Exposición Individualjun 2011 - ago 2011· Por Diana Marcela Cárdenas

Christiaan Lopez-Miró

Art and Culture Center of Hollywood (Miami)

El interés por la magia, lo sobrenatural, los reinos de otro mundo, son algunos de los temas sobre los cuales el artista Christiaan Lopez-Miró viene desde el año 2007 en un proceso de investigación, documentación y exploración que lleva al público a través de la fotografía. Lo que se originó como un proceso para captar el mundo con la mayor fidelidad posible, se ha desarrollado como depositario de la memoria, de presencia física de experiencias, como posibilidad creativa y generadora de un nuevo lenguaje.

Como resultado de esta fascinación por lo oculto y sobrenatural y el toque de misterio que esto pueda dar a una obra, se presentó All Roads Lead to Cassadaga (Todos los caminos conducen a Cassadaga), una muestra curada por Jane Hart, en la Galería del Art and Culture Center of Hollywood.

Exposición Individual: Christiaan Lopez-Miró — imagen 1
Christiaan López-Miró. Manos sanadoras, 2008. Impresión a color. 50,8 x 50,8 cm. (20 x 20 pulgadas).

La serie de 21 fotografías hechas con una cámara 6 x 6 es un trabajo realizado en una pequeña población donde se reúne una comunidad espiritual de más de 115 años, registrada en el National Register of Historic Places, ubicada en el centro de Florida llamada Cassadaga Spiritualist Camp. Allí el artista se dedicó a registrar diferentes elementos, espacios, situaciones y rituales propios de este lugar como el templo o la iglesia, sesiones de sanación, personajes de la comunidad, entre otros. 

Allí las personas son consideradas espiritistas, médiums, videntes y curanderos; es por esta razón que la comunidad se convierte en un punto de interés para el artista, un lugar donde no cualquier persona tiene acceso, y, sin embargo él consigue que le permitan (por alrededor de tres años) tener un contacto con rituales y demás vivencias que se dan ese espacio. 

La mirada del artista expuesta a través de sus fotografías convierte algo que es misterioso y oculto para la sociedad en general, en algo digno de llamar la atención a través de los detalles. Descubre por medio del lente de la cámara que la fotografía es capaz de reflejar elementos de connotación intrínseca como diferentes sensaciones y sentimientos. Sus imágenes se caracterizan por la utilización, como medio de comunicación indispensable, de la combinación del detalle, la descripción y la expresión. Ello lo lleva a estudiar varias relaciones: de lo real y lo “infotografiable”; la foto y la “fotograficidad” y, por último, la relación real-foto.

Healing Hands es quizá una de las fotografías que más llaman la atención. En esta imagen hay un primer plano de un hombre sentado; la fotografía enfoca su cuerpo únicamente desde el pecho hasta las rodillas resaltando los detalles de la figura; por un lado, la vestimenta del personaje –traje de corbata negra–, y por otro lado, están tatuadas con una serie de símbolos religiosos y espirituales.

Como resultado de este trabajo de exploración y convivencia Christiaan Lopez-Miró obtiene imágenes de objetos, paisajes, espacios y rituales simples y mundanos. El artista no pretende mostrar en sus imágenes pruebas del mundo de lo sobrenatural, más bien le interesa plasmar la experiencia de fe de los integrantes de la comunidad. La experiencia de los lugares es filtrada por una interrelación selectiva con las imágenes y los momentos que ellas originan. 

Invita al público a mirar las imágenes más allá del lugar en donde fueron tomadas, enfocando su mirada en lo que muchas veces se pasa por alto. En ninguna de las obras la realidad aparece como un mero motivo de documentación; la subjetividad del mirar construye una topografía inesperada del lugar representado, uniendo el paisaje a la intimidad, en la revelación de un presente intemporal, donde la representación se une a la interpretación, y la identidad, a la identificación.

DIANA MARCELA CÁRDENAS

Christiaan Lopez-Miró, por Diana Marcela Cárdenas | artnexus