Exposición Individualmar 2011 - may 2011· Por Graciela Kartofel

Graciela Olio y Marcela Cabutti

OSDE Foundation

Esta exposición de Graciela Olio y Marcela Cabutti presenta a dos artistas con obras concebidas y realizadas independientemente. Al entrar a la amplia sala de OSDE, en La Plata, provincia de Buenos Aires, el espectador se encuentra con instalaciones, obras en los muros y otras piezas sobre pedestales. Ambas artistas conjugaron sus presencias con estéticas y materiales diferentes, aunque con un sutil aspecto en común: Cabutti y Olio coinciden en interrelacionar la industria, las artes visuales y la sociedad actual. La primera, en algunas de sus piezas, puede tener algún referente utilitario/científico, pero esa lectura es sólo inicial, dado que se reconfiguran en lo artístico. La otra, porque usa cerámica industrial, a partir de la cual crea sus relieves y esculturas de vigorosa estética neoconceptual.

Exposición Individual: Graciela Olio y Marcela Cabutti — imagen 1
Marcela Cabutti. Papeles, 2010. Foto instalación, chapa galvanizada impresa y cristal rojo soplado. Dimensiones variables.

Graciela Olio es una artista neoconceptual que siempre atiende a lo social y político contemporáneo, usando como constante la cerámica de manera diferente. El objeto cerámico que Olio plantea desde el inicio de su profesión es siempre cerámica industrial; la artista revierte tal material al área de autor. Aquí continúa con su Proyecto Sur, al que ella se refiere como un "work in progress", ahora titulado serie Home, con placas de porcelana Keraflex, material alemán que utiliza desde 2009. Sobre ellas concreta la transferencia de imágenes de unos cuadernillos que de 1960 a 1980 se usaban en las escuelas de Argentina. Desde el inicio de su trabajo, Graciela Olio ha desarrollado un lenguaje propio, crítico, arriesgado y satírico. El espectador encuentra una aparente ingenuidad a través del uso de imágenes familiares. Es la entrada a ese mundo que ella intenta referir: la situación del Cono Sur, su situación, la situación que le preocupa, le crea contradicciones, que la artista entiende que quiere testimoniar y documentar, aunque también, en lo posible, busca ayudar a comprender y modificar. Lo que se ha advertido como uno de los aspectos de la colonización moderna en América Latina, el uso del inglés para citar situaciones o cosas, adquiere aquí una incidencia de rebote. Así refiere esta serie la autora: "La irónica palabra Home supone una jugada casi chistosa en este contexto de pobreza. La simpleza del habitáculo, armado con cartones impresos, muestra la triste realidad que nos marca desde hace muchos años. Hay casas sin techo, las hay al borde la catástrofe, desarmándose y algunas autososteniéndose. Es una serie en construcción permanente y su desarrollo metafórico se manifiesta como símbolo de resistencia".

Cuando Olio dice "cartones" se refiere a las casas reales de la pobreza. En la exposición, el ojo atento parece ver obras resueltas en papel, aunque en la praxis, "Mis construcciones en 3D las resuelvo cortando de las láminas desde patrones, con un cortante o con tijera, que luego pego y armo. Normalmente, las técnicas de impresión son procesos fotocerámicos de gomas bicromatadas, transferencias directas desde fotocopias y calcomanías vitrificables digitales. En ocasiones también trabajo formas lisas con esmaltes y lustres metálicos o simplemente con el material al desnudo, resaltando sus calidades propias".

Exposición Individual: Graciela Olio y Marcela Cabutti — imagen 2
Graciela Olio: Serie Homes, 2009-2010. Porcelana manipulada e impresa, acrílico y metal.

Sobre la mano izquierda de la sala, un conjunto de diez lámparas de Marcela Cabutti recibían al visitante, que las observaba encendidas, chinescas, suspendidas de la pared, pero con base, como lámparas de mesa. La transparencia del vidrio –con aplicación de lunares rojos, blancos y negros– acentuaba ritualmente tres parámetros del proceso global que se vive en esta época: intervención, originalidad, alteración. La artista se expresa en muy diferentes medios alternadamente: dibujo, material sintético tridimensional y vidrio, entre otros. Este último lo viene realizando desde 1997 en Murano, Ohio, y el de esta exposición lo desarrolló en San Carlos. Además de las lámparas, unas obras translúcidas combinadas con tres no transparentes —en vidrio soplado negro en forma de pagoda, que la artista tituló "casitas", con diferentes subtítulos— se ubicaban sobre originales pedestales altos en madera pintada de negro. La altura y levedad de estos soportes es positivo dentro del montaje de la exposición, si bien debería modificarse el color para evitar que se evidenciara dentro de la sutileza de las obras de ambas artistas.

Además, y por sobre todo, se destaca otro trabajo de Cabutti: la instalación de chapa galvanizada impresa y cristal rojo soplado. Atendiendo a técnicas japonesas y al atractivo de los opuestos, esta obra podría ser una exposición en sí misma, sin necesidad de otras piezas.

Graciela Olio utilizó el plexiglás como soporte para la mayoría de sus casitas; en algunas, también incluyó luz en la semántica referencial. Los conjuntos de seis placas "urbanas" con acento amarillo, y la deconstructiva instalación al muro en placas blancas, azules y café-rojizos, extienden el uso de las imágenes a un juego de confirmaciones: la belleza de las formas fraccionadas permite ampliar la capacidad de percepción del espectador e impartirle movimiento a la lectura de obras presentadas en el muro. Conclusión: una exposición que demuestra la importancia de lo experimental y el saber presentarlo como obra finalizada.

GRACIELA KARTOFEL

Graciela Olio y Marcela Cabutti, por Graciela Kartofel | artnexus