Exposición Individualsept 2013 - nov 2013· Por Claudia Fazzolari

Manabu Mabe

CAIXA Cultural

[…] yo sólo pintaba los domingos y en los días que llovía […].

Manabu Mabe

El conjunto de obras expuesto en la muestra Llueve en el cafetal. Mabe. De la Figura a la Abstracción, realizada por la CAIXA Cultural, en São Paulo, cerrada a mediados del pasado julio, registraba una renovada lectura de la trayectoria de un maestro del arte brasilero.

Manabu Mabe, ícono de una generación de pintores de talento dedicada a la abstracción, vivió marcado por la condición de inmigrante en un país desconocido: Brasil.

La exposición Llueve en el cafetal. De la Figura a la Absracción revelaba al visitante el itinerario de la creación de Manabu Mabe, en sus primeras experiencias con la pintura.

Exposición Individual: Manabu Mabe — imagen 1
Manabu Mabe. Paisagem de Lins (Paisaje de Lins), 1949. 50 x 60 cm. (19 ½ x 23 ½ pulgadas).

Gracias a la curaduría de Enock Sacramento, la trayectoria del pintor japonés radicado en Brasil reencontraba los orígenes de su llagada al país, en 1934, revisando dos décadas de intensa investigación cromática. Desde la década de 1940, Mabe vivía entre los campesinos, en el interior del estado de São Paulo, trabajaba en los cultivos de café y pintaba.

Exposición de amplio recorrido, propuesta para recorrer el país –CAIXA Cultural Río de Janeiro (15 de julio-8 de septiembre), CAIXA Cultural Brasilia (17 de septiembre-17 de noviembre) y CAIXA Cultural Salvador (10 de diciembre de 2013 a 16 de febrero de 2014)–, Llueve en el cafetal destacaba el perfil de un artista en formación.

Entre los proyectos de la CAIXA Cultural, los itinerarios de exposiciones de artes visuales son parte importante de una planeación estratégica para la formación del público.

La CAIXA Cultural, órgano vinculado al complejo económico de la Caja Económica Federal, banco público brasilero, ofrece entre sus iniciativas un núcleo de acciones encaminadas a la gestión de proyectos culturales y a la divulgación de la producción artística nacional.

La entidad, creada como espacio significativo en la formulación de políticas para la preservación del patrimonio nacional y para la articulación de eventos culturales, ofrece entre sus actividades exposiciones de artes visuales, convirtiéndose en eje de apoyo para la investigación y la creación en artes en las capitales brasileras.

Entre los parámetros propuestos para selección pública de proyectos culturales, la muestra referida a Mabe materaliza una acción, entre otras, del Programa de Ocupación de los Espacios de la CAIXA Cultural, diseminados por el país.

La obra de Manabu Mabe confirma el protagonismo del artista en medio del debate abierto en el país entre los rumbos de la figuración y la significativa presencia de la abstracción, tendencia fuerte en el arte brasilero en la década de 1950.

De hecho, la trayectoria de Mabe se ajusta al ambiente de modernización que acontecía en el país, en dos décadas de importantes pautas para la escena artística nacional, con la fundación del Museo de Arte Moderno de São Paulo (1948), del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (1949) y la creación de la I Bienal de São Paulo (1951).

La etapa histórica de Llueve en el cafetal rescataba exactamente el compás de una poética que supo captar el color local y fijar, en paisajes y retratos, sensaciones visuales de un entorno recientemente descubierto, todavía en síntesis figurativa.

Entre las pinturas y dibujos presentados, Paisaje de Lins (1949) acusa la vocación de un pintor dedicado al estudio de las sensaciones, en contacto con la naturaleza, con el entorno rural y con la tierra rojiza de los cafetales.

El recorrido propuesto al visitante en la CAIXA Cultural de São Paulo destacaba la dinámica de una poética visual en construcción, en medio de los tonos terrosos que recrean el color del ambiente de trabajo en cultivos del interior del estado.

Manabu Mabe, en su reiterado ejercicio de convivencia con la naturaleza, poco a poco iría explorando los recursos de la abstracción en su pintura. Inicialmente impactada por el aporte extranjero presentado en las primeras ediciones de la Bienal de São Paulo, su pintura llegaría a un intenso diálogo con la abstracción gestual.

De hecho, sería esta forma de abstracción gestual la que traería al artista el reconocimiento nacional e internacional de sus creaciones, pareciendo así meritorio el espacio dado en Llueve en el cafetal al período figurativo, punto de partida de la obra.

Desde la figura a la abstracción, Mabe demostró los caminos de una investigación visual con criterio, entre la síntesis gestual y la concisión formal propuestas en las pinturas de finales de los cincuenta, especialmente después de la premiación en la V Bienal de São Paulo, en 1959.

Según la propuesta curatorial, al documentar “el período de transformación del lenguaje pictórico de Manabu Mabe, de la figura a la abstracción”, la exposición establecía nuevos caminos de aproximación a los ejercicios del constante aprendizaje del artista.

Revelados los esfuerzos de un joven inmigrante japonés que trabajaba intensamente en las plantaciones de café y pintaba en cartones y tablas de madera, la muestra hacía visible la vocación de un pintor que descubrió la “importancia del acto de crear”. 

CLAUDIA FAZZOLARI

Manabu Mabe, por Claudia Fazzolari | artnexus