Exposición Individualdic 2013 - feb 2014· Por Josefa Ortega

Enrique Ježik

Museo de Arte de Sinaloa

Enrique Ježik (Córdoba, 1961) es uno de los artistas contemporáneos latinoamericanos cuya obra versa sobre los múltiples procesos de violencia y de poder, y la relación entre ambos conceptos. Para la realización de sus piezas, Ježik recurre al uso de maquinaria pesada y armamento, dotando a todo su trabajo con un sello de estética industrial en el que cuestiona la modernidad en sus elementos más representativos. El uso de estos elementos dota a sus acciones de, como él mismo lo llama, un marcado carácter escultórico.

La exposición Seis acciones presenta una selección realizada por el propio artista de piezas que ha desarrollado desde su llegada a México, en 1990, hasta 2013. Así, incluye su primera obra realizada en México en 1990; cuatro acciones de la década del año 2000, y la pieza Aguante, de 2013, que fue galardonada con el Premio arteBA-Petrobrás.

Exposición Individual: Enrique Ježik — imagen 1
Enrique Ježik. Acción dos de octubre, 2009. Performance realizado en colaboración con Redas Dizys en Tlatelolco, Ciudad de México.

Entre las piezas integradas en la exposición está S O S (2002), que fue realizada en el centro de arte Le Confort Moderne (Pitiers, Francia), donde el artista perforó con una excavadora con punta de martillo el piso de la galería reproduciendo el llamado de auxilio en clave morse. En esta pieza, como en muchas de sus obras, Ježik señala las tensiones entre la acción imponente de maquinaria pesada y la sutileza de un gesto como la abstracción que implica el lenguaje en clave morse.

Otra de las acciones que integran la muestra es Acción Dos de Octubre (2009), pieza que Ježik realizó como ejercicio crítico y de memoria histórica, rememorando la masacre sufrida por estudiantes en Ciudad de México en 1968. En esta pieza, realizada en colaboración con Redas Diržys, los artistas escalaron el edificio de la antigua Secretaría de Relaciones Exteriores, ubicado en Tlatelolco, en la plaza donde se realizó la masacre. En sus espaldas portaban imágenes de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría (presidente y secretario de Gobernación de México en aquel momento, respectivamente, y responsables de la masacre). Cuando llegó a la cima, el artista canceló y destruyó el retrato de Díaz Ordaz. Esta acción adquirió un valor simbólico relevante, ya que fue realizada en frente de los asistentes a la manifestación anual que se realiza para rememorar la matanza, con la intención de construir memoria y no permitir que algo similar vuelva a suceder en México. El edificio que escalaron tiene en sí mismo un significado simbólico, pues se trata de una arquitectura modernista realizada en la década de los sesenta, que sintetiza un momento de la historia de México en donde se vivía un supuesto bienestar económico general que se ha derrumbado, al igual que el propio edificio, pues en 2009, en el momento de escalarlo, el edificio estaba sin ventanas y se percibía en un estado general de abandono.

De ese mismo año se expone el trabajo Seis metros cúbicos de materia orgánica (2009), una pieza en la que utiliza como estructura formal la cita, al tomar como referencia directa la obra Asphalt Rundown (Italia, 1969) de Robert Smithson, donde un camión derrama asfalto por una ladera. Ježik, en cambio, sustituye el asfalto por restos de animales obtenidos del rastro municipal de Ciudad Juárez, como homenaje a las víctimas de la violencia en México. La pieza se realizó en la propia Juárez, una de las ciudades con mayor índice de violencia en los últimos años. Así, el impacto de ver esa masa orgánica derramada en un barranco de Ciudad Juárez irremediablemente llama a la reflexión sobre lo que significan los muertos y esa realidad tanto para la sociedad en general como para el poder.

Finalmente, se presenta el registro en video de la pieza Aguante (2013), en la que el artista, junto con otras personas, realizó cinco “ejercicios” de oposición de fuerza humana contra fuerza mecánica, que plantean la posibilidad de resistencia social frente al poder excesivo. Esta pieza reflexiona sobre la asimetría de las relaciones de poder, pero sobre todo es una deliberación en torno a las posibilidades de los individuos de organizarse y construir una resistencia colectiva frente al ejercicio de poder excesivo. Cabe mencionar que es la primera vez que esta pieza se presenta en México.

La muestra Seis acciones de Enrique Ježik es pues una buena selección que permite entender de manera global la propuesta conceptual y estética planteada por el artista, en la que podemos ver que a lo largo de su carrera ha mantenido preocupaciones e inquietudes en torno a reflexiones sobre la violencia y el poder, a partir de metáforas en las que el macro poder que llega a tener el Estado se simboliza con grandes máquinas que aplastan al individuo, y la única posibilidad de éste para contrarrestarlo es la acción colectiva.

JOSEFA ORTEGA

Enrique Ježik, por Josefa Ortega | artnexus