La exposición Aguadas del artista colombiano Esteban Peña es una muestra que exhibe, con quince obras, la problemática que enfrente el mundo a raíz de la gran ola invernal de los últimos años.
Aguadas es un proyecto que inició Peña experimentando solamente la técnica –acrílico y agua en diferentes cantidades– , realizando manchones de tinta sobre papel que se convertían en retratos de héroes y antihéroes populares, haciendo capas y capas sobre el papel, que se arruga por el agua. Paralelo a esto, en Colombia y otros lugares del mundo hay una gran ola invernal, que condujo a Peña a intervenir fotografías publicadas en periódicos, las cuales evidenciaban la catástrofe natural causada por el agua en zonas como Filipinas, Pakistán, Estados Unidos y Colombia.

En las obras de Aguadas, el artista compone un nuevo paisaje a través de una descomposición, utilizando lo que algunos han llamado “una mala técnica”, con la idea de enfatizar desde todo punto de vista el tema de la destrucción. Literalmente, inunda con acrílico aguado la imagen, como una herramienta para evidenciar las transformaciones del paisaje y, por ende, de la sociedad, produciendo un efecto difuso que permite ver el rastro de la intervención, con el goteo y chorreo que sale del paisaje. Así como el acrílico desdibuja la imagen, la ola invernal desdibuja y transforma no sólo el paisaje sino las estructuras y dinámicas sociales.
Paralelo a lo anterior, la muestra de Peña invita a hacer una reflexión alrededor del concepto de paisaje, comprendido comúnmente de una manera clásica como un lugar idílico, silvestre, que sólo trasciende en una imagen de contemplación ideal. Peña invita a que el paisaje sea visto con ojos contemporáneos críticos y reales, dentro de un entorno social de causa y efecto, donde es posible ir más allá de una imagen poética.
Entonces, atravesando transversalmente la frontera del paisaje, Aguadas se convierte en la representación de un fenómeno que crece como una gran bola de nieve, un círculo vicioso donde intervienen las relaciones del hombre con la naturaleza. Es decir, las obras, de una manera no visible, evocan los abusos de la humanidad sobre el planeta, lo que a su vez se ha convertido en la causa de los grandes cambios climáticos y desastres naturales que modifican el paisaje, cambiando a su vez la forma de vida de la humanidad.
Aguadas es una muestra con una carga sensible bastante marcada, donde el artista, de una manera sutil, algunas veces irónica y hasta divertida, evidencia una relación emocional con los eventos naturales que afectan a los seres humanos, pues a través de estos paisajes desdibujados –carreteras derrumbadas, casas, colegios o pueblos enteros inundados– se quiere evidenciar cómo las sociedades se encuentran vulnerables e impotentes ante algunas eventualidades de la naturaleza.
Aguadas es una muestra con dos caras; por un lado, se evidencia la imagen triste y funesta del paisaje real, pero al mismo tiempo está la imagen pictórica y poética de la fotografía intervenida; y aunque suene irónico, en algunos casos también paradisíaca, por el toque llamativo y pictórico con el que se resuelve la imagen. En otras palabras, es como si el agua que desdibuja el paisaje natural geográfico y acaba con él –dejando a su paso solo desastres, ruinas y pérdidas– funcionara sobre el papel como todo lo contrario: un elemento creador, que convierte en paisaje, en una obra para contemplar, aquello que desprevenidamente se lee como ruinas y desastres.
DIANA MARCELA CÁRDENAS
