Exposición Individualsept 2012 - nov 2012· Por Monica Kupfer

Isabel de Obaldía

Fort Lauderdale Museum of Art | Nova Southeastern University

Con motivo de la celebración del cincuentenario de la fundación del movimiento artístico del vidrio conocido como “Studio Glass Art”, múltiples instituciones norteamericanas han organizado exposiciones que honran a artistas que se han destacado en este medio. El Museo de Arte de Fort Lauderdale y Nova Southeastern University, en Florida, presentaron la impresionante exposición titulada Primordial: pinturas y esculturas por Isabel de Obaldía, con más de setenta obras producidas por esta artista panameña entre 1985 y 2010.

Sus dibujos, pinturas y esculturas fueron expuestos en una serie de conjuntos, con base en sus conexiones temáticas o técnicas, conformando una visión que no dejaba duda de la maestría con la que esta artista domina tanto el espacio bidimensional como el escultórico. La selección de obras sobre papel y pinturas en lienzo demostraba sus vínculos estilísticos con el arte neofigurativo y el neoexpresionismo, y su preferencia por pintar dramáticos contenidos narrativos relacionados con su biografía personal y la vida política de su país. Se destacaron pinturas como Exilado, de 1989, y Náufragos, de 1990, así como una obra de 2010 titulada Jaguar en la jungla. Por otra parte, fue posible observar dibujos como Body bags y Cuarto de tortura, de la serie Mani Obras, de fines de los años ochenta, que reflejan las circunstancias y horrores de la dictadura en Panamá.

Exposición Individual: Isabel de Obaldía — imagen 1
Isabel de Obaldía. Rey Jaguar, 2011. Vidrio fundido en arena. 190,5 x 25,4 x 12, 7 cm. (75 x 10 x 5 pulgadas).

En esta visión combinada, los dibujos y pinturas de De Obaldía ofrecían un contraste interesante con sus esculturas y permitían comparaciones específicas de algunos de sus temas y personajes predilectos. Figuró el hombre, como siempre en la obra de De Obaldía, ya sea completo o representado por alguna parte de su anatomía, primordialmente torsos y cabezas, pero también brazos y piernas desmembradas. El mundo animal y la fascinación de esta artista por el trópico y sus peligros estuvieron representados por monos, tiburones, jaguares, cocodrilos e iguanas. Si en sus lienzos estos personajes forman parte de historias complicadas, en sus piezas tridimensionales, por su volumen y presencia, infunden una sensación de respeto. Sin duda, a lo largo de los últimos años sus creaciones en un medio han enriquecido su trabajo en el otro: la iconografía pictórica reaparece en las esculturas, y la exploración del color en el vidrio ha tenido un efecto en la intensidad y transparencia de sus óleos.

Otro punto común en la obra de De Obaldía está en las referencias al arte precolombino que se perciben tanto en los lienzos como en sus piezas monumentales, donde la artista emplea las formas emblemáticas de los metates (o “tronos ceremoniales”) antiguos, así como las cabezas de guerreros o animales. En la muestra en Fort Lauderdale resultó especialmente enriquecedora la inclusión de varias piezas originales precolombinas de origen panameño y costarricense (en su mayoría) que ilustran de manera clara ese vínculo visual y estético.

Como lo prueba esta muestra, a través de los años, De Obaldía ha creado un corpus importante de esculturas en vidrio, generalmente en series. Hizo sus experimentos iniciales en los años noventa, cuando tomó sus primeros cursos en el trabajo en vidrio en la escuela de Pilchuck, en el estado de Washington (EE. UU.), después de lo cual estableció su propio taller de vidrio en Panamá. A lo largo de los años, ha seguido entrenándose en Estados Unidos y Europa, formando vínculos con los artistas del vidrio en otras partes del mundo.

Más que el soplado, la técnica que ha motivado a De Obaldía a crear esculturas cada vez más imponentes en vidrio ha sido el vaciado en moldes, ya sea de yeso o de arena, en los que se introduce vidrio desmenuzado o derretido. A través de los años ha progresado en sus experimentos, tanto en la diversidad de materiales y técnicas empleadas como en el volumen de sus obras. Sus esculturas más grandes han sido producto de su trabajo a partir de 2006 en el centro WheatonArts, en Nueva Jersey, un taller que le ofrece la posibilidad de trabajar con grandes cantidades de vidrio derretido y de terminar sus piezas en hornos enormes. Ahí produjo algunas de las piezas más grandes que figuran en la exposición, obras que sobrepasan los seis pies (183 centímetros) de altura, tales como Rey Jaguar, un majestuoso obelisco de vidrio cubierto de hojas y ojos grabados, coronado por una agresiva cabeza de felino.

Además de una exposición de valor histórico y estético, el Museo de Arte de Fort Lauderdale produjo un catálogo sustancial sobre la obra de Isabel de Obaldía, con reproducciones a color de las obras expuestas y ensayos analíticos sobre diversos aspectos del trabajo de esta artista por Susan L. Aberth, Edward J. Sullivan y la suscrita. Tanto la exposición como la publicación pusieron en evidencia la importancia de la producción de De Obaldía y del puesto que se ha ganado entre los escultores en vidrio en el arte actual.

 MONICA KUPFER

Isabel de Obaldía, por Monica Kupfer | artnexus