Se presentó en los espacios de Oficina #1 (Centro de Arte Los Galpones) la exposición Parodia sobre escape, primera muestra individual del artista Armando Rosales (Cabimas, estado Zulia, 1987).
Rosales resultó ganador del Concurso Sin Antecedentes convocado por Oficina #1 y el artista venezolano Jaime Gili, en 2009, con el fin de brindar una oportunidad única de exhibición en los espacios de dicha galería a creadores que estuvieran desarrollando una propuesta plástica y conceptual coherente, sustentada en la investigación. El proyecto del joven artista resultó favorecido entre los 49 trabajos enviados, tras las deliberaciones realizadas por un jurado conformado por Jaime Gili, Suwon Lee y Luis Romero, estos últimos, directores de Oficina #1.
Partiendo de las ideas de Lacan y Deleuze, Rosales elabora una propuesta en la que las obras se convierten en paráfrasis objetuales de recónditos modelos psíquicos que, siendo individuales, se movilizan durante la interacción con el "otro" y, en consecuencia, se encuentran permeando soterradas estructuras de comportamiento social.

La idea de "inercia" es fundamental para comprender el trabajo de Rosales. La inercia es un concepto mecánico que se define como la "propiedad de los cuerpos de no modificar su estado de reposo o movimiento si no es por la acción de una fuerza". Siendo así, la inercia sólo puede ser evaluada ante la presencia de una fuerza "otra" que intenta la modificación del estado del cuerpo.
En el plano mental, la inercia es un estado imposible, ya que el hombre es un ente social que se encuentra permanentemente impactado por el "otro", y viceversa. El deseo, que es siempre el deseo del "otro", fundamenta entonces esta condición gregaria del humano.
Parodia sobre escape estuvo constituida por ocho instalaciones mecánicas, ensamblajes de materiales diversos y objetos hechos con papel y resina, que se presentaron como metáforas de algunos mecanismos psíquicos individuales que sólo son movilizados por la presencia del "otro". Así, la mayoría de las piezas se "completan" por la activación que de ellas hace el espectador a través de enchufes, pedales o sensores.
Bola mortífera, por ejemplo, está conformada por una esfera negra a la que se le han adosado tres topes que impiden su desplazamiento total. La bola está unida a un cable que permite su "funcionamiento" por medio de un pedal. Al presionarse, inicia su desplazamiento, pero este es detenido inmediatamente por los topes, lo que produce una situación objetual que alude a la angustia de un escape imposible, un deseo frustrado.
Danza es una de las obras más inquietantes del conjunto exhibido. Es un ensamblaje en el que se muestra el cuerpo de un animal de juguete mutilado y suspendido en el centro de una pequeña estructura piramidal. Este se pone en movimiento mediante un botón: patalea brevemente, para luego quedar de nuevo en un reposo sólo aparente, ya que está colgado y, por tanto, sometido a diversas fuerzas exteriores. Apunta a los procesos cotidianos de motivación –que accionan un movimiento sólo libre en apariencia– y a los mecanismos limitantes que forman parte de la misma estructura que pretende motivar el cambio, creando una metáfora de una situación de existencia psicosocial sin salida posible.
Escape del triángulo resume el sentido de la muestra. Está formada por un saco relleno que en la parte superior presenta una pequeña área triangular deprimida, rodeada por los bordes del costal. Se activa con la ayuda de un pedal. En el triángulo hay una pelota de tenis de mesa que salta fuera del saco al "encenderse" la pieza. La intervención del "otro" favorece la liberación de la pelota desde el espacio contextualizado de la pieza, que viene a representar lo social, hacia un espacio diverso, sin las normas de este. En el ámbito expositivo, el espectador tenderá a volver a poner la pelota en el triángulo. Para el artista, esta pieza es una "parodia simplificada, en la que ese cuerpo es liberado de la estructura que lo contiene, y a su vez el contexto (sala de exposición/galería) que contiene la representación (la obra) alberga las condiciones o leyes que propician el retorno de la pieza suelta a su posición inicial".
Rosales logra de una manera exitosa ir en cada una de sus piezas a lo que se genera soterradamente en nuestro interior tras la verificación de que estamos inmersos en mecanismos sociales estructurados desde lo constitutivo psíquico: la angustia. Y es justamente por el distanciamiento de lo expresivo presente en esta propuesta –que se vale de materiales mecánicos, sin ningún vínculo con lo humano sensible– que más inquietantemente se patentizan algunas interrogantes sobre el psiquismo como mecánica de la existencia.
La exposición Parodia sobre escape constituyó, sin duda, una interesante propuesta basada en un denso planteamiento conceptual: comentar objetualmente la imposibilidad de desmantelamiento de los ocultos mecanismos psicosociales que impiden nuestro escape hacia un objetivo ilusorio de libertad individual.
KATHERINE CHACÓN
