Exposición Individualjun 2013 - ago 2013· Por Janet Batet

César Paternosto

Durban Segnini Gallery

César Paternosto: pintura y arquitectura, presentada en la galería Durban Segnini, es una depurada selección de la obra reciente de Paternosto. Integrada por diecisiete piezas, realizadas entre 2008 y 2012, la muestra resume de modo eficaz la particular propuesta de este gran maestro de la abstracción geométrica, cuya obra desafía la expectativa tradicional de percepción acuñada desde el Renacimiento. Dicha expectativa responde a la idea de “visión racionalizada”, donde las teorías euclidianas y galénicas de la visión, la perspectiva lineal y la noción aristotélica de representación (phantásmata) hacen del plano, en cuanto superficie ilusoria, una ventana al mundo.

La obra de Paternosto se instaura justo en la disolución de esta tradición al abandonar la superficie ilusionista del cuadro, que deviene mero espacio plástico en el que el artista incorpora unidades seriadas que se desplazan del plano frontal al borde del cuadro, estableciendo una tensión intersticial que traslada el foco de percepción fuera del lienzo, a los intervalos entre obra y obra.

Exposición Individual: César Paternosto — imagen 1
César Paternosto. Creciendo-disminuyendo, 2012. Acrílico sobre lienzo. 180.3 x 205.7 cm. (71 x 81 pulgadas). Foto: Oriol Tarridas.

Estos intervalos, a modo de staccato, enfatizan la cualidad relacional entre obras. Desplazada la percepción del habituado diálogo frontal para con el objeto, el espectador es interpelado por una lectura transversal en el tiempo que reinstaura el hecho plástico como elemento estructural del espacio arquitectónico.

La percepción en movimiento que demanda la obra genera el efecto óptico entre planos de color que evolucionan, aparecen y desaparecen, enfatizando la cualidad relacional y de apropiación del espacio que tipifica a esta propuesta.

Esta percepción identificada con lo que Paternosto define como “geometría sensitiva” tiene su origen en una de las obras emblemas de este artista: Staccato (1965, adquirida en 2008 por el Museo de Bellas Artes de Boston). Staccato constituye una sinfonía pictórica inspirada en el jazz y el tango, donde las sinuosas bandas onduladas de color exploran la atonalidad y acordes atrevidos que se traducen en vívido contraste pictórico. La aparición de la geometría sensitiva en la obra de Paternosto se corresponde con sus años formativos hacia fines de los cincuenta y principios de los sesenta, y actúa como contraposición a la férrea dominancia de la herencia MADI, que caracteriza la abstracción geométrica argentina del momento.

Establecido el artista en Nueva York por más de tres décadas (entre 1964 y 2004), Paternosto desarrolla la línea de investigación que caracteriza su propuesta artística, donde la herencia de la abstracción geométrica del arte moderno –de manera específica, las figuras emblemáticas de Piet Mondrian y Van Doesburg– se amalgama con la tradición ancestral de las culturas precolombinas. El artista emprende múltiples viajes a la región andina restringiendo su paleta a grises y tierras durante el período.

De esta época data también el descubrimiento de la “mirada oblicua”. Si bien con anterioridad Paternosto había empujado los límites tradicionales del cuadro produciendo lienzos de bordes curvos irregulares, ahora el centro de atención se desplaza de la parte frontal hacia los bordes de la tela, convirtiendo la pintura en objeto y obligando al receptor a una recepción más activa que impone el desplazamiento de lado a lado para poder impregnarse de la totalidad de la obra.

La influencia de los años de estudio de arquitectura deviene esencial. Los cuadros, desprovistos de marcos y ubicados a intervalos en la pared de la galería, se comportan como una obra única a la que se integran, como elementos constitutivos, el espacio arquitectónico y la luz. De hecho, el artista trabaja los cuadros con la luz de tungsteno, porque es esta la luz que recibirán una vez expuestos, garantizando así la eficacia cromática tan cara a la obra de este artista.

Las diecisiete obras que conforman la muestra César Paternosto: pintura y arquitectura, expuesta ahora en Durban Segnini, se articulan en una pieza única que a modo de cenefa se despliega a lo largo del espacio, en una suerte de sinfonía evolutiva donde luz, color y ritmo proponen un depurado disfrute del hecho plástico integrado al espacio circundante.

La obra de César Paternosto forma parte de colecciones medulares como el Museo de Arte Moderno (MoMA) y el Museo Solomon R. Guggenheim, ambos en Nueva York; el Hirshhorn Museum & Sculpture Garden, en Washington D.C.; el Museo de Bellas Artes de Boston; el Museo Reina Sofía, Madrid; el Kunstmuseum, en Berna, y el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, entre otros.

JANET BATET

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