Reflexionar sobre lo que nos rodea, sobre el modo en como vemos el mundo, requiere partir de cero, alterar los códigos heredados y sacar el saber de su campo habitual desplazándolo hacia otros territorios. La obra de Carla Zaccagnini (1973, Buenos Aires) parte de ese intento por indagar en el mundo y transformar las estructuras que nos rodean, demostrando que es posible otra percepción de las mismas, usando la imaginación y la voluntad. Artista, curadora, crítica de arte... Su trabajo se caracteriza por proponer reflexiones sobre los saberes, las prácticas, las construcciones mentales, las instituciones, las percepciones y las representaciones; análisis que actúan como puntos de partida para la ejecución de obras y acciones diversas, multifacéticas, que no se definen por un medio, lenguaje o formulación constructiva en concreto sino por la libertad expresiva que tales ideas generan.
Residente desde los ocho años en Brasil, Licenciada en Artes y Maestra en Poéticas Visuales, Carla Zaccagnini ha sido asistente curatorial de la XXIV Bienal de São Paulo (1998), curadora del Museo de Arte Moderno de São Paulo (2001) y miembro del consejo editorial de la revista brasileña Número. Esta diversidad de experiencias ha marcado significativamente el desarrollo de su práctica artística, reforzando su carácter crítico, su espíritu reflexivo, su colaboración con terceros (el trabajo en equipo involucrando la labor de especialistas procedentes de diversas áreas) y su vocación por las intervenciones site specific (a partir de trabajos realizados en contextos de residencias); así como su acentuado interés por el lenguaje como posibilidad de elaboración de significados.

Según la propia artista señala, su trabajo como curadora o crítica alimenta y actualiza su labor como artista, y viceversa. Al mismo tiempo su experiencia dentro del área institucional le hizo comprender su preferencia por posiciones más libres, más cercanas a resultados más inmediatos, más efectivos y reales. Así, su práctica artística le ha permitido desarrollar obras y proyectos tales como excavaciones buscando artefactos similares en casas abandonadas de una pequeña ciudad de Flandes (Bifurcaciones y encrucijadas: sobre la igualdad y las diferencias II: a casa ao lado, 2006); construir en el patio de un museo un parque de columpios conectados entre sí por un complejo sistema hidráulico-mecánico que se activa por la utilización simultánea de las piezas que lo componen, produciendo un resultado (Reacción en cadena con efecto variable, 2008); realizar un juego de cartas de póquer impreso en serigrafía sobre plástico transparente (Juego transparente, 2006-07) o donar un conjunto de publicaciones de arte brasileño al Centro de Arte Wilfredo Lam, en La Habana (Bibliografía, 2002).
"Desde un empleo privado e íntimo del lenguaje, la forma artística no está prefijada en sus obras al igual que los desplazamientos de sentidos que indaga"1. Su discurso está dirigido por ese impulso, casi obsesivo —que anima buena parte del arte contemporáneo— y que busca redescubrir la cotidianidad, para despertar la conciencia, activar la visión y abrir el campo de las percepciones.
Las dos series sobre papel (frottage y litografía) que componen su exposición personal en la galería Joan Prats insisten en ese interés de la artista por el lenguaje como elaboración de significados y, al mismo tiempo, como ejercicio de poder. Las obras reproducen fragmentos de las representaciones de explosiones encontradas en los relieves del Memorial Soviético del Treptower Park, en Berlín. Recortadas y aisladas de su contexto original, reforzando la geometrización que condensa esos acontecimientos sin forma, en síntesis casi icónicas, estas imágenes, de extraña belleza —que semejan representaciones de paisajes, curiosos amaneceres, o vestigios arqueológicos de antiguas civilizaciones—, se abren sorpresivamente, proponiendo nuevas lecturas y desconcertando el entendimiento del espectador.
El gesto de trasladar al papel, estos fragmentos de relieves conmemorativos, de sacarlos de su contexto, impregnándolos de nuevas y posibles connotaciones conceptuales y simbólicas, añade nuevos pasos en su investigación sobre los límites de la representación (el equilibrio inestable entre el deseo y la imposibilidad que acompañan los intentos de representación de una experiencia) y las posibilidades de construcción de un discurso: cómo puede estructurarse, qué significados revela y cómo se puede deconstruir y recomponer para al final resignificarlo, según las mismas fuentes2. Un ejercicio que enlaza con trabajos anteriores, como cuando dibujó en lápiz los contornos de la colección de arte clásico de un museo (Exhibition Contour, 2001), o cuando realizó una serie de dibujos copiados de páginas de una enciclopedia de animales (Todas las descripciones son comparativas: grandes felinos, 2007-08), transformando estos fragmentos aislados en algo obviamente subjetivo, irregular y no autoritario.
Inaugurado en mayo de 1949, el memorial fue construido para honrar a los soldados del Ejército Rojo caídos en su lucha para derrotar a la Alemania nazi. La representación desvirtuada, camuflada, extrañamente apacible, de estas explosiones implica además una reflexión sobre el modo en que la iconografía del terror se ha globalizado y la violencia real ha devenido una especie de mercancía semiótica; involucrando ideas relativas a los crecientes estragos de la era virtual, las conflictivas relaciones de poder y los efectos devastadores de las guerras y los sistemas económicos sobre los individuos. Desplazar conocimientos de sus áreas, desplazar objetos de su contexto cotidiano, desplazar prácticas hacia otros fines, para preguntarse por sus límites y posibilidades, forman parte de acciones, estrategias, empeños —acaso imposibles pero necesarios—, frente a las fronteras de la visualidad, la falibilidad de la percepción, las barreras institucionales, los límites del saber científico o el conformismo cultural e ideológico.
NOTAS
1. Cfr.latinart.com, periódico en línea de arte y cultura.
2. Cfr. Reacción en Cadena con Efecto Variable en las Zonas Verdes del MUSAC, en arteenlared.com
WENDY NAVARRO
