Exposición Individualjul 1993 - ago 1993· Por Mónica Amor

María Fernanda Cardoso

Galería Nohra Haime

Rosas, lagartijas, medias de nylon, bocadillo, ranas, totumas y hojilla de oro son algunos de los materiales insólitos que María Fernanda Cardoso ha utilizado desde mediados de la década de los ochenta como elementos primordiales en la composición de sus instalaciones. En la exposición que Cardoso montó en la Galería Nohra Haime de Nueva York, llenó un cuarto con ranas, totumas al natural y cubiertas con hojilla de oro, una bola hecha con dos cráneos humanos y gotitas de oro. Cardoso logra en esta combinación hacer alusión a temas sociales y espirituales cotidianos en nuestra cultura actual.

Cardoso se inspiró en objetos pertenecientes al Museo del Oro de Bogotá. Estos están cargados de características espirituales y utilitarias, además, antropológicamente son el legado más importante de nuestra cultura precolombina. El retomar el simbolismo cultural y social de estos objetos y trasladarlo a la actualidad alegóricamente, con cosas comúnmente presentes en el diario vivir del colombiano, le permite a Cardoso perpetuar las tradiciones y creencias profanas.

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Una característica de la obra de Cardoso es la riqueza en color, textura y forma de los materiales utilizados. Este formalismo le permite fundir el esteticismo con el simbolismo. El contenido con la experiencia visual, haciendo de su obra una fusión de materiales vanguardistas que llevan consigo la carga de la experiencia cultural del artista.

El juego de la rana consiste en ranas y medias totumas recubiertas de hojilla de oro dispersas por el piso. Cada rana con la boca abierta está mordiendo una totuma. Sin aludir al significado de la obra, esta combinación rebosante de humor logra congelar el tiempo sin representar ni el presente ni el pasado, sino un hecho cotidiano para todo colombiano. La bola hecha de calaveras irremediablemente representa la muerte y la violencia. Igualmente, el tiempo deja de existir para convertirse en infinito, presente y futuro.

Actualmente, Cardoso vive y enseña en los Estados Unidos. Su obra para el público norteamericano, que puede ser comparada con la de Ann Hamilton, es, no obstante, exótica y lejana, referente a una cultura desconocida. La carga visual y la riqueza de materiales le permiten el desplazamiento conceptual para crear nuevos significados.

MÓNICA AMOR

María Fernanda Cardoso, por Mónica Amor | artnexus