Exposición Individualmar 2012 - may 2012· Por Ricardo Arcos Palma

Catalina Mejía

Museo de Arte Moderno de Bogotá -MAMBO-

Desastres del corazón fue el título de la muestra de la artista Catalina Mejía, expuesta al público en el Museo de Arte Moderno de Bogotá a finales del año pasado. Esta exposición tiene la particularidad de realizar una mirada introspectiva, prácticamente autobiográfica, según palabras de la misma artista, donde el dibujo, la pintura y la instalación dan cuenta de las emotividades y oscilaciones del corazón. A manera de cardiograma, la obra se instala en el espacio dejando visible una serie de elementos que nos hablan de los sentimientos más profundos, que en este caso ya no sólo pertenecen al mundo privado de la artista, sino a todo aquel que experimenta la obra.

Los dibujos y las pinturas devienen verdaderas cartas de amor que dejan entrever algunas palabras: rosas y espinas, usted, wish, trust, etc. Estas cartas sin destinatario reconocible parecen ser verdaderos envíos de un náufrago que espera en islas solitarias tener alguna respuesta. Llamadas sin respuesta que acentúan el desconsuelo del amor. Estos, entre otros elementos, parecen salir de la obra de Mejía, la cual no nos es indiferente, pues si la literatura durante siglos ha tratado este tema, el arte también lo ha realizado. ¿Quién no se siente interpelado por este tema? ¿Quién no ha estado inmerso en esos desastres del corazón que parecen un verdadero naufragio? Preguntas entre otras que surgen al presenciar la obra de Mejía.

Exposición Individual: Catalina Mejía — imagen 1
Catalina Mejía. Tu tu tu tu, 2010. Lápiz sobre papel. 38 x 56 cm. (14 ¾ x 22 pulgadas).

El amor es una noción y un sentimiento que los filósofos, escritores y artistas han interrogado a lo largo de los tiempos, y en este caso, se convierte en el soporte de la obra de Mejía. Amores frustrados, amores imposibles, amores anhelados, amores perdidos, parecen ser el motor de esta obra que formalmente presenta en sus dibujos y pinturas palabras tachadas o prácticamente borradas, como si el amor fuera en efecto ese “borrón y cuenta nueva”. Una especie de diario que desborda el cuadernillo íntimo para posarse en la pared. Aquí la palabra se convierte en el soporte visual y conceptual de la obra.

Cabe recordar que la artista empleó un dispositivo similar conceptualmente, cuando fue nominada en la 5ª versión del Premio Luis Caballero en 2009: en sus "bibliotecas", la palabra, los libros, se fundían con la pintura creando así imágenes nuevas donde los títulos de los libros acentuaban un sentimiento y estado del alma. Aquí, en Desastres del corazón, sucede algo similar: la palabra emerge con fuerza y desaparece tras borraduras y tachaduras, pues el amor, parece insistir la artista con este dispositivo plástico, es un eterno borrar y recomenzar.

También esta exposición nos muestra, con algo de humor e ironía, cómo el amor imposible se materializa en una serie de directorios telefónicos dispuestos en un estante acentuando el título de esta pieza, Looking for You. La búsqueda interminable del amor, en esta pieza, deja en suspenso una llamada por hacerse. Una lista numerosa de nombres en orden alfabético nos empuja a creer que el amor puede estar en esas páginas. Nada más absurdo que pensar en encontrar el amor ideal en unos anuarios telefónicos; sin embargo, todos sabemos que el amor en sí es bastante absurdo.

Otra pieza que llama nuestra atención es una mesa de noche atiborrada de libros que nos hablan por sus títulos de largas e interminables noches, donde la lectura parece llenar el vacío de amor. La soledad aquí se convierte en la protagonista, donde el libro de cabecera es la única compañía.

Cada fragmento de obra de esta exposición es una historia en sí. Intimista pareciera, pero al mismo tiempo es un verdadero espejo donde nos vemos, de una u otra manera, reflejados. Estas obras-espejo nos dejan entrever, tal como sucedía en su serie Bibliotecas, un fragmento de nuestra mismidad. Aquí, en este efecto especular, radica la fuerza conceptual de la obra de Catalina Mejía, quien nos recuerda que no hay órgano más expuesto a las oscilaciones del alma que el corazón.

Cierto: hablar del corazón y el sentimiento amoroso en estos tiempos donde todo está determinado por las relaciones utilitaristas parecería no tener ningún interés. Sin embargo, Desastres del corazón es un llamado a ver de cerca lo que queda del sentimiento amoroso. En verdad, sin temor a equivocarme, la obra de Catalina Mejía nos habla de una gran tragedia, donde los restos, los desechos, los pedazos y fragmentos de algo que parecía sólido configuran una cartografía y una radiografía de lo más íntimo del ser humano.

Con esta exposición, Mejía ha logrado mostrarnos no solamente una obra virtuosa, sino su capacidad para abordar un tema tan complejo tratado de diferentes maneras por los artistas. Hay rastros de romanticismo en esta obra; pero no un romanticismo que haría una apología al amor sublime, sino, por el contrario, un romanticismo que nos habla de lo difícil que es el sentimiento amoroso.

RICARDO ARCOS PALMA

Catalina Mejía, por Ricardo Arcos Palma | artnexus