Exposición Individualmar 2013 - may 2013· Por Alessandra Simões

Pablo Reinoso

Baró Galería

El artista y diseñador franco-argentino Pablo Reinoso consiguió llevar al fútbol la esencia de su trabajo. Una exposición realizada en Baró Galería, en São Paulo, fue la oportunidad para que el artista transformase un antiguo hangar donde está localizada la galería en un campo de fútbol lúdico. La muestra Fútbol Firulete reúne piezas dispuestas en el amplio espacio de la galería, componiendo una gran instalación. Los elementos presentes en un estadio, como vigas, arcos, bancos, etc., fueron interpretados por el artista, que utilizó un recurso plástico recurrente en su obra: las formas en espiral conocidas como espaguetis.

La muestra también fue utilizada por la curaduría para la realización de un partido de fútbol indoor entre los espectadores. Se convirtió así en la máxima expresión del propósito del artista de crear obras que proporcionan interacción entre arte, espacio y público. El título escogido para la transformación del espacio cultural en “espacio deportivo” se inspiró en el nombre dado a la jerga futbolística argentina y en un paso de tango. También hace referencia al “filete”, típico grafismo en estilo Art Nouveau presente en las vitrinas del comercio porteño.

Exposición Individual: Pablo Reinoso — imagen 1
Pablo Reinoso. Arco Firulete, 2011. Hierro forjado. 200 x 300 x 450 cm. (78 ¾ x 118 x 177 pulgadas).

Como las líneas sinuosas y asimétricas inspiradas en temas vegetales de la decoración de origen europeo, surgida entre los siglos XIX y XX, las formas orgánicas son muy frecuentes en las obras del artista, ya sea en madera, mármol, acero, entre otros materiales. Tanto en el arte como en el diseño, Reinoso confiere a los objetos nuevos significados y paradigmas estéticos. Al arte, le suma diseño. Y crea obras que llegan a confundir al espectador sobre su función estética y utilitaria, ya que muchas veces no hay ningún límite entre esos territorios.

Es exactamente eso lo que sucede en la nueva instalación. Las formas monumentales de las piezas colman el ambiente de la galería, transformándolo a partir de la ocupación de varios planos en el espacio. Reinoso propone, así, una auténtica explosión visual, como si quisiese sugerir el clima fuertemente emotivo del deporte; hace una versión poética de la atmósfera de un estadio de fútbol. En la obra se ve claramente el pensamiento constructivo del “artista-diseñador”, su interés por el espacio y por la materia, y claro, su virtuosismo técnico.

Las características de su trabajo acusan la influencia de su formación en arquitectura (no finalizada) y posteriormente en psicología, lo que generó una inusitada combinación entre pragmatismo y lirismo. En este sentido, lo más emblemático de sus trabajos son los bancos, cuyos bordes se expanden en forma de espiral en diversas direcciones. Muchas veces alcanzan gran escala, provocando un efecto enigmático.

Cada obra presenta determinadas singularidades escultóricas. Por ejemplo, el banco de madera instalado en el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) –cuyas extremidades se expanden por las paredes atravesando dos pisos del edificio– impresiona al visitante con su aspecto inusitado. Parecido diálogo con la arquitectura sucede con el banco de madera instalado en el Hôtel du Marc, en Reims, que tiene una de sus extremidades atravesando una ventana interna. La sensación es que esas obras tienen vida propia como si fuesen plantas trepadoras que crecen por las paredes y se enroscan entre sí.

Cuando trabaja con metal, el artista revela una obsesión aún mayor por explorar los límites de la materia, contorsionando las formas hasta el extremo. Bancos que parecen derretirse, bandas que se entrelazan, constituyen verdaderos desafíos a la naturaleza rígida del material, como muestra, por ejemplo, la portería en la exposición “Fútbol Firulet”, en la que, en lugar de la malla, fueron instaladas bandas de acero tramadas. En la obra La Cinq (2011), bancos de acero cuyo respaldo se eleva a una altura de más de dos metros transmiten una sensación de infinitud y extrema levedad. Así, el artista crea una mezcla improbable, trayendo lo orgánico y la liviandad al peso y la frialdad del metal.

Resulta innegable la presencia del pensamiento proyectista en la obra de Reinoso. El diseñador aparece cuando se puede observar el eximio dominio técnico en una obra. Es lo que ocurre cuando logra, por ejemplo, dimensiones irreales para la madera, gracias a un trabajo impecable de carpintería, incluso con escalas gigantescas. Entre tanto, el artista surge en el campo filosófico y poético con obras que también exploran conceptos estéticos y desafían la imaginación del espectador. Transitar entre un territorio y otro, con total destreza, es lo que hace de Reinoso un gran artista.

ALESSANDRA SIMÕES

Pablo Reinoso, por Alessandra Simões | artnexus