Exposición Individualjun 2012 - ago 2012· Por Mercedes Casanegra

Kazuya Sakai

Galería Vasari

La galería Vasari realizó entre septiembre y diciembre de 2011 una exposición de obras de Kazuya Sakai (Buenos Aires, 1927-Dallas, 2001), artista argentino de origen japonés. La selección exhibida se centró en el período 1972-1979. Por lo tanto, se trató de obras realizadas, en su mayoría, en México DF, en donde vivió entre 1965 y 1977, ciudad a la cual siguió vinculado, aunque se trasladó en ese último año a Texas.

Además de la mirada sobre la producción artística de Sakai y sus diferentes períodos relacionados con los diversos lugares en donde vivió, el estudio histórico de su obra y desarrollo reviste el interés de su interrelación y aporte con respecto a cada uno de los escenarios en los cuales actuó, fundamentalmente, Buenos Aires, México y Texas. Así es como la capital argentina fue testigo de una primera gran parte de su trayectoria hasta su paso breve por Nueva York en 1963, y luego a partir de 1965 México fue la anfitriona que lo recibió, y desde 1977 lo serían las ciudades de Austin, San Antonio y Dallas, adonde lo llevó su actividad docente en la Universidad de Texas.

Exposición Individual: Kazuya Sakai  — imagen 1
Kazuya Sakai. Secuencia, 1979. Acrílico sobre tela. 126,5 x 91,5 x 5 cm. (49 ¾ x 36 x 1 ¾ pulgadas).

Por lo tanto, la visión desde Buenos Aires desconocía en directo la etapa geométrica y de utilización de color saturado del período –etapa mexicana– al cual pertenecen las obras mostradas en Vasari en 2011. Marina Pellegrini, una de las directoras de esta galería, junto a Lauren Bate, fue quien contactó al artista, de quien exhibió obra informalista en el año 2000 en Buenos Aires, y luego en 2004 viajó a Dallas, donde vive Sumiko Kawano, viuda del artista, con la intención de traer por primera vez a Argentina la obra geométrica, e incluso la posterior, producciones que nunca habían sido vistas aquí. Con ese objetivo se inauguró la retrospectiva Itinerarios (2005) en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta, haciendo alusión a los cambios de destino que signaron la vida y la producción del artista. Allí se vieron por primera vez en el país sus grandes polípticos geométricos, como Miles in the sky (Miles Davis), 1976, y Homenaje a John Cage, 1976, otras obras del período, precedidas por un conjunto informalista y otro de la obra estadounidense de color más reciente y nuevamente con influencia oriental pero desde otra perspectiva.

Después de haber realizado su ciclo escolar en Japón como también sus estudios universitarios de literatura, regresó a Buenos Aires en 1951, donde se dedicó a la difusión de la cultura japonesa en distintas áreas. Si bien creyó que podría haber elegido un camino de escritor, optó por la pintura. Era la época de la difusión del arte concreto y de surgimiento de otros tipos de abstracción, y se sintió atraído y adhirió a ella. Hacia mediados de la década comenzaron a surgir en él signos caligráficos, parte de un Japón tácito en el artista. Formó parte de algunos grupos nucleados en torno al arte abstracto como Siete Pintores Abstractos (1957) y el Grupo de los Cinco Independientes (1960). A su pintura se la asimiló también al informalismo surgido a fines de la década del cincuenta, pero con una neta influencia japonesa –especialmente en los signos caligráficos y una singular gestualidad utilizados– que lo distinguiría del resto de los artistas de la tendencia. Sin embargo, el uso del color fue muy particular en su obra desde entonces. Hasta 1962, fecha en que viajó a Estados Unidos para no volver a instalarse en el país, Sakai fue un artista destacado en el ambiente porteño del arte.

A raíz de una invitación del Centro de Estudios Orientales del Colegio de México se trasladó a vivir en aquel país, tras un breve por Nueva York, donde tomó contacto con el ambiente de las artes visuales y con el jazz, y conoció a John Cage.

Una vez instalado en México, además de ser un activo actor en el campo intelectual, su obra experimentó un cambio decisivo. Juan Acha, al referirse a aquel momento –1966-67– escribió: “Inicia su estética geometrista con una exposición en México […] Tal exposición inicial constituye asimismo la primera del geometrismo vista en México” (1976). Es decir, Sakai fue pionero de la tendencia en aquella ciudad.

Las obras exhibidas en Vasari en 2011 corresponden a esa manera inaugurada por el artista. Sakai adujo influencia de Ogata Korin (1658-1716), artista japonés. “Las curvas, círculos, líneas, sinuosas que fluyen sin principio ni fin aparentes”, dejó escrito en un documento que expresaba la admiración a su antecesor. Sin embargo, no sólo se trata de formas sino de una utilización audaz del color que acompaña y varía tan elegante como bruscamente de una obra a otra. Su interés por la música y el jazz respaldan la opción por una estética que se pudo ver en Buenos Aires no en simultáneo sino a partir de mediados de 2000 y que continúa sorprendiéndonos.

MERCEDES CASANEGRA

Kazuya Sakai, por Mercedes Casanegra | artnexus