Modus
Operandi es la individual con la que la Galería Raquel Arnaud destacó el ingreso
de Carlos Nunes a su elenco de artistas, del 5 de junio al 3 de agosto de 2013.
Compuesta por trabajos recientes bi y tridimensionales y una instalación con
video, la muestra, como atestigua el título, tiene como hilo conductor el
proceso de producción del artista; podría ser vista como una oda a la obsesión.
Con un rigor prácticamente científico, a partir de materiales prosaicos como
cinta aislante, huevos, vasos o marcadores indelebles, Nunes explora,
desmenuza, investiga y documenta todas las posibilidades compositivas que éstos
ofrecen, hasta el límite.

Posibilidades Escultóricas de una Naturaleza Muerta 02 (2012) es un conjunto de 175 fotografías que retratan todas las combinaciones posibles de amontonamiento de cuatro objetos usuales en cualquier casa: una copa, una lata, una bomba destapadora y una tapa de plástico. En otra pared se usó un lápiz negro hasta el final, en movimientos de vaivén horizontales, dejando como testigo de la acción el polvo caído sobre el zócalo. Sobre una repisa están dispuestos cuadernos con páginas que tienen diferentes combinaciones de manchas dejadas por esferográficas de hidrocolor; el visitante puede manipularlos para descubrir hasta qué hoja los colores resistieron antes de desvanecerse en suaves nódulos. El último cuaderno comprueba que el grafito de una lapicera es suficiente para recorrer con una línea todas sus hojas. La instalación Esculturas con materiales inestables/huevos (2012) muestra varios videos en que el artista prueba los límites de equilibrio de huevos colocados uno sobre otro, unidos por la parafina de una vela derretida. Comienza, empíricamente, con uno apenas, y va sumando paulatinamente cada vez más huevos, tanto parados como acostados, hasta que la inminencia de la caída establece la capacidad máxima. La serie Desplazamientos (2013) reúne obras en las que se usaron marcadores permanentes en grupos, con diferentes velocidades y direcciones sobre el papel, dando origen a colores más o menos intensos y composiciones variadas, siempre explicitando los procedimientos en los títulos, como Saliendo a la carrera, parando y volviendo, yendo de arriba hacia abajo bien despacito.
En trabajos anteriores, Carlos Nunes ya exploraba esta obsesión de ir hasta el fin, agotando los materiales escogidos, como una lata entera de spray sobre un área rectangular o todo el amarillo de un cartucho de impresora, transformando el producto final en algo que trasciende sus características –el etéreo spray gana consistencia y alcanza la tridimensionalidad, el amarillo se va desvaneciendo con cada hoja impresa, evidenciando el correr del tiempo–. En Llené el tanque del carro y anduve hasta que se acabara la gasolina y esas son las fotos del lugar donde se terminó la gasolina (2010), el “laboratorio” ya no es el taller sino la calle, pero el proceso investigativo es del mismo orden. La literalidad de los títulos y el empleo de materiales cotidianos disfrazan el lirismo que hay tras el modus operandi del artista, determinado a extraer de estos objetos familiares todo su potencial expresivo, como un Hermeto Pascoal1 de las artes visuales. Lo que se muestra es apenas el resultado final de pequeños rituales, como si en verdad el conjunto de la obra fuese una enorme performance organizada por la persistencia y dividida en pequeños actos investigativos, cuidadosamente registrados.
El paulistano Carlos Nunes nació en 1969 y es el más joven integrante del elenco de la Galería Raquel Arnaud, una de las galerías más antiguas de la ciudad e importante referente cultural. Privilegia nombres consagrados, identificados con la abstracción geométrica, y artistas jóvenes con lenguajes novedosos. Nunes se graduó en Artes Plásticas en la Fundación Armando Alvares Penteado (FAAP, São Paulo) y estudió en Londres en Saint Martin School of Arts. Vivió en Buenos Aires por tres años y regresó a São Paulo en 2008. Durante ese período participó en su primera exposición colectiva, en el Centro Cultural Borges, en la capital argentina. Expuso también en Lisboa, Berlín, y en diferentes ciudades brasileras. Como participante del Atelier Fidalga (São Paulo), espacio de discusión e intercambio entre artistas de diversas vertientes, dirigido por Sandra Cinto y Albano Afonso, el artista desarrolló allí diversos proyectos individuales y colectivos. En 2009 hizo su primera muestra individual –Hasta el final…–, en el Museo de Arte Contemporáneo de Curitiba. En 2012 fue agraciado con el Premio Festival Cultura Inglesa, por la muestra Triunfo de los colores, amor y música sobre los malosos azules, en el Centro de Cultura Británica.
La obra de Carlos Nunes, su performance en innumerables actos a través de la observación atenta sobre lo que existe de artístico en el día a día, se alinea con la convicción de otros que lo precedieron, como Marcel Duchamp o Joseph Beuys, de que lo que torna un objeto o una acción en una obra de arte es precisamente la decisión, la escogencia del artista. Al final, como declaraba Beuys, “todo bajo el sol es arte”.
NOTA
1. Hermeto Pascoal es un compositor, arreglista, productor musical y un virtuoso multiinstrumentista de Brasil. Es considerado como una de las figuras más importantes de la historia de la música brasileña. N.T.
SILVIA WERNECK
