Subastaabr 1993 - jun 1993· Por Autor no disponible

El arte latinoamericano en Christie’s y Sotheby’s

ANASOKOLOFF

Las tres ventas más importantes dentro del mercado de subasta internacional: Impresionismo, Arte contemporáneo y Pintura latinoamericana tuvieron lugar en Nueva York durante el mes de noviembre del año pasado. Después de tres semanas de alta tensión y una lenta recuperación del mercado del arte, tanto Christie’s como Sotheby’s sobrevivieron la estación de otoño de 1992 con resultados positivos.

En el área de arte latinoamericano, la venta más interesante fue la primera sesión que tuvo lugar en la sala de ventas de Sotheby’s. Esta incluyó 78 lotes de los cuales sólo 13 no se vendieron. Los primeros 19 lotes, todos obras de Joaquín Torres García pertenecientes a la colección del difunto galerista Royal S. Marks, fueron vendidos. Algunos alcanzaron precios de más de dos o tres veces su estimado, creando así el ambiente para una gran venta. Christie’s tuvo una venta menos significante en la noche. Esta casa contó con 62 lotes de los cuales 16 no fueron vendidos.

La colección de obras de Torres García fue una sorpresa inesperada en la estación. Aunque Torres García es uno de los artistas más importantes del modernismo latinoamericano, su arte no ha contado con el reconocimiento debido en el mercado internacional durante los últimos años. No obstante, durante 1992 varias exposiciones retrospectivas de la obra del artista y la Escuela del Sur fueron organizadas y presentadas en institutos de arte internacionales. La importancia recientemente dada a su obra y el aporte del artista al modernismo suramericano, bien pueden ser razón para los altos precios obtenidos por las obras en subasta. También se debe mencionar la rareza de las construcciones de Torres García. Esta escasez en el mercado obviamente conlleva a altos precios en la sala de subastas y en esta ocasionadas las construcciones, siete en total, se vendieron por el doble o más del estimado inicial.

Otro récord en las ventas de noviembre fue la obra de Fernando Botero titulada La casa de las gemelas Arias. Este óleo, pintado en 1973, fue martillado en $1,400,000 dólares. Es el precio más alto que jamás se ha pagado por un Botero en subasta pública. Por su parte, Christie’s contó con varias obras del mismo artista, de las cuales la que obtuvo el mayor precio fue un óleo titulado Naturaleza muerta con sandía y naranjas del setenta. Esta obra, estimada en 300,000/

350.0        dólares, fue subastada por 480,000. Nuestra señora de Cajicá, obra ejecutada en 1972, también de Botero, y la de mayor valor del artista en la venta de Christie’s estimada en 600,000/800,000 dólares, no se vendió.

Vale la pena anotar que Botero, como Torres García, ha gozado de gran publicidad en los últimos dos años gracias a varias exposiciones en Europa. Entre ellas se puede citar la retrospectiva en Florencia, las esculturas en los Campos Elíseos y la serie sobre Tauromaquia recientemente expuesta en París y Bogotá. Además, dos importantes monografías sobre el artista se publicaron últimamente en Europa.

Dentro del mercado de artistas mexicanos, fue asombroso ver como la obra de Diego Rivera de la época cubista (1918), Acueducto, a la venta en Sotheby’s, no se vendió. Con un estimado de 900,000/1,000,000 de dólares, la obra sólo alcanzo los $575,000. Christie’s a su vez ofreció, de la época temprana del artista, una obra titulada Jardín interior (1908, estimada en 700,000/ 900,000), que tampoco fue vendida. No obstante, Niña en azul y blanco, del treinta y nueve, también obra de Rivera, fue rematada por 700,000 dólares en Christie’s. Luego del éxito rotundo de Mujer con alcatraces, rematada en mayo por Sotheby’s, estos nuevos precios llevan a revaluar el mercado en subasta de la obra temprana del maestro mexicano.

La obra de Rufino Tamayo que estaba obteniendo muy buenos resultados en subasta, en esta ocasión se limitó a sostener el mercado. En Sotheby’s las dos principales obras de Tamayo eran Mujer en éxtasis y La tierra prometida/ Israel de hoy. Mujer en éxtasis se vendió por encima del estimado y La tierra prometida desafortunadamente no obtuvo comprador. Las otras obras, como eran Dos cabezas, El sonámbulo, y otras, se vendieron dentro de los precios estimados. En Christie’s se ofrecieron varias obras del mismo artista, entre ellas Autorretrato (reproducida en la carátula del catálogo de venta), y una escultura. Ninguna de estas dos piezas fueron vendidas. Sin embargo, las otras obras alcanzaron los precios estimados.

Sin embargo, el que la obra de Diego Rivera titulada Acueducto, una de las más importantes de su etapa cubista, no se haya vendido en Sotheby’s y que sólo una obra de Tamayo entre las incluidas en ambas casas, haya obtenido un precio superior al estimado, indica que el mercado para estos artistas no está tan fuerte como el de los otros.

