Exposición Individualsept 2011 - nov 2011· Por Diana Marcela Cárdenas

Mónica Meira

Galería del Club El Nogal

Crear una obra nueva donde las piedras y las figuras pequeñas se convierten en el gran protagonista del paisaje, es el eje sobre el cual se teje la exposición Piedras de Monica Meira, es un resumen de los últimos cinco años de trabajo de la artista, una muestra donde sus elementos principales son las rocas y el tema tradicional del paisaje; este último lo toma como una referencia, una manera abstracta, dentro de una tradición pictórica; ya que, como apunta ella, le interesa el hecho de que el paisaje sea uno de los temas más investigados y estudiados ocupando un puesto muy representativo en las diferentes etapas en la historia del arte. 

La exposición, curada por Ana María Lozano, se compone de 23 obras de diferentes técnicas, que van desde dibujos en carboncillo sobre papel hasta una instalación en acrílico sobre aluminio, pasando por pinturas hechas en tinta sobre cartón; materiales que han permitido a la artista crear diferentes texturas "rocosas o de agua". En la muestra también se incluyen grandes dibujos de rocas sobre acetato, a la manera de grabado pintados a la inversa, para ser visualizados por el revés, que es el lado brillante. En estos paisajes se inscriben pequeñas y algunas veces indefinibles figuras humanas, sorprendiendo al espectador con insólitos paisajes pedregosos, de acantilados y abismos que están al mismo tiempo en el pasado y en el futuro, en un lugar conocido o imaginario, que abarcan insinuaciones sociales y ecológicas. 

Exposición Individual: Mónica Meira — imagen 1
Mónica Meira. Caminito, 2011. Instalación, acrílico sobre aluminio. Dimensiones variables.

Algunos de estos paisajes, que inicialmente fueron bidimensionales, se transformaron en obras tridimensionales; el aluminio pintado, dibujado, rayado, en forma plana o tratado como papel arrugado, se transforma en escultura de pequeño y mediano formato para dar lugar a una instalación llamada Caminito, que hace referencia a la idea de una roca totalmente plana, que al mismo tiempo es tridimensional, pues estas figuras son volúmenes que se observar desde las tres dimensiones. Con esta instalación la artista desarrolla la metáfora de la existencia personal, en lo que ha denominado "caminito". "Es la organización de mi paisaje, que encierra la idea del camino que uno va haciendo en la vida". 

En su labor de magnificar y convertir las rocas en un gran paisaje, como una consecuencia de la intervención de la mano humana sobre la naturaleza, Meira anota que, casualmente, parte de lo que refleja en su obra se está viviendo actualmente en el país,. Colombia atraviesa por una situación invernal nunca antes vista, de fuertes lluvias y derrumbes, punto que le interesa a la artista, pues su obra también se convierte en un testimonio de lo que está pasando. 

Estos paisajes insólitos llevan a una reflexión sobre el ser humano y el cosmos, cautivan al espectador y lo llevan a sentirse como aquel viajero que ve el paisaje a lo lejos o desde lo alto. Las nociones de soledad y aislamiento son comunes en las piezas de artista; es así como las figuras que aparecen en sus cuadros parecen estar realizando labores que no se definen muy bien, pero que reflejan estas dos ideas. Meira asegura que las obras son como una metáfora de la existencia humana; la vida misma se debate en esas imágenes, donde se cuestiona al ser humano, su quehacer, sus acciones y su lugar en el mundo. 

Con sus obras la artista da la posibilidad al espectador de ver todo desde afuera, en su totalidad y a mayor escala, lo que puede invitar a sumergirse dentro de un ambiente sacado de la imaginación que al mismo tiempo lo remita a un lugar ya conocido; dando lugar a una pequeña tensión donde se intente descifrar el conflicto del hombre con su entorno, donde el hombre le da sentido a esos estados naturales, y, de esta manera, producir una emoción. "De eso se trata, de que cada uno pase por entre las piedras, que vea el cosmos y el Universo en cada una", dice Meira.

DIANA MARCELA CÁRDENAS

Mónica Meira, por Diana Marcela Cárdenas | artnexus