Exposición Individualdic 2013 - feb 2014· Por Hélcio Magalhães

Geraldo de Barros

SESC Vila Mariana

El público tiene la oportunidad de conocer la obra del artista, considerado como uno de los más importantes del movimiento concretista brasilero, en el SESC Vila Mariana.

El SESC Vila Mariana acoge una exposición dedicada a los trabajos del artista, fotógrafo y diseñador paulista Geraldo de Barros (1923-1998), uno de los exponentes del concretismo y del arte experimental en Brasil, que se destacó como el gran referente de la fotografía modernista brasilera.

La exposición incluye distintas obras de los años ochenta y noventa; presenta dos series con diferentes estrategias artísticas desarrolladas en el período de madurez del artista: Juegos de dados (años 1980) y Residuos (años 1990). La primera está compuesta por 55 piezas, creadas según los conceptos de la proporción áurea, razón matemática existente en la naturaleza. Tienen formas geométricas variadas y están hechas en fórmica. La serie fue concebida en el laboratorio de la empresa de muebles Hobjeto, fundada por Geraldo de Barros, una de las primeras en producir, en serie, muebles diseñados. Juego de dados es un homenaje al simbolista Stéphane Mallarmé (1842-1898), autor de un poema homónimo, realizado en versos libres y osada tipografía. La serie Residuos (Sobras, en portugués) es el resultado de un empeño experimental en fotografía, realizado en la década de los noventa, poco antes de la muerte del artista. Ese trabajo tuvo como base manipulaciones y técnicas, tales como recortes, montajes y collages de negativos sobre vidrio, a partir de su colección fotográfica personal, en la que se destacaban las fotografías familiares. Las trescientas imágenes presentadas en la exposición se exhiben mediante proyecciones del conjunto completo de la serie y un documento que registra el proceso de elaboración de los experimentos.

Exposición Individual: Geraldo de Barros — imagen 1
Geraldo de Barros. De la serie Sobras, 1950. Fotoformas, superposición de imágenes.

En forma paralela a la exposición, el SESC y la curaduría programaron una serie de actividades vinculadas con el artista, tales como un encuentro de especialistas con el público, presentación de conferencias, talleres, y el lanzamiento del libro Eso, organizado por Fabiana de Barros y editado por Ediciones Sesc SP; la publicación presenta un completo panorama de la trayectoria creativa de Geraldo de Barros.

La muestra fue ideada por el Grupo de Estudios Curatoriales de la Obra de Geraldo de Barros, compuesto por Fabiana de Barros (hija del artista), Cris Faria y Michel Favre.

Según Fabiana de Barros, Geraldo pintaba, dibujaba, fotografiaba y hacía grabado, todo al mismo tiempo. Así como en la propia vida del artista, nada era definitivo, todo se mezclaba: el dibujo se transformaba en grabado, que a su vez se transformaba en fotografía, como también se transformaba en mueble. En la fotografía, el artista se interesó por la subversión de las reglas de lo fotográfico. Él experimentaba, se atrevía, reinventaba, burlaba las reglas, sobreponía imágenes sobre imágenes en un mismo negativo, manipulaba la cámara, rayaba negativos, interfería de todas las maneras posibles, desde la composición de la fotografía hasta el laboratorio.

Funcionario del Banco de Brasil, Geraldo de Barros se dedicó al arte en 1941, un día después de la muerte de su hermano. En la tentativa de encontrar respuestas para esa pérdida, De Barros encontró un sólido camino artístico. Siempre atento al conocimiento, dividía su tiempo entre las tareas del banco y estudios en la Asociación Paulista de Bellas Artes. También frecuentaba el taller de Clovis Graciano. Tuvo una destacada actuación en los Grupos Ruptura y Rex. Sensible a las transformaciones urbanas del São Paulo de la segunda mitad del siglo XX, el artista se vio influenciado por el arte concreto, que dialogaba esencialmente con la problemática social, la falta de mercancías, la carestía, las dificultades de empleo, en una ciudad que no paraba de crecer. Geraldo ve la salida estética como soporte de la autonomía de las personas y se apoya en el lema “Arte para todos”: en el sesgo de la fotografía, de la pintura, del grabado, y en el diseño de muebles, como en el arte pop. Influenciado por la Bauhaus, persigue la idea de forma y contenido.

En 1946 entró al Grupo Foto Cine Club Bandeirantes; por las características de su trabajo, fue considerado como marginal por los miembros del Grupo, que perseguían el ideario estético de los cánones de la fotografía. Su proceso fotográfico subversivo, que en un primer momento fue mirado con extrañeza por los eruditos, lo llevó a ser considerado como el pionero de la fotografía modernista brasilera. La serie Residuos fue producida después de haber sufrido una isquemia cerebral, que le produjo la inmovilidad de una parte del cuerpo, pero esa deficiencia no fue impedimento para su tenacidad en producir, reinventar, crear a partir de lo inesperado, de la incertidumbre, del error, del desafío. Así, Geraldo de Barros desafió sus propias limitaciones con la ayuda de una asistente que seguía sus intenciones al pie de la letra. Geraldo cortaba negativos de su archivo de familia, reinventaba las imágenes, revisitaba la felicidad vivida cada momento entre su familia. El artista reorganizó su universo simbólico partiendo del concepto de residuos, de vestigios, como si escribiera su propia biografía, a su manera, con humor, tenacidad, perseverancia, y desprovisto de pudor. La serie Residuos es el testimonio de que para Geraldo de Barros nunca hubo límites.

La serie Juego de dados es una serie de cincuenta y cinco piezas en laminado plástico sobre madera. Según la concepción del artista, sólo puede ser exhibida en su totalidad, pero el orden y la disposición de las piezas es libre. La colección fue mostrada por primera en la Bienal de Venecia, en 1986, y en la Galería Milan, en São Paulo, en 1987. Pertenece a la Galería de Arte de la Unicamp, Universidad de Campinas, por donación del autor. Geraldo de Barros fue el artista seleccionado para la exposición inaugural de esa galería.

Para Danilo Santos de Miranda, director regional del SESC São Paulo, la oportunidad de exponer esta parte de la obra de un artista multifacético reafirma el compromiso que la entidad tiene con la democratización del acceso a la cultura.

HELCIO MAGALHÃES

Geraldo de Barros, por Hélcio Magalhães | artnexus