Otro artista mexicano aclamado por su producción artística es José Clemente Orozco. En esta oportunidad, Acordada, obra sobre el tema de la revolución mexicana, sobrepasó el precio récord para el artista, alcanzando los $340,000 dólares. Por otra parte, el también mexicano, Francisco Toledo es hoy uno de los más solicitados artistas. Consecuentemente, su obra está alcanzando altos precios en subasta. Tanto Christie’s como Sotheby’s vendieron varias obras de Toledo con resultados muy positivos.

Remedios Varo, María Izquierdo y Leonora Carrington son junto con Frida Kahlo dentro del ámbito del arte mexicano las mujeres que obtienen más altos precios en subasta. En esta ocasión, tanto Sotheby’s como Christie’s tuvieron dos importantes obras de Leonora Carrington, una de Remedios Varo (ambas mexicanas por adopción de la escuela mexicana) y una de María Izquierdo. Todos los cuadros, salvo uno de Leonora Carrington y uno de Remedios Varo, fueron vendidos, igualando una suma superior al millón de dólares.

Otros mexicanos que vale la pena mencionar por su buena representación en esta subasta son: José María Velazco,

Ernesto Icaza y Carlos Orozco Romero. Tanto Velazco como Orozco obtuvieron precios récord en esta ocasión. Los resultados del mercado mexicano en general demuestra la fuerza de que actualmente éste goza, siendo el más cotizado dentro del ámbito latinoamericano.

Dentro del ámbito del cono sur, además del fenómeno Torres-García, sobresale Pedro Blanes Viale, considerado como el máximo representante del paisaje de principios de siglo en Uruguay.

Su obra fue representada en la sala de subasta con una pintura importante titulada Sol y sombra (1924) estimada en $90,000/120,000 dólares. Esta se vendió por $175,000 dólares en Sotheby’s. Otro clásico de las subastas es el uruguayo Pedro Figari, Christie’s vendió una obra por $34,000 dólares titulada Baile en el patio. Del uruguayo José Cúneo, Luna menguante, se vendió por $37,500 dólares y, entre los contemporáneos, Ignacio Iturria es el uruguayo con más acogida en subastas internacionales, aunque no alcanza altos precios.

Los máximos exponentes chilenos son Matta y Claudio Bravo. Bravo, con un estilo hiperrealista bastante popular entre los coleccionistas de arte latinoamericano, hoy goza de más acogida. Christie’s contó con cuatro obras de Bravo en la noche y varias en el día: en la noche tres se vendieron dentro del estimado. De Matta también había tres obras'en la venta principal y varias más en las ventas de menor valor. En la venta principal, dos se vendieron por debajo del precio estimado. Estos resultados no son muy positivos para la obra de Matta no obstante, un pequeño dibujo incluido en las ventas de Sotheby’s logró alcanzar bastante más del estimado, siendo una de las obras más cotizadas de la venta.

De los artistas argentinos, Guillermo Kuitca es el más actual. Sotheby’s ofreció dos de sus obras, de las cuales una fue vendida en la sesión de la noche por $16,000 dólares y la otra durante el día por $30,000. Christie’s, quien también incluyó dos pinturas de Kuitka en las ventas del día, logró, en promedio, mejores precios que Sotheby’s vendiendo las obras por más de $50,000 dólares. Christie’s también llevó la delantera con la obra de Emilio Pettoruti vendiendo una del treinta, titulada El cantante, por $200,000 dólares. La venta de Sotheby’s tenía una obra del dieciséis, que sólo alcanzó los $70,000 dólares. En ambos casos, aunque las pinturas se vendieron, ninguna alcanzó el estimado bajo. La obra de Alejandro Xul Solar, también incluida en la venta de la noche en

Christie’s, obtuvo $35,000 dólares. Los demás argentinos que gozan de participación en el mercado de subasta fueron incluidos en las ventas del día, en general con resultados positivos.

De Centroamérica, sin contar con el arte haitiano que goza de autonomía dentro del ámbito del arte latinoamericano, se puede hacer mención de la presencia de países como Nicaragua, representado por Armando Morales, y Cuba con artistas como René Portocarrero, Mario Carreño, Julio Larraz y claro el hoy muy cotizado Wifredo Lam.

Armando Morales es hoy uno de los artistas más comprados, Selva tropical de 1989 fue vendida por Sotheby’s por $200,000 dólares; Christie’s por su parte vendió un óleo titulado Circo de 1981. Esta obra, estimada en $140,000/

160,0        dólares, fue subastada por $200,000.

Cuba cuenta con Wifredo Lam como su máximo exponente a nivel internacional durante los últimos diez años, su obra ha ido obteniendo mejores precios hasta llegar a sumas cercanas al medio millón de dólares por un óleo. En esta ocasión, la obra de Lam en Christie’s tuvo más acogida por parte del público que aquella a la venta en Sbtheby’s. En primer lugar, Christie’s contó con más obras. En total ofreció ocho obras, de las cuales cuatro fueron ofrecidas en la venta de la noche y dos se vendieron por el estimado alto. Todas las obras ofrecidas en el día fueron vendidas. Sotheby’s sólo incluyó tres obras de Lam, y ninguna de las dos incluidas en la sesión de la noche se vendió.

