Exposición Individualjun 2013 - ago 2013· Por Augusto Chimpen

Iosu Aramburu

Galería 80M² Arte y Debate

Esta es la primera exposición individual del joven artista Iosu Aramburu (1986), quien ya trae buenos antecedentes a la muestra porque ganó el premio de adquisición de la tercera edición del Concurso Arcos Dorados de Pintura Latinoamericana, en la feria ArteBA 2012. En esta exposición, titulada Todo lo sólido, Aramburu nos comenta que la llamo así por el libro de Marshall Berman: “Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad, se refiere a cómo la modernidad implica una vorágine constante de transformación, y que todo aparenta ser inmutable pero termina desmoronándose indefectiblemente”1.

La muestra está compuesta de diez óleos grandes, veinte acrílicos pequeños de 20 X 25 cm, una fotografía y una instalación. Toda la obra de Aramburu es sobre imágenes de arquitectura de edificios, y en un dibujo llamado Fantasmagoría XXI se pueden ver dos edificios casi pegados de nueve pisos cada uno, pero lo curioso es que uno de los edificios es mucho más grande que el otro. Las imágenes sólo están hechas con color negro dando la sensación de que el dibujo no está terminado, y la tinta del acrílico chorrea como si se desvaneciera el dibujo, demostrando que los edificios también se desvanecen con el tiempo. En el caso de los demás acrílicos pequeños, ninguno es igual al otro, pese a que se parecen en composición y temas.

Exposición Individual: Iosu Aramburu — imagen 1
Iosu Aramburu. Ser de su tiempo XVIII, 2013. Óleo sobre tela y lámparas de neón. 210 x 450 cm. (82 ½ x 177 pulgadas).

En el óleo sobre tela Milagros nacionales I se puede ver el dibujo de un complejo de edificios de dos pisos, y al fondo, edificios de cinco pisos. Lo interesante en esta imagen es que tiene un aire de las pirámides aztecas. Aramburu usa colores fríos para darnos una connotación negativa de lo que muestra. Los edificios cubren menos de la mitad del cuadro, dejando una sensación de vacío en el espectador.

En otro cuadro, Milagros nacionales IV, se notan árboles pero no tienen hojas, sólo ramas, y lucen casi muertos. No hay gente tampoco, y los árboles son azules oscuros, el pasto gris. Nuevamente, los espacios vacíos denotan soledad.

El artista nos comenta por qué usa edificios en su obra: “La Arquitectura me interesa como un discurso que se va quebrantando a sí mismo. Me interesa como espacio en el que se vuelcan ilusiones de progreso y modernidad, especialmente en Latinoamérica. Funciona también como una fantasmagoría de esas promesas de modernidad y progreso que nunca llegan a realizarse del todo. También uso imágenes de edificios para crear un paralelo con el imaginario romántico de las ruinas arquitectónicas, como un recordatorio de lo perecedero que es siempre el presente”2.

La obra más grande de la exposición es un tríptico, Ser de su tiempo XVIII. Esta obra mide 210 x 450 cm; es casi un mural. A sus colores habituales les añade marrón; edificios y ruinas incas son pintados de este color, y junto a esas construcciones se ven dos grúas altas de construcción. Delante de las ruinas Aramburu puso cuatro neones grandes con formas de casas. Aramburu nos dice porque usa los neones: “Las pinturas hacen referencia a imágenes contemporáneas de ruinas prehispánicas en Lima, y los neones eran síntesis de edificios icónicos de la arquitectura moderna de los años cincuenta en Lima”3. El contraste visual de las ruinas con el neón produce un choque de lo que era antes y lo que va ser después.

Todos los edificios son hechos de imágenes de bibliotecas, anticuarios, o de fotografías tomadas por Aramburu, pero basados en arquitectura real.

NOTAS

1. Entrevista con el artista, mayo de 2013.

2. Idem.

3. Idem.

AUGUSTO CHIMPEN

Iosu Aramburu, por Augusto Chimpen | artnexus