Exposición Individualmar 2012 - may 2012· Por Janet Batet

José Manuel Fors

Panamerican Art Projects

La obra de José Manuel Fors (La Habana, 1956) es una pesquisa insaciable en pos de la evocación y el recuerdo. Su empeño es una suerte de arqueología de la memoria en la que el fragmento deviene unidad mínima esencial, elemento detonador, iluminación. No es casual si la mayoría de sus obras participan de la noción de acumulación, tan cara al arte contemporáneo pero también típica de los gabinetes de curiosidades y las cámaras de las maravillas, donde el afán por atesorar reliquias arqueológicas, tesoros ignotos, mensajes crípticos, emergía como la puerta de entrada a universos insospechados.

En el caso específico de José Manuel Fors, asistimos a una búsqueda íntima. Muchas veces los objetos incluidos son parte de su propia historia personal: fotos, artefactos, vestigios pertenecientes a su familia, antepasados y allegados cercanos que como señuelos nos atrapan en un viaje en espiral que resemantiza la noción unidireccional asociada al eje temporal.

Exposición Individual: José Manuel Fors — imagen 1
José Manuel Fors. De la serie Cubos, 2011. Instalación. Medidas variables.

Fragmentos, abierta durante el invierno en la galería Panamerican Art Projects en el Wynwood District, se inspira en la capacidad evocadora que subyace en toda la propuesta de José Manuel Fors, cuya búsqueda incansable en la memoria y los objetos del entorno cotidiano está directamente asociada al recuerdo y a su raíz etimológica (del latín re-cordis: volver a pasar por el corazón). Siendo así, la obra de Fors bien podría ser calificada como una arqueología de la memoria no exenta de cierta aura metafísica. Una suerte de 'religare' que vuelve a unir nexos rotos a través de estos fragmentos significantes.

La obra de José Manuel Fors participa de múltiples fuentes. Especial atención merece el diálogo esencial que logra el artista entre estructuras asépticas de impronta minimalista, generalmente cubos transparentes desprovistos de toda personalidad que el artista utiliza como contenedores o estructuras limítrofes, que devienen urnas o relicarios empeñados en aprehender lo inaprehensible: lo efímero, lo inmaterial, la memoria.

La muestra ahora expuesta en Panamerican Art Projects consta de tres series de obras realizadas por Fors en los últimos dos años. La primera, Atados de memoria, comprende un conjunto de álbumes de postales antiguas pertenecientes a amigos y familiares que datan de principios del siglo pasado. La poética instalación fotográfica se inspira en la extendida tradición –ya casi extinta– asociada al arte de la epístola, y en la que las cartas y fotos eran conservadas en grupo, atadas con una cinta. El ejemplo más paradigmático de estas prácticas es el de las cartas de amor, que mantenían viva la relación de los amantes separados en la distancia por largos períodos. Si la relación era terminada por una de las partes, las cartas eran todas atadas con una cinta y devueltas a la contraparte y muchas veces quemadas en austera ceremonia.

Tal es el aura que imbuye en Atados de memoria. Tras cada grupo de fotos amarillentas, borrosas por el lapso del tiempo que altera el nitrato de plata sobre el papel, el visitante intuye una historia eclipsada que ya nunca lograremos descifrar. Tan sólo atisbos, quimeras, puertas entornadas que prometen un sesgo a la imaginación e invitan al recuento.

La instalación discursa también acerca de prácticas casi extintas, como la epístola, desplazada por los nuevos medios de comunicación, y el cambio también rotundo del sujeto contemporáneo, atrapado en la vorágine de la inmediatez.

En el caso de Objetos perdidos, asistimos a instalaciones fotográficas que se conforman a partir de la acumulación de fragmentos. Sea a partir de la fotografía o del objeto en sí, cada uno de estos inquietantes fragmentos –muchas veces irreconocibles– es incorporado a profusas acumulaciones que les hacen recobrar sentido en cuanto nueva entidad. La asunción de formas redondas y progresivas acentúa este efecto. Dentro de esta serie, destaca A la sombra de los maestros, en la que el artista se apropia de obras de la historia del arte que lo han marcado personalmente, y crea esta estructura de sombrilla que al mismo tiempo protege y cobija.

Por último, la serie Cubos funciona como un clin d’oeil que nos lleva de regreso a una de las primeras instalaciones creadas por Fors para la antológica exposición de arte cubano Volumen 1 (Galería de Arte Internacional, La Habana, 1981), y que hoy se encuentra formando parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Ates de La Habana.

En esta nueva instalación Fors nos presenta inmaculados cubos transparentes dentro de los cuales un colchón de hojas intervenidas soporta objetos, fruto de la civilización y la historia.

Fragmentos es la primera exposición personal en Miami del artista, y gran parte de los trabajos han sido hechos in situ.

JANET BATET

José Manuel Fors, por Janet Batet | artnexus