Exposición Individualdic 2011 - feb 2012· Por Janet Batet

Rivane Neuenschwander

Miami Art Museum

La exposición, como toda la propuesta artística de Neuenschwander, está construida sobre dos pilares fundamentales: lo intrascendente y la interdependencia como dos poderosos cauces subterráneos, capaces de subvertir cualquier designio.

Organizada por el New Museum of Arts en colaboración con el Irish Museum of Modern Art, A Day like any Other, constituye la primera exposición retrospectiva de Rivane Neuenschwander.

Heredera del espíritu renovador que inauguró el movimiento “Tropicália” hacia la década de los sesenta y revolucionó el panorama nacional de las artes brasileñas, la propuesta de Neuenschwander está siempre interesada por el componente participativo. Su obra implica un diálogo con el visitante, que pronto trastoca en trasferencia de energías gracias a la implicación directa del receptor –si es que cabe esta categoría– en la construcción de la obra. Diríase que Neuenschwander está interesada en ese influjo de vida que puede estar contenido en el más irrelevante de los objetos. Una suerte de sentido animista que se reactiva, como magia, en cada trasferencia que propicia la interacción humana con el objeto.

Es esa la fuerza que reside en obras como Eu desejo o seu desejo (Yo deseo tu deseo, 2003). La colorida instalación, compuesta de una cascada de cintas multicolores en las que se pueden leer los deseos más disímiles, se alimenta del visitante, que puede tomar uno de los deseos inscritos en las cintas, a cambio de escribir su propio deseo y colocarlo en uno de los orificios en la pared de donde cuelgan las cintas. Los deseos ahora sobre papel serán los próximos deseos a imprimir.

Eu desejo o seu desejo parte como idea de la extendida tradición entre los peregrinos que iban a laiglesia de Nosso Senhor do Bonfim, en Bahía. La práctica dictaba que los deseos escritos sobre una cinta y atados a la muñeca serían concedidos una vez que la cinta se cayera. Lo interesante de la poética instalación de Neuenschwander es que nuestro cuerpo se convierte en receptáculo potenciador del deseo del otro, al tiempo que la realización de nuestro deseo es sólo posible gracias al sacrificio de otro.

Este sentido de transferencia y perdurabilidad de lo efímero, que a veces la artista identifica como “materialismo efímero”, está también en la base de Involuntary Sculptures (2001). Durante mucho tiempo, Neuenschwander se dedicó a coleccionar esos pequeños garabatos que producimos casi inconscientemente utilizando los materiales disponibles en nuestro ambiente inmediato (servilletas, absorbentes, presillas). Las espontáneas esculturillas son dignificadas sobre minúsculos pedestales que le confieren el estado de obra de arte. En Involuntary Sculptures la ausencia cumple un rol fundamental, como en casi toda la obra de Rivane Neuenschwander. Tras el gesto gracioso de los espontáneos figurines, nos sobrecoge la melancolía y nos descubrimos tratando de reconstruir la persona detrás de ese vestigio que nos llega.

Tal es el espíritu que secunda First Love (Primer amor, 2005), inspirada en la novela homónima de Samuel Beckett. En esta instalación interactiva, un especialista en dibujos hablados reconstruye la imagen grabada en la memoria del primer amor.

Exposición Individual: Rivane Neuenschwander — imagen 1
Rivane Neuenschwander. Yo deseo tu deseo, 2003. Serigrafía sobre cintas de tela. Dimensiones variables. Foto: Chocalte Milk, Photography.

No es casual que muchas de las inspiraciones de Neuenschwander provengan de otras fuentes, y no de las artes visuales. Y es que el cambio de actitud ante la vida y el arte que implicó Tropicália permeó definitivamente todas las áreas de la cultura: desde la literatura, con el movimiento de poesía concreta; la Bossa-nova, con música de João Gilberto y Elis Regina; el Cinema novo, lidereado por Glauber Rocha; o el Neoconcretismo en las artes visuales, con figuras como Lygia Clark, Hélio Oiticica, Cildo Meireles y Waltercio Caldas.

En A Day like any Other son varias las obras inspiradas en el cine. Tales son los casos de O inquilino (2010)–basada en la película de 1976 de Roman Polanski–  o The conversation (2010), que toma su nombre de la película de Francis Ford Coppola, en la que el personaje –un especialista en espionaje– deviene paranoico y siente que es vigilado todo el tiempo. Para la realización de la instalación, Neuenschwander exigió que varios sistemas de escucha fueran escondidos en diferentes puntos de la habitación: los más insospechados. En desesperado frenesí, la artista se dedicó a desmantelar el alfombrado, paredes y falso techo hasta encontrarlos. La ansiedad creciente y el esfuerzo físico que conlleva el gesto desesperado por encontrar los sistemas de espionaje han sido grabados y sirven ahora como ambiente sonoro a la habitación deshecha.

Expuesta en territorio americano, la pieza se impregna de nuevo sentido a partir de la instauración de la denominada USA Patriot Act, aprobada siete semanas después de los ataques terroristas del 11/9.

Chove chuva (Lluvia llueve) es una instalación de reminiscencia minimalista, donde los procesaal se convierte en elemento crucial. Como imagen en el espejo, penden del techo cubos de aluminio que se corresponden con otros que yacen en el suelo. Cada cubo suspendido tiene un pequeño agujero que hace gotear el agua, creando la sensación de una delicada y cadenciosa llovizna. Cerca, como una especie de recordatorio, la escalera que trae a un primer plano el entramado que hace posible la lluvia. Cada cuatro horas el agua transferida a los cubos sobre el piso debe ser devuelta manualmente a los cubos suspendidos, haciéndose posible de esta forma la perpetuidad del milagro.

Rivane Neuenschwander: A Day like any Other es un poético canto a la vida a través de sus gestos mínimos, allí justo donde yace la gracia de existir.

JANET BATET

Rivane Neuenschwander, por Janet Batet | artnexus