Exposición Individualsept 2012 - nov 2012· Por Erika Martinez

Magdalena Fernández

NC-Arte

Magdalena Fernández presenta Grises en NC-Arte, un proyecto que nos pone a pensar de nuevo en la abstracción y en el legado de los grandes maestros que hicieron de esta forma de hacer un símbolo de la modernidad y que de manera inevitable atraviesa la producción artística contemporánea.

Al ingresar a NC-Arte se imponen dos columnas en acero fracturadas y suspendidas que Fernández ha dispuesto al lado de las columnas de concreto que son el soporte arquitectónico de la edificación. Este gesto monumental hace temblar la idea de estabilidad que inspira el lugar. Los cilindros huecos que ha construido Fernández cuelgan del techo y sugieren la pausa de una caída inminente, el quiebre de la línea, del eje. La tensión entre el peso y la levedad es fundamental y se da precisamente por el enfrentamiento entre lo real y lo artificioso, de tal manera que el cuestionamiento de lo estructural aparece como preámbulo en la apuesta de la artista.

Exposición Individual: Magdalena Fernández — imagen 1
Magdalena Fernández. 2i012, 2012. Esferas de hierro pintadas y elásticos. Dimensiones variables.

La creación que aparece en un plano posterior es un entramado de elásticos blancos con el que Magdalena Fernández se apropió de la planta baja del edificio. De esferas de acero pintadas de blanco, que simulan la apariencia del icopor (poliestireno), y que permanecen estáticas apoyadas en el suelo, salen las cuerdas flexibles que se sujetan al techo en diagonal y que en sus cruces constituyen un dibujo tridimensional donde punto y línea son protagonistas. Un paisaje hecho de formas primarias en el que lo geométrico está vivo. Podría percibirse como la estructura esencial de una selva, a la manera en que Piet Mondrian realizó sus disertaciones con la figura del árbol como parte de su proceso investigativo sobre lo abstracto.

El espectador es invitado a atravesar la estructura maleable, a mover los cauchos e inclinarse a la manera en que lo haría al recorrer un terreno selvático; ese acto que permite despejar la vista para continuar el camino. Interpretación que guarda relación con el tipo de paisaje que puede encontrarse en Venezuela y que la artista ha observado de manera concentrada. Las sombras proyectadas por las diagonales experimentan una mutación constante como consecuencia de los cambios de luz y los movimientos de quienes se atreven a interactuar con la instalación.

En el segundo nivel de NC-Arte se exponen obras de Magdalena Fernández que reafirman su interés por experimentar con los lenguajes plásticos y sus posibilidades de expansión. Exhibe una de sus pinturas móviles, donde sonido y proyección de luz sincronizados ensamblan un paisaje; layers superpuestos arman una imagen donde la intensidad del tono de los sonidos –que ambienta la pieza– es determinante. Una videoinstalación en la que persiste la interacción con el espectador; éste ingresa a la sala y su sombra interfiere en la imagen que se proyecta. El rectángulo es la forma básica con la que Fernández construye su juego; rectángulos –contenedores de puntos de luz– van montándose uno encima del otro; hecho visual que complejiza la imagen total que vemos en la pared, y que a su vez se carga de valor con el audio que entra en la más perfecta sincronía. Una apuesta audiovisual que viene del estudio de lo óptico y del sonido como materiales plásticos.

También están colgadas dos series de dibujos y una de tres videos que se podrían categorizar como unas “notas al pie” muy oportunas que dicen otras cosas sobre el trabajo del artista y guardan coherencia con las obras más representativas de la muestra. La serie de los tres videos en pequeño formato está haciendo referencia al carácter inestable de la línea que Fernández ha explorado y subvertido con estrategias diversas, una línea que seduce y cuestiona, que tiene vida propia.

Entre el blanco y negro oscilan los constructos –bidimensionales y tridimensionales– que conforman la exhibición. Grises resulta un ejercicio de abstracción, nos pone en frente de lo esencial que constituye la naturaleza. Nos enfrenta a las influencias que han sido determinantes para el trabajo de Fernández (Gego, Soto, Mondrian, Malevich, Torres García, etc.). Con materiales industriales y otros menos tangibles –como la luz o la sombra– ensambla formas simples y materializa ideas que mantienen una relación íntima con sus conocimientos de diseño y arquitectura.

ERIKA MARTÍNEZ

Magdalena Fernández, por Erika Martinez | artnexus