Exposición Individualmar 2011 - may 2011· Por Diana Marcela Cárdenas

Luis Luna

Museo - Iglesia Santa Clara Galería La Cometa

Con el fin de llevar al espectador a una reflexión acerca de la noción de hibridez, hacia una visión subjetiva y abierta de la realidad, abarcando diversos aspectos de la construcción de identidades contemporáneas, en un proceso continuo de re-creación, redefinición y rearticulación de la visión del mundo, bajo la posibilidad de articular completamente la experiencia en términos de lenguaje visual y textual, el artista Luis Luna realiza la obra Lux Feminae.

La obra fue realizada en dos espacios diferentes; por una parte, se llevó a cabo una intervención en la iglesia de Santa de Clara de la ciudad de Bogotá, que consistía en unas láminas de metal a lo largo del piso del lugar dando como resultado el efecto de un lago o espejo, donde lo que está en lo alto se ve reflejada —el embovedado y los retablos de madera laminada con hojilla de oro— "una hibridez entre lo celestial a lo terrenal". Por otra parte, la exposición continuaba en la galería La Cometa con una muestra de pintura producto de la intervención de Luna en la iglesia, mezclada con varias de sus etapas anteriores, llenas de descubrimientos, relaciones, viajes y experiencias.

Exposición Individual: Luis Luna — imagen 1
Luis Luna. Lux Feminae, 2010. Intervención en el Museo - Iglesia Santa Clara.

Basado inicialmente en referencias culturales e historicistas, elementos gráficos, fragmentos de textos, partituras musicales, pertenecientes a la iglesia de Santa Clara, junto con imágenes de libros de la época de la Conquista y del siglo XIX en Colombia, la imaginería de grabados del renacimiento y el barroco, los signos alquímicos y herméticos o imágenes del cosmos, Luna hace referencia a la hibridez, producto de experiencias sensoriales en diversos paisajes y memorias de viajes, donde permite entrever narrativas de otras épocas, dando como resultado pinturas que se muestran como capas de memoria en situaciones o imágenes donde culturalmente el espectador se puede reconocer. Es así como Luna convierte esta práctica de adición o superposición de fragmentos y capas culturales del mundo exterior en una forma de pensamiento, reflexión y producción crítica, directamente relacionada con la construcción de identidad multicultural fuera de los parámetros encasillados por la historia.

En la obra Lux Feminae el artista presta mayor atención a las imágenes de las partituras musicales; a esto le incorpora varias capas significativas de la vida colonial, que remiten al espectador a acercarse a la vida monástica femenina de Santa Fe de Bogotá, incluidos algunos significados y asociaciones de aspectos de la vida colonial de la mujer; sin embargo, la obra exterioriza gran cantidad de fuentes diferentes; por lo tanto, en una reflexión de identidad personal y contemporánea, no hay espacio para una coyuntura simple de América Latina, ni para narrativas lineales o encasilladas acerca del momento o el lugar. Ejemplo de esto, se puede evidenciar en la descripción que realiza la curadora de la exposición Natalia Vega cuando se refiere a la obra Partitura I (2010), una pintura de pequeño formato digital impresa sobre acrílico, donde se sobreponen varias capas de imaginería: la impresión de una fotografía satelital de una nebulosa del telescopio Hubble, una partitura musical con un manuscrito de las hermanas clarisas, y sobre ellos unos signos flotante que evocan las marcas de otro tipo de notación o escritura. Entonces, es justo aquí donde se evidencia que el concepto de hibridez está latente a lo largo de toda la obra de Luna, no sólo en la mezcla de materiales y técnicas sino también a través de la superposición de imágenes, elementos iconográficos y textos de diferentes culturas; el artista invita al espectador a realizar una integración e inclusión global, sin borrar la identidad individual de sus componentes; por el contrario, superponiendo unos sobre otros en varias capas culturales. A lo largo de la obra de Luna hay presencia fuerte y puesta en escena contemporánea del legado del romanticismo, diálogo con las tradiciones del expresionismo abstracto, así como estrategias de apropiación y conceptualización de épocas más recientes. Luna acude a medios como el collage, dibujo, grabado, y el uso de técnicas digitales; sus pinturas se caracterizan por un gran colorido; resultado del uso de diferentes pigmentos y materiales, predominan los tonos minerales tierra —amarillos, ocres y siena— y zonas de color muy saturado, como rojo carmesí o azul turquesa.

La muestra Lux Feminae es un trabajo donde, teniendo como eje principal la noción de hibridez, a través de la superposición de múltiples capas de diferentes referentes culturales —históricos, geográficos, gráficos, iconográficos—, junto con la apropiación de la iglesia de Santa Clara en Bogotá, se invita al espectador a reflexionar sobre la concepción del mundo de una manera multidisciplinaria y globalizada, en un proceso de constante cambio y expansión en la construcción de identidad contemporánea y personal.

DIANA MARCELA CÁRDENAS

Luis Luna, por Diana Marcela Cárdenas | artnexus