Exposición Individualjul 1993 - ago 1993· Por Carol Damian

Carlos Aresti

Weiss Sori Fine Art

Carlos Aresti describe su obra como síntesis de la imaginación más bien que como imagen sintética. En su imaginación, los recuerdos, visiones y símbolos se conjugan para crear una nueva realidad. Su mágica combinación es la base de su pintura, donde las partes fragmentadas de un mundo se mezclan con los propios sueños e imaginaciones del artista. Identificables e ilusorias a la vez, estas partes encajan unas con otras en un fascinante y complejo rompecabezas de color, formas y figuras.

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Los elementos que conforman estos rompecabezas han sido desarrollados a partir de una vida entera de experiencias, y su organización se fundamenta en una profunda comprensión de las estructuras de composición del arte moderno. Si bien reafirma la realidad formal de los objetos e imágenes que inspiran su pintura, Aresti incorpora asimismo métodos abstractos de construcción tomados del cubismo y el surrealismo para comunicar sus propiedades expresivas; lo hace, sin embargo, desde una perspectiva propia. Mientras que los cubistas buscan confirmar la realidad virtual de una pintura mediante el uso de objetos reales y con la invención del collage, Aresti considera que la pintura misma ya es algo real. La fragmentación que aparece en ella, similar a la del collage, está pintada y posee su propia existencia. Para ahondar en las contradicciones entre lo real y lo irreal, utiliza colores puros y brillantes, a menudo fluorescentes, aplicados con una variedad de pinceladas. En esta exposición, los temas parecen ser animales y personas alterados, que surgen de la selva, del círculo, de las calles de París. El espíritu de la jungla atrae al espectador hacia una exuberante vegetación de verdes y amarillos fluorescentes, mientras que Hombre en el torbellino ofrece vertiginosos diseños que impiden escapar.

Carlos Aresti nació en Chile, pero ha vivido en París durante veinticinco años. En el transcurso de los últimos diez años ha sido miembro del grupo Magie-Image. El manifiesto del grupo parece prestar autenticidad a la “imagen” en pintura, pero con matices mágicos en lugar de naturalistas, idea estrechamente vinculada con el realismo mágico del arte latinoamericano. En Conversación con los perros, el mundo encantado de su imaginación se revela en un espectáculo rojo de personajes casi alucinantes que giran en el espacio y el tiempo. En medio de un colorido conjunto de cintas y fragmentos simbólicos, un hombre se mueve a la manera de un robot en extraña interacción con dos perros que aúllan. Existen en un mundo de confusión y vibrante energía. Carlos Aresti pinta este mundo con tal convicción en todas sus obras que el espectador participa realmente de su hechizo.

*Traducido por Magdalena Holguín.

CAROL DAMIAN

Carlos Aresti, por Carol Damian | artnexus