Exposición Individualsept 2013 - nov 2013· Por Madeleine Izquierdo de Campos

Santiago Carbonell

Galería Alfredo Ginocchio

La obra del pintor español-ecuatoriano Santiago Carbonell titulada Albergo Mediterráneo muestra una estrategia frecuente en la poética del artista, y en las obras se expresa una constante y depurada técnica de su discurso hiperrealista: el del detalle, que aparece enriquecido por las cualidades plásticas que el artista motiva a través de su encuadre en el contrapunto entre pintura-realidad y que hace sentir con precisión la pincelada como discurso retinianamente vivo.

Carbonell permite ordenar diferentes recorridos de lectura, a través de las estrategias en que se despliega nuestra percepción sobre el detalle. En general, muchas de sus obras siguen este patrón. Las piezas presentadas muestran espaldas femeninas desnudas y su combinatoria móvil: fondos enigmáticos y paños de colores que cubren las caderas de las modelos, unidos a comentarios plásticos que caracterizan un universo lúdico, donde adquiere algo que va más allá del efecto de simulación posible y donde todo puede jugar como evidencias alternativas con la ayuda del detalle1.

Exposición Individual: Santiago Carbonell — imagen 1
Santiago Carbonell. Albergo Mediterráneo, 2012. Óleo sobre lino. 190 x 120 cm. (74 ¾ x 47 1/5 pulgadas).

Debe no obstante señalarse que el detalle estudiado, una vez que es vencido a favor de la lectura corriente, se desvanece y se integra a la obra como algo normal, donde “el enigma es resuelto y la sorpresa es borrada”2. En las obras de Carbonell se advierte un complicado ejercicio de superposiciones entre arte y realidad dentro de la obra de arte. La gestualidad dramática tiene poder lexical y plástico, ya que de ella se infieren tensiones y evocaciones de contenido. El detalle muestra la desviación, disloca en su beneficio el mecanismo de la representación, se convierte en un poderoso eje dialógico que da un nuevo sentido al acto de la interpretación. El detalle parece tener por función, transmitir una información fragmentaria, diferente a la del mensaje global de la obra o indiferente a éste, que nos remite a un momento de intimidad.

En la obra en estudio la expresión concentrada en el título Albergo Mediterráneo debe orientar la figuración incierta del detalle y controlar la condición misma de la incertidumbre en el cuadro; esta situación ayuda a que éste se vuelva perturbador, tan pronto se observa y se nombra. Se cumple un principio: si el intérprete nombra lo que el detalle muestra, no puede seguir percibiendo lo que el cuadro enseña.

La pieza Albergo Mediterráneo se convierte mediante esta operación de aumento y encuadre en una obra autónoma, con una sentido expresivo mayor que la obra de la cual procede o del título, y se halla en capacidad para revelar fuerzas ocultas que en la obra en estudio no habrían salido a la luz3.

NOTAS

1. Ver: Jean Baudrillard, “Lo lúdico y la seducción fría”. En: Jean Baudrillard, De la seducción, Ed. Cátedra, S. A., 1989, p. 149.

2. Ver: Daniel Arasse, El detalle. Para una historia cercana de la pintura, Abada Editores, Madrid, 2008.

3. Ver: Gillo Dorfles, Elogio de la inarmonía, Ed. Lumen, Barcelona 1989, pp. 129-130.

MADELINE IZQUIERDO DE CAMPOS

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