Exposición Individualdic 2013 - feb 2014· Por Clayton Kirking

Oswaldo Maciá

Henrique Faría Fine Art

Al ingresar a Faría Fine Art para ver la exposición Oswaldo Maciá: a Laboratory of Cynical Perception, el espectador se sentía envuelto en una oleada de un potente aroma y el chillido de animales. La impresión inicial era de sorpresa y confusión a la vez. El olor no era desagradable, aunque sí muy fuerte. Al estar combinado con los sonidos provenientes de la primera galería, al principio era difícil concentrarse en los objetos en el espacio. ¿En qué forma se relacionaba este agitado ambiente con un acuario lleno de un burbujeante líquido negro (Cynic, 2013) o con el enorme cubo negro colocado bajo el péndulo de unas campanas que parecían altoparlantes (Empty Smoke, 2013)? En realidad, la segunda impresión bien podría ser de cinismo: había mucha información allí, pero ¿dónde estaba la razón, la confianza a la que nos habíamos acostumbrado cuando observábamos obras de arte?

Esta colección de alrededor de treinta objetos se adaptaba sin problemas al elegante y pulcro espacio de la galería. Había obras sobre papel, esculturas en cera, metal y vidrio, y dibujos combinados con hojilla de plata. La muestra fluía muy bien dentro del legado evolutivo del minimalismo y la abstracción que se han exhibido allí desde que se inauguró la galería. Visualmente, obtuvimos lo que esperábamos; pero si hablamos de lo sensual, obtuvimos mucho más. Y, en este sentido, algunas de estas piezas, “enormes”, en términos conceptuales, podrían haberse beneficiado más del espacio. Sin embargo, los otros medios amenazantes representados en estas obras, sonido y olor, agregaban dimensiones que a menudo se excluyen a propósito de exposiciones más convencionales. Para identificar esto el espectador tenía que dedicarle tiempo a cada objeto y a todas sus partes, además de empezar a comprender la obra anterior del artista y los conceptos esenciales que la rigen.

Exposición Individual: Oswaldo Maciá — imagen 1
Oswaldo Maciá. Manifiesto de composiciones escultóricas olfativo-acústicas. De la exposición Un laboratorio de percepción cínica, 2013. Instalación. Dimensiones variables.

En el texto informativo de Jim Drobnick que acompañaba la exposición, Maciá afirmó que “me interesa en particular cómo los estímulos externos que recibimos del mundo se traducen en imágenes e información a través de nuestros sentidos, a menudo bajo la mediación de lo que creemos que conocemos.” El artista reconoce que lo que conocemos como una “cosa” es el producto de muchas percepciones combinadas –tacto, sonido, olor– y que la imagen completa de un objeto es formada por todos ellos, y también por la visión. Todas estas sensaciones son parte de un objeto completo como nosotros (cada uno de nosotros) lo conocemos. Y ese mismo objeto puede ser percibido en forma diferente por otra persona.

Al mismo tiempo, una sola cualidad, como un olor o un sonido, puede representar un objeto o recordar su ausencia. Los sonidos de animales que se escuchaban en la galería fueron tomados del Archivo de Sonidos de la Biblioteca Británica y presentaban especies extintas o próximas a extinguirse. Entonces, estos sonidos representaban a estas criaturas de un modo tan preciso o quizás más preciso que una fotografía, y, dentro del ciclo de vida del animal, le permitían existir, reproducirse y sostenerse por sí solo. Los olores allí representados han sido recolectados y preservados por International Flavors and Fragrances, Inc., y eran otro elemento esencial de la percepción.

Consideremos Empty Smoke. El fuerte olor a madera que se percibía cerca y alrededor de este objeto nos hacía pensar en la idea de humo y al mismo tiempo entender lo que es la madera, cómo se siente al tacto y qué sucede cuando se quema. Si el humo fuera “vacío” sería invisible; sin embargo, allí, en esa pieza, estaba presente en nuestra percepción. A partir del bucle de sonido de Cynic conocimos estas especies que están desapareciendo o que ya no existen pero las “conocimos”.

Por supuesto, el principio intelectual y filosófico de esta exposición era mucho más profundo y más complejo que la simplificación que acabamos de hacer puesto que estas obras eran el resultado del estudio y la reflexión a lo largo de la carrera del artista. No obstante, para un espectador más casual, llegar a entender los elementos utilizados en la obra de Maciá y darles a estos elementos o percepciones  –sonido y olor– la misma importancia que le atribuimos a la visión forzaba al espectador a tener un pensamiento más amplio. En última instancia, este proceso de pensamiento lleva a una concepción más profunda de cómo formamos el conocimiento o construimos un vocabulario para lo que compone y describe la realidad.

Para mí, la exposición estuvo en orden cuando regresé a ver de nuevo Pre-Construction/Post-Construction, 2013. Esta pieza estaba compuesta por fotografías de un bloque de hormigón en una playa, y recreaciones del bloque hechas en cera. Al mirar estas fotografías mientras pensaba en el sonido de las olas, el cambiante paisaje de la arena misma y el olor del mar, el bloque de hormigón me parecía a la vez más real y más abstracto que cualquier simple fotografía de un bloque de hormigón. En ese momento de percepción intensificada, el bloque no fue transformado por esos elementos, pero ellos formaron nuestra noción de él.

CLAYTON KIRKING

Oswaldo Maciá, por Clayton Kirking | artnexus