Exposición Individualdic 2012 - feb 2013· Por Santiago Espinosa de los Monteros

Moris (Israel Meza Moreno)

Galería Arróniz

Esta es la primera exposición individual de Moris (Israel Meza Moreno) en la Galería Arróniz. Se trata de un conjunto de objetos, cuya puesta en escena de manera grupal nos otorga una lectura armónica de temas ríspidos en la contemporaneidad mexicana: la violencia y el dolor.

Quizá la pieza más representativa sea A media asta (llantas y madera encontradas, cemento y chaqueta de cuero), un ensamblaje que apoya su efectividad en el título al referirnos al lábaro patrio que se ubica a mitad del mástil sólo en épocas de luto o celebraciones que rememoran tragedias que afectan a la colectividad.

La propuesta de Moris es evidentemente una bandera que, nos sugiere, debería estar siempre enviándonos esa señal mortuoria. La constante cotidianidad, de evidente motivo de luto, se ha perpetuado en el ánimo de una colectividad que rara vez puede decidir sobre cuándo la máxima insignia del país puede aceptar  oficialmente que la nación está de luto. Moris la ha dejado así para que, justo de esa forma, perdure el luto.

Exposición Individual: Moris (Israel Meza Moreno) — imagen 1
Moris. Ley, 2012. Madera, metal, cinta y tela. 160 x 160 x 10 cm. (63 x 63 x 63 pulgadas).

En esta pieza se encuentra un letrero sobre cartón que es, merecidamente, el que da nombre a la exposición. La obvia referencia a las aves de rapiña que han detectado su manjar es evidente, lo que no resta efectividad al señalamiento de que sobre nosotros, cada uno de quienes miramos la pieza, se encuentra un grupo de enormes aves volando en círculos y esperando pacientemente mientras agonizamos.

Una serie de letreros han sido escritos con armas punzocortantes: navajas, desatornilladores, chuzos, picas, fragmentos de tijeras. Nos recuerdan todos ellos los que fabrican clandestinamente las gangs en las prisiones para mantener sus áreas de poder. Ya en su momento, Teresa Margolles hizo una impactante serie de piezas con objetos similares a éstos y que habían sido usados para la consecución de un crimen.

Ahora estas armas forman frases: “MUERTE A LOS COBARDES”, “A VECES LOS COBARDES SOBREVIVEN”, “LEY”. La estructura geométrica de los textos, dada por la forma primigenia de las armas, otorga un punto agresivo a palabras que, evocadas en este contexto, más parecieran consignas de supervivencia en espacios adversos, es decir, quizá la calle y algunas zonas de alta peligrosidad de la república mexicana.

Una pieza bidimensional recoge la mirada de dos personajes que estamos a punto de reconocer. Captados en algún evento público y despojados de las facciones que los delaten (como en otro momento los guerrilleros que usan pasamontañas o los militares de asalto que protegen su identidad detrás de máscaras y anteojos), lanzan un amenazante vistazo a los espectadores.

Esta suerte de delación del mal convertido en un “Big Brother” de la oficialidad aparece ante nosotros en una pieza de especial contundencia. En ella predomina el negro luctuoso que, pese a su fuerza y preminencia, deja entrever los ojos de quienes se han escudado detrás, para desde ahí mirarlo todo.

Cinturones y correas con estoperoles de picos que atan objetos (como en su momento Thomas Glassford lo hizo con su histórica serie de guajes a los que cinchó con elementos similares y otros metales), se traslucen en una informada trayectoria de este autor que sitúa piezas de gran efectividad objetual y volumétrica.

La obra de Moris alcanza expresividad no sólo por la temática abordada, sino fundamentalmente por la elección de materiales y ensamblajes que lleva a cabo mezclando soportes a los que subvierte, en aras de un discurso de vigencia ineludible.

SANTIAGO ESPINOSA DE LOS MONTEROS

Moris (Israel Meza Moreno): Galería Arróniz | artnexus