Exposición Individualjun 2013 - ago 2013· Por Manuel Álvarez Lezama

Ángel Otero

Walter Otero Contemporary Art

Otra vez Puerto Rico tiene el honor de presentarle al mundo de las artes visuales un artista extraordinario que en muy poco tiempo se ha establecido como una de las fuerzas que marcan el presente de las provocadoras y atrevidas miradas en el campo estético y la ética del siglo XXI: Ángel Otero.

La carrera artística de Otero (Santurce/San Juan, Puerto Rico, 1981; radicado en Nueva York) ha sido meteórica. No se veía a un artista puertorriqueño llegar a los reconocimientos internacionales que este joven ha tenido desde las impresionantes carreras de Arnaldo Roche Rabell, Enoc Pérez, Allora & Calzadilla y Melvin Martínez, sólo para mencionar algunos artistas locales reconocidos y cotizados internacionalmente.

Exposición Individual: Ángel Otero — imagen 1
Ángel Otero. Sin título, 2012 (la etiqueta temporal es “SK-IS”). Pintura al óleo y láminas de óleo dispuestas a manera de collage sobre lienzo. 217 x 275,5 x 6,5 cm. (85,5 x 108,5 x 2,5 pulgadas).

Otero, quien, después de estudiar en la Universidad de Puerto Rico-Recinto de Río Piedras por cinco años, trabajó como agente de seguros, decide mudarse a Chicago. Una vez en Chicago, empieza a hacer los trámites para ser admitido en la prestigiosa Chicago Art Institute, de donde se gradúa (MFA) con el enorme respeto de sus pares, de sus profesores y de la crítica, por la fuerza y originalidad de su obra, por retar los cánones de la pintura (experimentando con texturas, collages, tridimensionalidades –el artista llega a combinar la pintura con la “escultura”–), donde es invitado a exponer en distintas galerías; su obra es vendida en su totalidad en importantes ferias como ARCO, y es donde obtiene la importante Merit Scholarship Award of the Chicago Art Institute. También obtiene la prestigiosa y generosa beca Leonore Annenberg in the Performing Arts de la Annenberg Foundation, para su desarrollo como artista.

Una vez en Nueva York, el joven artista sigue la filosofía que lo define: trabajador incansable, dispuesto a todo lo que sea un reto, confiado en su “ignorancia” y en el azar, Otero no le teme a experimentar. No le gusta que se asuma que lo nuevo que está haciendo está relacionado con lo anterior: “En el mundo del arte eso se convierte en un arma de doble filo, caes en un estereotipo y después es muy difícil…”

Angel Otero: Recent Work – 2012/2013, que se inauguró el 28 de febrero de 2013, es la primera exposición individual de Otero y ha sido todo un éxito. En esta fascinante muestra de lo que el artista está haciendo en el campo de la pintura (otras obras de esta misma colección se estarán exponiendo, bajo el título Material Discovery, primero en Savanna, Georgia, y luego en Hong Kong), se exponen siete obras –oil paint skins collaged on canvas– de gran formato, muy bien exhibidas en las generosas paredes de la galería. Estas obras, donde el artista vuelve a jugar con las texturas y distintas tridimensiones, sus skins o pieles, resultado de un complejo proceso creativo donde el artista trabaja con distintas capas de óleo húmedas o secas, a veces reposando por un mes y vueltas a trabajar, para darles vida –ya sea experiencias orgánicas, viajes por el universo, sensuales olas, eróticos precipicios. Pero lo que comienza “pintando” el artista hasta el producto final es un juego de libertades. El artista admite en una entrevista en inglés: “I can control fifty percent or less of the final result, but these constraints and the uncertainty are what initiates the dialogue I aspire to create”.

El artista resume su técnica diciendo que comienza aplicando capas de óleo sobre un vidrio. Una vez la pintura está algo seca, la raspa del vidrio, y luego le aplica una capa de aceite al soporte (donde ha pintado antes) creando una textura densa. Este proceso creativo producirá sorprendentes olas, ráfagas, energías de color: arrugas inesperadas, dimensiones nuevas, diálogos o juegos secretos, poesía.

El artista –que llegó a Chicago con Jackson Pollock como máximo representante de lo que ocurrió en la New York School, y que luego se interesó en las obras de Willem De Kooning y Franz Kline, y luego en las de Cy Twombly y el francés Nicolas Poussin (titula un grupo de obras Poussin Series), que acepta que considera “que su obra juega con la historia de la pintura, de manera específica, el uso del óleo y como lo empleo en mi pintura… es querer entender cómo se pueden utilizar y encontrar las múltiples posibilidades que se tienen con este material”–, se ha convertido en una estrella, y es un hecho que estamos frente a un grupo de obras alucinantes que llevan la abstracción a unos espacios nuevos y atractivos y que nos retan a ver tanto nuestras mentes, como nuestros cuerpos, como nuestro planeta y nuestro universo. 

MANUEL ÁLVAREZ LEZAMA

Ángel Otero, por Manuel Álvarez Lezama | artnexus