La necesidad de conformar una historia del arte reciente en México se hace cada vez más evidente, siendo el período de fines de los años setenta hasta mediados de los noventa, una etapa poco analizada y documentada, en la que destacan algunas figuras del neomexicanismo o del geometrismo, pero es precisamente en esta época, y a la par de estas corrientes más conocidas, en la que surgen diversos colectivos creativos precursores del arte conceptual.
Constituido en 1977 a modo de taller donde se discutían proyectos en conjunto, en un inicio estuvieron involucrados numerosos artistas; sin embargo, la alineación definitiva del grupo durante todo su período en activo fue de cuatro artistas: Maris Bustamante, Rubén Valencia, Melquíades Herrera y Alfredo Núñez.
El No Grupo afirmó estar influido por el movimiento estridentista, vanguardia iniciada en el ámbito literario mexicano y seguida de otras disciplinas de manera posterior, y en el que la irreverencia era su principal característica.

Esta revisión actual de sus propuestas artísticas pretende, en términos coloquiales, 'zangolotear' la memoria oficial y cuestionar la historia del arte mexicano contemporáneo mostrando y analizando el trabajo de este importante grupo, que tuvo una postura reflexiva y contestataria.
La exposición tiene como sede el Museo de Arte Moderno, lugar significativo, ya que el grupo presentó tres proyectos en distintas ocasiones, la primera en 1979; como actividad paralela a una exposición de José Luis Cuevas, El regreso del hijo pródigo, el grupo realizó la acción denominada Atentado al hijo pródigo. En 1980 mostraron otra acción, La muerte del performance, y en 1982, otra acción en colaboración con el artista venezolano Carlos Zerpa.
La curadora de la muestra, Sol Henaro, realizó una investigación sobre este periodo, específicamente, sobre el colectivo desde 2003, en la que ha manifestado su interés por hacer una recopilación de testimonios de los artistas que participaron en ese momento y con los que se puedan generar una memoria y una visión más integral que documente esta etapa.
Con más de trescientas piezas, y a través de trece módulos temáticos, la exposición nos muestra documentos, registros visuales de acciones y diversos testimonios de los trabajos realizados en esos años, en los que el grupo se desempeñó en numerosos géneros, como performance, instalación, arte correo, fotografía, cine, video y gráfica.
La contribución del No Grupo es nutrida y diversa, ya que los artistas generaron estrategias en las que el público era partícipe de la obra, ampliando el concepto de arte y haciéndolo cercano a espectadores que no estaban vinculados a museos o a prácticas artísticas en general. En sus obras y acciones revaloraron la cultura urbana popular teniendo una visión más introspectiva y más local sobre el arte, rechazando estilos y conceptos internacionales, y en oposición a las ideas importadas del extranjero, a la 'fayuca conceptual', como la denominó Rubén Valencia. Así, el concepto de performance lo adaptan a sus prácticas, y denominan sus acciones como 'momentos plásticos'.
Trabajaron con un total respeto a la autoría individual dentro del colectivo, distinguiendo las obras de cada artista pero teniendo una estrecha y sólida relación de equipo, en el que al interior se planteaban los numerosos proyectos y en el que, en sus propios términos, el grupo resultaba "un taller de crítica, de actitudes y posiciones".
Durante la existencia del grupo, tienen constante relación con otros artistas y otros colectivos de la época, pero al mismo tiempo toman distancia de los críticos de arte y del mainstream; siendo un grupo alternativo, tendían al continuo cuestionamiento sobre el entorno artístico y político de su época, además de tener una clara visión autocrítica e irónica, manifestándolo desde su propio nombre. El interés en analizar su obra y contexto los acerca al teórico del arte Juan Acha, quien aporta numerosos conceptos al arte latinoamericano, como el de no-objetualismo, organizando un Coloquio de Arte No Objetual, celebrado en Medellín, Colombia, en 1981, y en el que participa el No Grupo con uno de sus 'momentos plásticos'. Desde su fundación, tienen una constante participación en eventos internacionales, estando presentes en la X Bienal de Jóvenes de París. Entre el 81 y el 82 viajan a Los Ángeles, Nueva York y São Paulo presentando libros de artista.
Sus posturas políticas los llevan a coordinar en 1983 el proyecto Agenda Colombia83, en el que, junto con más de treinta participantes entre artistas de otros colectivos como Proceso Pentágono y Grupo MIRA, escritores, poetas y caricaturistas, se realizó un cuaderno artístico-político sobre la situación del país sudamericano y como forma de colaboración con el grupo disidente M-19.
En 1983 deciden disolver el grupo. Alfredo Núñez se traslada a Los Ángeles y deja la práctica artística, mientras que los otros tres artistas siguen por la misma línea del no objetualismo y con posturas similares a las del No Grupo. Rubén Valencia y Melquíades Herrera fallecen en 1990 y 2003, respectivamente, siendo Maris Bustamante quien continúa su vínculo con el ámbito, especialmente de manera académica.
De manera conjunta a la exposición, se editará un libro-catálogo que compilará textos y el material documental de la muestra, y que sin duda brindará nuevas perspectivas para conformar la historia del arte contemporáneo en nuestro país.
ISAURA RUIZ
