Exposición Individualsept 2011 - nov 2011· Por Miguel González

Elías Heim

Museo de Arte Moderno de Medellín

Para su primera exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Medellín, Elías Heim seleccionó cinco trabajos que se inscriben dentro de sus obsesiones temáticas: el espacio del museo como contenedor cuestionable, la hibridación como argumento debatible, los medios mecánicos como agentes transformadores y cuestionadores. De igual manera, la propuesta de una obra que se suceda en el tiempo y que, por lo tanto, acontezca. La consideración del sitio y el lugar como emanadores de sentido, la preocupación por los procesos técnicos y de acabado hacen alarde para redondear la idea que anima cada proyecto. 

En orden cronológico, las propuestas son Híbrida Flora Intermuseal, de 1993, el único trabajo que corresponde al siglo pasado; Mujeres de los escombros o Trümmerfrauen, de 2005, exhibida inicialmente en Ibor, Francia, Cartagena de Indias y el XLI Salón de Artistas Nacionales; Flores Negras, de 2008, que hizo parte de su muestra individual Premonitoria, en el Museo de Arte Moderno La Tertulia de Cali; Gabinete Secreto o Gehelmzimer, de 2009, que no se ha mostrado al público, y el proyecto específico para Medellín que alude a las vanitas y que resulta interactivo, habitable y diseñado para múltiples usos y miradas. 

Exposición Individual: Elías Heim — imagen 1
Goulgolet, 2010. Instalación in situ. Ángulos y tubos metálicos, mesones en madera de granadillo con acabado en poliuretano, butacos de pino pintados de negro y luz neón.11 x 19 x 2,50 m. (36 x 62 ½ x 8 pies).

Híbrida Flora Intermuseal es una obra que habla de intercambio, conservación, vida física y funcionamiento mecánico y activo. Fue su aporte a la exposición Pulsiones que realicé en La Tertulia, junto con obras de artistas como Alicia Barney, José Alejandro Restrepo, Doris Salcedo, Fernando Arias, Miguel Ángel Rojas, entre otros. Tres años después la pieza representó a Colombia en el Centenario de la Bienal de Venecia, no sin antes haber sido expuesta en el XXXV Salón Nacional. Los filtros del aire acondicionado del Museo de Düsseldorf, reubicados en un aparato para el museo caleño, respirando nuevas atmósferas y aludiendo a las grandes plantas selváticas. 

Trümmerfrauen proviene de un texto del pensador Primo Levy. Su paulatina destrucción a lo largo de la exposición alude a la violencia física y moral que el escritor judío evidenció a partir de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial. A Heim le interesó retrotraer esa idea y relacionarla directamente con la guerra, el secuestro, desplazamiento y sucesos funerarios de la sociedad colombiana. 

Flores negras nace de la observación de un pequeño aparato llamado Maguen Eliahu, un implemento metálico usado para sostener el pene del niño que va a ser circuncidado. Es un objeto quirúrgico, ritual, religioso, y si lo pensamos con suspicacia, lejanamente erótico. El término en hebreo traduce literalmente escudo de Elías. El profeta que ha de volver y que, por lo tanto, es esperanzador. La circuncisión es la primera consagración ante Dios. Es arrancar un pedazo del cuerpo, lo cual constituye una acción violenta y puede entenderse como un sacrificio. Hay sangre. El prepucio, una vez removido, es enterrado. De hecho, es la primera partícula del cuerpo que muere, curiosamente, principiando la vida. Seguramente para recordar asimismo el final de la existencia desde el comienzo. Este instrumento es regularmente de plata, y ahora, de acero inoxidable. Algunos tienen decoración y ornamentos, pero su diseño esencial se limita a los requerimientos que exige su uso. Al invertirlo se recuerda el corte o esquema de una flor. Esa similitud ha provocado las variaciones y la generación de ritmos que componen el mural. Un gran jardín fúnebre. El resultado es una poblada flora que se alimenta de la experiencia del rito, pero que no deja de aludir a lo masculino y a lo femenino, a la fecundidad y su necesaria dosis de erotismo. 

Gehelmzimer o Gabinete secreto, apareciendo y desapareciendo, es una obra sobre la memoria histórica sepultada. Visibiliza prácticas nazis en Colombia, que ocurrieron en Barranquilla y han salido a la luz gracias al desbloqueo de los archivos confidenciales de la KGB. Se alude a lo visible e invisible, a lo positivo y lo negativo, y se usa la fotografía como apropiación, documento y resignificación. 

La gran calavera de neón con doble quijada móvil es también un gran bar de recepciones y obliga a mirarla desde arriba para observar la totalidad del diseño o captarla en el monitor televisivo. Violencia, muerte y catástrofe se entremezclan con fiesta, celebración, y la inevitable banalización de la tragedia. Esta obra tiene su génesis en una pieza titulada La maestra de Celan, que ilustra la famosa frase del escritor: "la muerte es la maestra de Alemania", y que encaja a la perfección con el caso colombiano. La maestra de Celan, de la colección del Museo de Arte Moderno de Bogotá, fue ganadora de la bienal que esa entidad organizó en 1992. Un tubo de cobre conectado al sistema de aire acondicionado dibuja una calavera capaz de concentrar la humedad del ambiente y producir hielo, que vuelve la imagen de la muerte irónicamente blanca. Para el proyecto de Medellín el dibujo es en neón, cuya luminosidad se expande. La doble quijada se acciona intermitentemente e imita la conversación perpetua con su inevitable sonrisa sarcástica.

MIGUEL GONZÁLEZ

Elías Heim, por Miguel González | artnexus