La identidad y salvaguarda del individuo como ente social y cultural están indisolublemente ligadas a la historia y la memoria. Sin embargo, uno de los más acuciantes síntomas de la sociedad contemporánea es la amnesia colectiva, que genera un sujeto esquizofrénico desarticulado de su propio pasado y de su entorno. Compelido por la exigencia de funciones meramente económicas, el individuo contemporáneo es, cada vez más, arrancado de su subjetividad para realizarse, si acaso, en el mero plano objetivo, creando un ente social distópico que es, en muchas áreas, inoperante.
Ana Tiscornia (Uruguay, 1951) ha estado obsesionada durante toda su carrera por esta medular fractura del ser. Su obra se erige en alegato contra la represión de la memoria como herramienta ideológica y en estado de alerta para el individuo que se aventura a la incómoda incógnita a través de sus piezas.
Con una formación en arquitectura, artes visuales y grabado, la obra de Ana Tiscornia, integrada principalmente por collages, fotografía, instalación y objetos intervenidos, está cimbrada por la disyuntiva entre la memoria y el olvido, en cuanto herramientas ideológicas que manipulan y determinan al sujeto social contemporáneo.

Other Impertinences, la primera exposición de la artista en Alejandra Von Hartz gallery, en el Wynwood District, comprende un conjunto de objetos, esculturas y collages resultado de la intervención y manipulación de materiales comunes, muebles y estructuras afines que desarticulados a través de un esfuerzo caótico crean una tenaz tensión entre polaridades cardinales como orden-confusión, memoria-olvido, persistencia e impermanencia.
Los años de formación de Ana Tiscornia como artista e individuo están indisolublemente ligados a la militancia política. A fines de la década de los sesenta la intelectualidad cultural uruguaya vivió un clima cultural y político en el que toda forma de actividad cultural estaba indisolublemente ligada a la crítica sociopolítica. El arribo de la dictadura en 1973 significó un cambio radical en la creación, al tiempo que uno de los momentos más oscuros de la historia uruguaya.
Las obras de Tiscornia, con sus alarmantes desarticulaciones del espacio habitable, constituyen una fractura del proyecto utópico en el sentido histórico. Siendo así, el fragmento dislocado deviene piedra angular de un caos que se instaura como nuevo orden. Apropiándose de la arquitectura –lenguaje edificador por excelencia basado en la retícula renacentista y los ejes cartesianos como sentido de orden, confianza y progreso– Tiscornia nos hace conscientes del suelo movedizo sobre el que se sostiene nuestra contemporaneidad.
Red Grid (2011) y Green Line (2012), ambas incluidas en la presente muestra, son sintomáticas en este sentido. Realizado en collage sobre papel, Red Grid contempla un dibujo a mano alzada realizado con color rojo, donde asoman la retícula y formas primarias elementales como el círculo y el triángulo. Sobre el ideal proyectado sobre la hoja, yace el proyecto consumado: una maraña incomprensible de estructuras dislocadas, escaleras inasequibles y vanos sin acceso que contrarían nuestra noción del espacio habitable.
En Green Line, acrílico sobre lienzo, se repite de nuevo esta suerte de estructura irreconciliable de impecable destreza técnica. Una línea verde atraviesa el cuadro a la altura del horizonte del espectador. Este elemento asoma a un tiempo como único asidero posible al tiempo que reafirma la noción de caos reinante.
How Things Stand 2 (2011) es el resultado de la intervención de una típica silla de estilo Thonet. Símbolo de la conciliación de las líneas gráciles del art nouveau y la reproducción mecánica, las sillas Thonet pronto se convirtieron en mobiliario de cafés y sitios de encuentro. Las líneas rotas y la estructura fuera de balance en How Things Stand 2 aducen la fractura en nuestra época entre comunicación, producción masiva y significado.
Por su lado, Situation with Blue Spot (2012) incorpora fragmentos de madera en una composición anárquica. Un círculo acabado y pintado en azul asoma en la esquina superior derecha. El azul tiene una connotación bien especial dentro de la obra de Ana Tiscornia. Asociado con su país natal y su historia reciente, este color asoma en primera instancia como símbolo de identidad al tiempo que reclamo. Por su lado, el uso del círculo, asociado durante siglos a la forma perfecta, aduce la búsqueda de la perfección y el orden y, asociados a ellos, la realización de los ideales más prístinos.
De alta carga poética, Other Impertinences constituye una eficaz parábola social acerca de nuestra contemporaneidad, un llamado de atención y, por sobre todo, un punto de partida para recuperar la memoria como único asidero edificador de nuestra sociedad.
JANET BATET
