Exposición Individualdic 2013 - feb 2014· Por Graciela Kartofel

Aldo Sessa

Throckmorton Fine Arts

Es imprescindible describir a Aldo Sessa en varias facetas: como fotógrafo apasionado por el tema urbano, como autor con una predisposición compositiva angular y elegante, y como un artista que da valor a las masas y los interespacios como si fueran zonas musicales y silencios. En una producción cuantiosa y perfeccionista, Sessa se ha dedicado menos a la gente y a la anécdota que a aquellos aspectos que identifican la fuerte personalidad de Nueva York. No se puede negar que ha trabajado también Buenos Aires y otras ciudades, pero es en Nueva York donde su talento se equipara a la escala de los rascacielos.

Exposición Individual: Aldo Sessa — imagen 1
Aldo Sessa. Estatua de la libertad, NY, 1991. Pigmento sobre papel. 38 x 45 cm. (15 x 17 ¾ pulgadas).

Nacido en Argentina, Aldo Sessa es la figura asistemática de la fotografía de ese país. No es el autor concentrado en retratos de artistas de la escena o de literatos –como ha sido el caso de la mayoría de los buenos fotógrafos de la modernidad en Buenos Aires, como Annemarie Heinrich, Horacio Coppola y Sara Facio–; él hacía retratos pero a la vez exhaltaba la madurez de los volúmenes angulosos, de las calles regidas por la arquitectura modernista, registrando también los ángulos menos frecuentes del ballet. Sessa suele evitar lo frontal, busca los escondites de las obras citadinas entre los contrastes de luz y sombra, y se monta en escorzos exhaltados con la destreza de un jinete audaz.

En la presenta exposición en la galería de Spencer Throckmorton, se presentan veinticinco obras. La selección y el montaje son excelentes. Al hablar de selección, cabe mencionar que se presentan fotografías de la ciudad de Nueva York, tomadas por Sessa en sus viajes anuales a esta ciudad. Al respecto, dice: “Hoy en día, mi pasión por Nueva York está intacta, como cuando la vi por primera vez hace cincuenta años”.

Las tomas están cargadas de la simbología que tienen varios de los edificios, estatuas y puentes neoyorquinos. No es en el sujeto que Aldo Sessa se presenta con el mayor grado de originalidad; hoy en día, en una gran ciudad son infinitos los disparos de cámara sobre cada elemento. Lo que sí sucede es que en cada fotografía está incólume el ángulo fotográfico, estilístico y personal del autor. Las formas aguzadas –como en las notables Chrysler Building (1989) y The Chrysler Building Rain (2010), las Twin Towers (1991) y Chrysler Building (2008)–. En todas estas obras, la arquitectura tiene un papel preponderante, tal como lo viene siendo en la obra de este autor desde sus inicios.

Menos de la mitad del total de las obras expuestas por Aldo Sessa en esta ocasión incluyen figuras humanas caracterizadas por el anonimato, excepto la referencia al gran fotógrafo húngaro Kertész, a quien dedica una fotografía poniéndole como título, Kertész on 43rd St. & 6th Ave., NY, una dirección cercana al International Center of Photography. Manteniendo la idea kertésziana de dar sentido a lo cotidiano que acontece, en esa obra Sessa juega con la sucesión de tres personas y una gigantesca sombra. El propio tema de la sombra es en Kertész y en Sessa un vehículo bien utilizado y disfrutado, por ellos y por los espectadores. Entre esos elementos destacados, la sombra adquiere un lugar misterioso, simbólico, autoritario y evocador. En 5th. Avenue, NY, del año pasado, se articulan tres principios rectores de Sessa: verticalidad, forma oblonga o alargada y sombra. Las figuras humanas se mantienen predominantemente irreconocibles, en especial, sin detalles fisionómicos. Mientras que hay algunas otras fotos que evidencian una mano y una cabeza expertas.

El cosmopolitismo provee de un lenguaje muy variado. Recordemos la intencionalidad, al llevar a cabo alguna toma como Man & Empire State Building, NY (con doble exposición). Son muy pocas las fotografías en colores más allá del blanco, negro y grises. El peso expresivo de las byn (como se suele nombrar a las fotografías en blanco y negro) es altamente destacable.

Casualmente, Carousel, Bryant Park, NY es una de las cinco tomas impresas con pigmentos variados, y es de una alta teatralidad, como lo son también las otras cuatro a color. Los efectos de reflejos de una arquitectura en otra son motivos bien cercanos a su estética, como también lo es el uso del módulo. También los escorzos provocados en su andar aportan buenos aspectos teóricos; entre ellos se distingue Statue of Liberty, NY (1991). Si bien las fotografías son mayormente arquitectónicas, no faltan obras en contraposición a lo hecho por el ser humano y por la lluvia, un agente natural. Como conclusión, corresponde decir que los trabajos de Aldo Sessa son vitalistas y emotivos.

GRACIELA KARTOFEL

Aldo Sessa, por Graciela Kartofel | artnexus