972. Serigrafía sobre papel.

Adoptó precozmente el concepto de “red” como manera de construir exposiciones y generar la circulación del arte, y trajo para el museo brasilero muestras de arte postal. Plaza vivió algún tiempo en Puerto Rico. Entre 1969 y 1973 fue artista residente en ese país y de allá trajo la experiencia de organizar uno de los primeros eventos de arte postal, mundialmente reconocido, la muestra Creation/creación (1972).

Según Cristina Freire, curadora de la muestra de Julio Plaza, las exposiciones que organizaba se propusieron según el principio de la comunicación y fueron para el museo una posibilidad de montar una de las más importantes colecciones públicas de arte conceptual internacional en América del Sur. En esta práctica, dice la curadora, Julio Plazas “construyó laboratorios de lenguaje y traducciones intersemióticas”, y en los intercambios artísticos, Freire identifica “una red construida en una era pre-internet”.

Más tarde, Julio Plaza, aún colaborando con Walter Zanini en la curaduría de las bienales de 1981 y 1983, participó en la organización de las muestras Arte Postal (Bienal de 1981) y Nueva Midia (Bienal de 1983).

Como artista, participó en las 9ª, 10ª, 17ª y 18ª Bienales Internacionales de São Paulo, realizó intervenciones urbanas como la que proyectaba poesías sobre un panel luminoso en el Vale do Anhangabaú, en el centro de la ciudad. Además del MAC de São Paulo, sus trabajos se encuentran en las colecciones del MoMA (N.Y.), Museo de la Universidad de Puerto Rico, Stedelijk Museum (Ámsterdam) y Biblioteca Mario de Andrade (São Paulo).

Un campo en que el artista se destacó por excelencia fue el de la producción de libros de arte. Plaza consideraba la publicación como laboratorio de lenguaje y de exposición, así como una posibilidad de intervenir en política, en ese difícil período del gobierno dictatorial en Brasil. Creía que tales libros podían constituirse en un canal no oficial de comunicación.

Sus libros de arte están presentes en la muestra del MAC; la curadora utilizó una metodología importante para su exhibición. Al tiempo que el libro se presenta en una vitrina, como obra y documento, también está expuesto sobre la pared, reproducido con plotter sobre placas rígidas, ampliado, página por página, de tal manera que el público pueda tener un contacto más efectivo con el conjunto de su contenido. Se favorece así la percepción, mediante la lectura y la observación del conjunto in toto.

La exposición del MAC nos presenta este artista como un creador inquieto, deseoso de transformación, un artista que se vale de diferentes medios para producir sus obras: de la fotografía y del video a la telemática, usando también el videotexto y la holografía. Según la curadora, la investigación de este artista indaga sobre el trabajo de la percepción y los límites de los dispositivos tecnológicos en el arte.

El trabajo de Julio Plaza se expande a la práctica editorial, especialmente cuando colabora con el poeta concreto Augusto de Campos y con la artista Regina Silveira. Ver y leer, dice Cristina Freire, amalgamados, concretan la idea de crear nuevos medios para las distintas lecturas y espacios.

Vale destacar en la exposición las publicaciones Reduchamp (1976) y Poética política (1977) de la editora S.TR.I.P., acrónimo del Sindicato de los Trabajadores de la Industria Plástica o Poética. En estos ejemplos se puede entender que para Julio Plaza, la publicación es, de hecho, un campo de experimentos del lenguaje y representa la posibilidad de un trabajo intermediático, que significó para el artista lo que ansiaba: un canal de comunicación no oficial y, en sí mismo, un espacio de exposición.

El diseño gráfico y la comunicación visual se volvieron importantes instrumentos de lenguaje en el trabajo de Julio Plaza. Él fue estudiante de la Escuela Superior de Diseño Industrial en Riío de Janeiro (E.S.D.I.), entre 1967 y 1969, en una de sus venidas a Brasil, antes de instalarse aquí definitivamente. Fue en esta ocasión cuando conoció a los poetas concretos Augusto de Campos, Haroldo de Campos y Décio Pignatari y se interesó mucho en la estética concretista.

Los videos producidos por el artista también evidencian la experimentación con la tecnología disponible en los años setenta. Los que se exhiben en el MAC fueron especialmente restaurados para la presentación en esta muestra.

Con el contexto creado por la curadora, se hace evidente la poética innovadora del artista en el campo del arte conceptual.

LISBETH REBOLLO GONÇALVES

Julio Plaza, por Lisbeth Rebollo Gonçalves | artnexus