Exposición Individualdic 2013 - feb 2014· Por Janet Batet

Rafael López-Ramos

Art Link Gallery

Wonderland es el título de la serie más reciente del trabajo del artista Rafael López-Ramos, cubano radicado en Miami. La serie, cuya premier tuvo lugar el año pasado en Brooklyn, en el 17 Frost Art Space, continúa la línea de investigación que ha caracterizado al artista desde el comienzo de su carrera.

Interesado en la deconstrucción de la falacia ideológica que subyace en la sociedad occidental contemporánea, Wonderland toma como punto de partida iconografías disímiles procedentes del relamido y enrarecido mundo de la publicidad, que, confrontadas en controvertidas fábulas, nos interrogan acerca de nuestras aspiraciones, nuestros cometidos sociales y realización personal. Tras todos estos intrincados collages subyace una aguda crítica: la banalización de nuestra existencia a través del seductor y engañoso mundo publicitario, que, en bombardeo continuado, predetermina nuestro rol social y nuestras aspiraciones más íntimas.

Las lúdicas composiciones de Wonderland implican un coqueteo asociativo en la mente del receptor, que deberá, a partir de los fragmentos que componen el cuadro, recomponer la intrincada madeja discursiva. Haciendo uso del pastiche, donde lo sensual raya en lo grosero –no por la recurrencia a los genitales, sino por su burda reducción a mera mercancía–, López-Ramos genera una sensación de agrado y repulsión, y al mismo tiempo nos obliga a la reflexión en torno al seductor mundo de la publicidad y su correspondencia con necesidades de consumo y mensajes ideológicos encubiertos.

Exposición Individual: Rafael López-Ramos — imagen 1
Rafael López-Ramos. La bebida que está a punto de disfrutar está extremadamente caliente, 2011. Acrílico sobre lienzo. 110,4 x 141cm. (43 ½ x 55 ¾ pulgadas).

Partiendo de la publicidad para reflexionar acerca de temas sociales y económicos, Wonderland representa un momento de síntesis y revisión en la carrera del artista. La inclusión de objetos, logotipos, etiquetas e imágenes de revista, entre otros, se fusiona en un palimpsesto de múltiples capas semánticas que invitan como telaraña amenazante.

Dentro de la serie asoman tres cuerpos principales de trabajo: Wonderland, Wonder Banners y POLYsexyGONS. Wonder Banners utiliza como soporte tiras de empapelado de vinilo para decoración. La intervención del soporte está directamente asociada al momento de auge de esta industria, que pronto se erige en eco de la realización del sueño americano1. Pero estos complacientes y relamidos decorados –símbolos del confort y prosperidad prometidos– pronto se convertirán en motivo de crítica por la metamorfoseada ideología de control sobre la mujer, reducida por su rol de género al ámbito de lo doméstico2.

Siendo así, Wonder Banners, que discursa sobre temas candentes como economía y política exterior, establece un interesante puente conceptual con POLYsexyGONS, concentrada en la recurrencia a la imagen femenina como mero objeto sexual.

La recurrencia a la figura femenina es el leitmotiv que cohesiona la serie. López-Ramos se apoya en la larga tradición –latente en ambas, las Bellas Artes y la industria del entretenimiento– donde la mujer es reducida a mero objeto del deseo. Estas engañosas Madonas –la mayoría de ellas en medio del éxtasis, que rivalizaría con la Santa Teresa de Bernini– aparecen suspendidas en fondos de filiación abstracto-expresionista y coexistiendo con caprichosos objetos que generan un contrapunto tensional.

Los polígonos de López-Ramos se imbrican en la tradición del trash art o junk art. La propuesta implica una apropiación subversiva del residuo de consumo que deviene declaración anti-stablishment.

En Wonderland no hay jerarquías. Los objetos más inocuos –íconos de nuestra vida diaria– conviven con héroes, políticos y dragones legendarios, entre otros, todos ellos amalgamados en un pastiche exuberante que encarna nuestra sociedad contemporánea. Esta idea se ve reforzada por el uso del collage y la incorporación de objetos encontrados que actúan como un detonante lúdico.

La ironía y el kitsch son los dos principales recursos que hilvana el discursar de la serie. La mordaz aproximación de López-Ramos está profundamente arraigada en el extendido sentimiento de decepción y decadencia que la gente común experimenta a diario en nuestro mundo globalizado, donde la confianza y el sentido de futuro devienen mero espejismo, únicamente realizable a través de la falacia de los mass media.

Wonderland de Rafael López-Ramos, nos devela el subterfugio subyacente tras la seducción aparentemente inofensiva del mundo publicitario. Puesto al descubierto el complejo apparatus de subyugación y manipulación ideológica que encarnan los media, Wonderland, con obvios puntos de contacto con la obra de Lewis Carroll, se erige en una inquietante parábola del poder y sus mecanismos de control, donde el anhelado mundo imaginario de maravillas y milagros deviene justamente su contrario.

NOTAS

1. La industria de papeles para la decoración, que tuvo su primer auge en Estados Unidos hacia la década de los años treinta y que pronto se renueva al aparecer el empapelado sobre vinilo en 1947, y los papeles preengomados, en la década de los cincuenta.

2. En este sentido, se impone mención a la novela The Yellow Wallpaper de Charlotte Perkins Gilman.

JANET BATET

Rafael López-Ramos, por Janet Batet | artnexus