Exposición Individualjun 2012 - ago 2012· Por Janet Batet

Luis Tomasello

Ascaso Gallery

Bajo el título Tomasello: estructura visible y color reflejado, la galería Ascaso, con sede en Wynwood District, presenta una excelente muestra retrospectiva de la obra del maestro del arte lumino-cinético Luis Tomasello.

La exposición, curada por Serge Lemoine, historiador de arte y profesor emérito de La Sorbonne, aúna medio centenar de piezas capitales del artista, ofreciendo un completo panorama de la producción de este pionero del arte cinético desde 1975 hasta la actualidad.

Luis Tomasello nació en La Plata, Argentina, en 1915. El artista, quien visitó Europa por primera vez en 1951, fue cautivado por dos elementos que devinieron componentes neurálgicos de toda su producción ulterior: por un lado, la noción de estructura que revela el universo de Mondrian; por el otro, la plenitud de la luz, que significa para el artista el inmersivo baño de luz coloreada que le ofrecen los vitrales de la catedral de Chartres.

Exposición Individual: Luis Tomasello — imagen 1
Luis Tomasello. Atmósfera cromoplástica, No. 985, 2011. Acrílico sobre madera. 66,8 x 66,8 x 5,8 cm. (26 ¼ x 26 ¼ x 2 1/5 pulgadas).

Un año más tarde, Tomasello abandona definitivamente la figuración y en 1958 –a tan sólo un año de establecer residencia definitiva en París– incorpora el relieve a su obra, que se convierte en el elemento lúdico que atrapa la luz, domesticándola y reorientándola a través del espacio.

La obra de Tomasello parte siempre de la estructura bidimensional como soporte cartesiano sobre el cual el artista coloca un elemento modular seriado de carácter tridimensional. Este elemento –siempre de naturaleza geométrica– se fija por una de sus aristas al plano-soporte sobre el que es distribuido de manera uniforme con variaciones progresivas de ángulo, tamaño o color que generan ese efecto rítmico-tensional fundamental que tipifica la obra de Tomasello.

La interacción de estos elementos con la luz y el desplazamiento del espectador frente a la obra generan esa vivencia única que distingue su obra, y donde lo lúdico interviene como elemento fundamental.

En este sentido, destacan sus Atmosphères chromoplastiques, de las cuales la presente muestra tiene magníficos exponentes, como son los casos de Atmosphère chromoplastique No. 852 y Atmosphère chromoplastique No. 868 (2006 y 2007, respectivamente).

Atmosphère chromoplastique No. 868 está compuesta por 100 romboedros distribuidos regularmente sobre el plano. Cada romboedro se fija al plano por medio de una de sus aristas y presenta una cierta inclinación que lo dota de dinamismo. Las caras posteriores, pintadas de naranja, irradian la luz sobre el plano generando una experiencia lumino-cromática.

En Atmosphère chromoplastique No. 852, el artista superpone una cuadrícula sobre la que coloca planos de colores naranjas y azules que se proyectan sobre las otras caras de la cuadrícula creando una peculiarísima experiencia cromática.

Los Objects plastiques de Tomasello difieren de sus Atmosphères chromoplastiques en que el color es aplicado sobre las caras frontales de los elementos seriados. Ejemplo de ello son Object plastique No. 854 y Object plastique No. 935 (2006 y 2009, respectivamente), ambas incluidas en la presente muestra. En otros casos, como Object plastique No. 861 (2007), la obra es enteramente monocroma, siendo el juego entre los elementos seriados y el cambio de la luz natural a través del paso del tiempo en el transcurso del día los componentes fundamentales que animan esta obra.

Otra línea de trabajos se agrupa bajo el rubro de Lumière noire. Asistimos a superficies mates, regularmente de color negro; de ahí su nombre, aunque también las hay en blanco e índigo. Desprovista de elementos que se proyectan sobre el plano, esta serie de trabajos busca penetrar el plano a través de ranuras estrechas que indagan en la profundidad del cuadro. Lumière noire No. 737 y Lumière bleue No. 944 (1994 y 2010, respectivamente) son representativas de esta serie.

Si bien la obra de Tomasello nace de un riguroso proceso de creación marcado por el rigor matemático, la percepción del artefacto resultante invita a una experiencia lúdica desinteresada en la que el público, desprendido de toda tiranía referencial, se entrega al goce de la forma per se. En este sentido, el magistral uso de la luz y el color –que devienen elementos animados en su interacción con el espectador– resulta esencial.

El mismo interés por la indagación en el espacio que lleva en una primera etapa a Tomasello de la pintura bidimensional al relieve, lo conduce luego a incursionar en el espacio arquitectónico.

La primera de estas intervenciones data de 1971, y es un mural cromoplástico que se encuentra en el edificio de San Pedro, en Guadalajara (México). Obras monumentales de su autoría se encuentran en Argentina, Francia, México, Marruecos y, más recientemente, Estados Unidos, donde el artista creó el año pasado otra intervención cromoplástica en The Nelson-Atkins Museum of Art, en Kansas (Missouri).

Como exponente de esta importante vertiente del trabajo de Tomasello, la muestra que ahora acoge Ascaso Gallery incluye una maqueta para estanque y fuente de mármol, donde al gusto por la luz y el color se adiciona el juego con los reflejos del agua y los rayos de sol.

Complementando este deseo de indagación del espacio, la exposición comprende una selección de joyas, resultado del binomio formado entre Tomasello y el orfebre y diseñador catalán Chus Burés, conocido por su dedicación a la colaboración con artistas plásticos. Las depuradas joyas, de carácter icónico, resumen de modo efectivo la propuesta de Tomasello, convirtiéndose, como bien expresa Serge Lemoine, “en la expresión de lo infinitamente grande en lo infinitamente pequeño”.

JANET BATET

Luis Tomasello, por Janet Batet | artnexus