Mario Carreño es uno de los artistas cubanos que está en los libros de historia de arte latinoamericano, obteniendo una gran acogida en los años cuarenta en Norteamérica, En esa época, su obra era' expuesta en Peris Galleries, una de las más prestigiosas galerías de Nueva York. En Sotheby’s hubo varias obras de Carreño, incluyendo un importante paisaje de 1943. Esta obra logró los $200,000 dólares. Christie’s sólo contó con obra menor, aunque comercialmente, la obra obtuvo muy buenos resultados para ambas casas de subasta.

Julio Larraz puede hoy ser considerado como el artista cubano que tiene más potencial para alcanzar altos precios en subasta, ya que su obra es bien recibida tanto en el medio académico como en el comercial.

Falta por mencionar la obra de Armando Reveron, venezolano activo durante la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, de tres obras importantes incluidas en las ventas de noviembre, sólo una obra, Autorretrato (1933) ofrecida por Christie’s, se vendió. Jesús Rafael Soto, de prolongada presencia en las salas de subastas, ha tenido mejores épocas.

Femando de Szyszlo, Oswaldo Guaya- samín, Marina Nuñez del Prado y Emiliano di Cavalcanti, peruano, ecuatoriano, boliviana y brasileño, respectivamente, son los representantes de estos países con más repercusión dentro del mercado. En las subastas de noviembre, Guaya- samín fue el artista que obtuvo el precio más alto, $30,000 dólares, por el óleo titulado Violinista. Vale la pena anotar que la obra de estos artistas generalmente se avalúa comercialmente en sumas similares.

Entre la obra de colombianos Botero y Darío Morales fueron los únicos incluidos en las ventas de la noche. La obra del difunto Morales, un bronce de la serie de los baños, se remató por $45,000 dólares. No obstante, un Alejandro Obregón del sesenta y cinco, fue rematado por más de $45.000 dólares en las ventas del día, y la obra de Ana Mercedes Hoyos se subastó en aproximadamente $36,000 dólares. En estas ventas también hubo obras de Gonzalo Ariza, Luis Caballero, Santiago Cárdenas, Ignacio Gómez Jaramillo, Margarita Lozano, David Manzur, Luis Monje y Virgilio Patiño. La única obra que no se subastó fue la de Ignacio Gómez Jaramillo, Mujer en el campo, pintada en 1941. Las demás obtuvieron un precio promedio de $14.000 dólares cada una.

Países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia tienen una presencia limitada en el mercado y sus artistas no representan en valor grandes ganancias, conformando una mínima parte del mercado de subasta, actualmente dominado por artistas mexicanos, siendo Fernando Botero la excepción a esta regla.

Por su parte los venezolanos, quienes sólo cuentan con obra de Reveron y Soto como fuertes participantes en subasta, pero cuyos compradores tienen bastante poder económico, terminan adquiriendo obras de otros países y por ende sus colecciones son las más internacionales a nivel latinoamericano.

En el campo del arte colonial, los mexicanos y la escuela de Cuzco, salvo contadas excepciones, son los únicos que gozan de un mercado activo. En este año en conmemoración a los 500 años del descubrimiento de América se incluyó en las ventas de arte latinoamericano arte colonial, comprobando así esta tendencia.

Sin embargo, también se vio como Sotheby’s tiende a tener más selección de obra colonial mexicana, mientras que Christie’s ofrece más obra suramericana incluyendo la escuela de Cuzco, La Paz, Quito y otras. De la escuela mexicana, la obra de Cristobal de Villalpando y Juan de Correa fue la que obtuvo precios más altos sobrepasando los $30,000 dólares. Gregorio Gamarra, pintor de la escuela de la Paz, obtuvo precios por encima de los $20.000 dólares.

Vale la pena resaltar que la obra gráfica también es una buena alternativa de bajo costo para coleccionistas. En especial si se tiene en cuenta que Latinoamérica desde la colonia ha tenido una importante producción de grabado. La escuela más presente en subasta hoy es la mexicana. No obstante, el mercado a duras penas comienza a desarrollarse, y puede ser llevado hacia otras tendencias del grabado en América Latina.

Resultados:

Sotheby’s: 306 lotes para la venta; $12,033,670 total de ventas; 10.9% no vendido por dólar, 25.8% no vendido por lote.

Christie’s: 374 lotes para la venta; $9,782,200 total de ventas; 31,7% no vendido por dólar, 31,0% no vendido por lote.

Nota:

Los precios mencionados en el artículo son aquellos obtenidos en la sala de ventas; o sea, precios de martillo. El artículo hace énfasis en las ventas de la noche, mencionando solo por encima las de menor valor. Para más información, favor contactar la oficina de prensa de Sotheby’s o Christie’s.

Ana Sokoloff Gutiérrez:

Maestra en Historia del Arte de la Universidad de Columbia en Nueva York. Actualmente trabaja para la Misión Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas como Coordinadora de Actividades Culturales.

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