Exposición Individualjun 2012 - ago 2012· Por Manuel Álvarez Lezama

José Lerma

Roberto Paradise Gallery

José Lerma (nacido en Sevilla, España, pero criado en Puerto Rico) es uno de los artistas más prestigiosos y trascendentes de su generación. Lo interesante es que Lerma –quien es desde hace varios años profesor del distinguido Chicago Art Institute, y que ha sido invitado como profesor visitante a numerosas e importantes instituciones de arte en Estados Unidos y Puerto Rico– llega a su actual éxito por dos decisiones de corte existencial. Ya en su segundo año de la carrera de Derecho en la Universidad de Madison, Wisconsin, decide abandonarlo y retomar su pasión por las artes visuales. Y lo que comenzó en una pequeña escuela primaria en Puerto Rico orientada a las artes visuales (donde estudió con dos de los artistas más importantes de Puerto Rico: Chemi Rosado Seijo y Guillermo Calzadilla, de Allora & Calzadilla), rápido se convirtió en su presente y su futuro. La otra es que, una vez se estableció como un artista conceptual de primera, tomó hace unos 10 años la difícil pero necesaria decisión de abandonar (o combinar), por un tiempo, el arte conceptual y abrazar la pintura desde una mirada atrevida y controvertible.

Tenemos que recordar que esto ocurrió cuando el arte conceptual y otros nuevos medios de expresión ya se habían establecido y habían comenzado a “desplazar” a la pintura entre los artistas jóvenes/emergentes. No obstante, en esta etapa Lerma apuesta a experimentar en sus obras con técnicas vanguardistas extremadamente atrevidas. El artista utilizó muchos de los recursos de los abstractos del New York School y los fusionó con una figuración que trata de retratar su vida emocional y la de muchos de los que lo rodean; la desesperación y el patetismo que, según él, vivimos: de sufrimientos y compasiones.

Exposición Individual: José Lerma — imagen 1
José Lerma. Jibaro Jizz, 2011. Acrílico sobre lienzo, masilla de silicona y paracaídas de seda blanca. 243,8 x 183 cm. (96 x 72 pulgadas).

Dentro de su discurso plástico, vemos la cantidad y el uso de la pintura, el trazo, las formas: esencias imperfectas que nos acercan a un tipo de realidad. ¿Qué quiere captar y compartir con el público el artista? La tristeza, la desgracia, el pathos humano –una sociedad llena de injusticias, caídas, falsos valores– que nos lleva a no poder celebrar la vida plenamente.

Desde un principio la pintura de Lerma –sus “eventos”, sus escenarios (su familia, lo cercano, lo cotidiano)– presenta una relectura y un diálogo del arte en general después del impresionismo, Picasso, Duchamp, el expresionismo figurativo, Warhol y la nueva figuración. Tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos dejó discípulos cuya obra esta impactada por este discurso: Fernando Pintado, Roberto Márquez y Juni Figueroa.

En su actual exposición en la atractiva Galería Roberto Paradise –su primera exposición individual en Puerto Rico con Tito Rivira, titulada Jibaro Jizz– Lerma (quien también es músico) juega con el título del disco de Pedro Guzmán titulado Jibaro Jazz, en el sentido/significado de las palabras jazz-jizz, y de que cada obra está montada sobre un artefacto que produce una música específica. Las obras en sí pueden verse como una crítica severa y lúdica a la vez, una “trivialización” de un pasado muchas veces patético, degenerado y absurdo, representado por personajes de dudosa reputación o, como diría el artista: “Verdaderamente patéticos”. Sus referentes, personajes tales como Carlos II de España (“El Hechizado”), Carlos II de Inglaterra, John Locke, Samuel Bernard, etc., son construidos en forma de garabatos enormes hechos con lo que parece bolígrafo/ballpoint pen azul, pero en verdad formados con air brushes regulados. Luego el artista los cubre –mediante una estética muy sensual y fría a la vez– con telas translúcidas de paracaídas usados, efecto visual que nos obliga a cierto voyeurismo intelectual/histórico/sexual para averiguar exactamente lo que está ocurriendo en este enorme/épico y muy bien pensado y concebido doddle/garabato central y sus pequeñas/grandes “anécdotas”. Tal parece que Lerma hace un gran tributo a Steve Jobs cuando éste le dijo a la clase graduanda de Stanford University antes de morir: “Manténganse hambrientos. Manténganse traviesos” (Stay hungry. Stay foolish).

Y es que el artista quiere invitar al público a descubrir y conocer las presencias –caras, figuras– de importantes figuras y sus complejas, tristes, aborrecidas, malvadas y, sí, patéticas vidas personales. Para esto, Lerma estudia minuciosamente cada uno de sus “modelos”, y en sus singulares representaciones, acompañadas con música, los vemos desnudos o casi desnudos. Cómo venimos a este mundo y cómo nos vamos.

MANUEL ÁLVAREZ LEZAMA

José Lerma, por Manuel Álvarez Lezama | artnexus