La exposición de Os Gêmeos en el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston fue la primera muestra individual en Estados Unidos de los gemelos idénticos brasileños Otávio y Gustavo Pandolfo (gêmeos significa “gemelos” en portugués). Los gemelos iniciaron su práctica conjunta en 1987, con arte callejero de grafiti y murales públicos en su nativo São Paulo. Junto con la exposición, los artistas crearon dos enormes murales en Boston, uno en la Plaza Dewey, en el Rose F. Kennedy Greenway, y otro en el Hotel Revere, en el Boston Common.
La exposición en el ICA, curada por el curador adjunto Pedro Alonzo, presentó trece obras, lo que puso de relieve la inyección de influencias del grafiti, el hip-hop neoyorquino que los artistas le dieron a la cultura y la vida brasileñas a través de enormes y coloridos lienzos y paneles de madera. Las obras contenían las caricaturescas figuras amarillas características de Os Gêmeos, representadas en trajes de colores vivos, en escenarios que iban desde el metro de Nueva York hasta los campos brasileños. Alonzo decidió incluir obras directamente relacionadas con el panorama urbano neoyorquino como Back in the Days (2008), con personajes influenciados por el hip-hop montados en un vagón del metro cubierto de grafitis, y Untitled (2008), en el que un grupo de personajes habita los rieles del metro de la vasta red subterránea de la ciudad. Alonzo subrayó que cuando los gemelos empezaron a trabajar en 1987, la cultura del grafiti y el hip-hop de Nueva York había infiltrado la cultura de la juventud brasileña a través de la música, las películas y los libros de fotos. Esta influencia y la rebelde libertad del arte callejero impulsaron a los artistas a empezar a trabajar con pintura en aerosol y pinturas domésticas para crear murales en su ciudad natal.

Dos obras en particular, tituladas Dentro do arco-iris, e assim (2010) y The Last Station of Spring (2010), presentaban nuevos giros sobre las pinturas “combinadas” de Rauschenberg mediante su integración de pinturas al óleo y en aerosol, dibujo lineal y objetos encontrados, como madera, espejos, botellas, e incluso latas aplastadas de Arizona Tea. The Last Station of Spring representaba en el extremo izquierdo un árbol finamente tallado en tríplex, una ventana –con persianas de verdad– que contenía un surrealista cielo azul, y una figura que flotaba. En el extremo derecho, una figura más grande mete su mano en un panel adyacente para sacar flores estarcidas pintadas con aerosol, mientras uno de sus zapatos oscila en su mano sobre diminutos edificios coloridos. La surrealista e imaginativa tendencia de sus obras se hacía más impactante cuando, por medio de unas narrativas un poco acartonadas y demasiado largas a las que se tenía acceso a través del propio celular, uno se enteraba de que la pieza había sido hecha en cuatro frenéticos días.
En otra pieza notable, Untitled (2012), los hermanos utilizaron medios mixtos sobre lienzo. En el centro de esta obra había un personaje de caricatura de color amarillo cuyo colorido atuendo de vistosos diseños fue hecho mediante estarcido y pintura en aerosol. La figura central estaba literalmente inmersa en el lienzo mismo, mientras que las figuras dibujadas vagamente a su alrededor surgían de lo que, a primera vista, parecían ser salpicaduras de pintura, a fin de crear un patio de recreo con apariencia de nube para sus extrañas e imaginativas narrativas.
La pieza Os Musicos (2008) ocupaba gran parte de la segunda galería, y puso de manifiesto la costumbre de los gemelos de introducir muestras de audio y música en sus obras. En este caso, se trataba de un teclado incrustado en una brillante estructura de madera, que tenía el propósito de desencadenar secuencias de audio de los cerca de treinta parlantes rectangulares, todos pintados como caras, con las bocas como parlantes. Infortunadamente, al espectador no se le permitía tocar el teclado; el performance podía escucharse el tercer sábado de cada mes. Incluso para los que se lo perdieron, después de ver las coloridas y extrañas obras de la exposición, uno podía imaginar la fuerte cacofonía de sonidos, voces y ritmos que la pieza pretendía provocar.
El mural de 70 x 70 pies (21,3 x 21,3 m) en el Rose F. Kennedy Greenway, fundado por el Departamento de Transporte de Massachusetts, la Comisión de Arte de Boston y la ciudad de Boston, generó una acalorada controversia, debido a que la gran figura inclinada, que llenaba todo el espacio de la Dewey Square Air Intake Structure, fue interpretada como un terrorista islámico. Su enorme rostro estaba oscurecido por una bufanda roja que lo rodeaba, de modo que sólo se veían el puente de la nariz y sus ojos entrecerrados. Sin embargo, si hubo un aspecto que se dejó de lado en las conversaciones derivadas de este mural fue la referencia explícita a la cultura brasileña a través de los vistosos diseños del traje de la figura y los colores ricamente saturados. A través de su tendencia folclórica e imaginativa, Os Gêmeos hicieron alusión explícita a Brasil una y otra vez, pero este aspecto de su obra fue algo que los espectadores estadounidenses quizás no reconocieron de inmediato. Esto apunta a que la exposición ya empezó a conformar un legado: presentarle al mundo artístico contemporáneo de Estados Unidos la riqueza y diversidad de la cultura popular brasileña, lo que es especialmente significativo, dado que los Olímpicos se llevarán a cabo en Río de Janeiro en 2016.
VIRGINIA ALLISON HARBIN
