Gran expectativa causó en el ambiente plástico la 50 edición del Salón de Artes Visuales Arturo Michelena, expectativa originada por la bien lograda y mantenida reputación que ha adquirido este evento en la plástica nacional, donde se sitúa como uno de los principales espacios para la confrontación. Este aniversario, en el que celebró no sólo la creación del Salón hace cincuenta años, sino sobre todo su desarrollo y afianzamiento, le auguraba a esta edición un éxito notorio, tanto por la cantidad de los envíos, como por la calidad de los mismos.
Estos augurios fueron parcialmente corfirmados. Ciertamente, hubo calidad en las obras enviadas y llamó la atención la presencia de artistas de trayectoria cuyos trabajos demostraron evidente madurez plástica. Sin embargo, y como es de esperarse en eventos de este tipo, no todo contribuyó a mantener el buen nivel.
En la selección de Pintura destacaron las obras de Adonay Duque (Autorretrato), Luis Lizardo (El aire y la penumbra), Walter Margulis (Cielo de arena), Eneko Las Heras (Hombre y mujer), Andrés Michelena(Color celestinus), Ismael Mundaray (Shabono Serie 2),Manuel Pérez (Compendium), Fernando Wamprechts (Las Josefinas), trabajos que manifiestan las tendencias actuales de nuestra pintura, en tenso equilibrio entre la abstracción lírica y una figuración que no evade lo gestual ni lo simbólico.
En Escultura, de envío muy reducido (apenas 8 piezas, destacó la pieza Sedicioso No. 3 de Gaudí Esté. El trabajo de esta artista viene gestando desde hace algún tiempo un cambio importante, dado por la creación de formas casi emblemáticas. La talla, de factura ruda, contrasta decisivamente con la calidad “melosa” de su trabajo anterior, otorgándole gran fuerza expresiva a estas nuevas piezas. Quizás hubiera resaltado Sin título, de Luis Lartitegui, si se hubieran superado las deficiencias en su montaje.
Ricardo Benaím, Jorge Luis Contreras, Carlos Julio Molina, Luis Noguera y, sobre todo, Luis Romero, destacan en la modalidad de Dibujo. Luis Noguera elabora una obra donde las formas del sisal recortado, las huellas dejadas por un alambre en espiral, el trazo violento del carboncillo, crean una especie de enramada, de follaje plástico. Luis Romero realiza una obra que cobra fuerza expresiva y capacidad connotativa a través de la indagación en los elementos esenciales del dibujo.
Quizás la selección menos interesante del Salón haya sido la de Fotografía. La mayoría de los trabajos redundaron en propuestas demasiado convencionales o en efectismos experimentales en los que logramos discernir una sólida propuesta plástica. Impresiona por su sencillez y por su carga poética el trabajo del maestro Iván Petrovsky, que en su título, Los muros de la calle Salom, morfoseados en murales, nos habla de una mirada plástica descubriendo belleza en lo cotidiano.
La obra Fast-concepto, de Elio Caldera, sobresale entre los envíos de penumbra. gráfica. Aquí, una columna antigua, con el peso de los siglos irrumpiendo en su morfología, es pretexto para el despliegue de la gran calidad técnica del joven caraqueño.
La modalidad de Nuevos Lenguajes no representó las indagaciones plásticas que actualmente vienen llevando a cabo lúcidos jóvenes venezolanos. Dos obras confusas (Cumpleaños feliz América de Carlos Quintana y Reencuentro de Fernando Sosa), fueron presentadas. Obras en las que la superación de los lenguajes tradicionales y la incursión en nuevos elementos no logran una feliz síntesis expresiva.
Los artistas que resultaron galardonados en esta oportunidad fueron: Ana María Mazzei (Premio Salón Michelena), Adonay Duque (Premio Juan Lovera), Luis Lizardo (Premio Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber),
Luis Noguera (Premio Iván Petrovsky),
Ricardo Benaím (Premio Armando Reverán), Jesús Guerrero (Bolsa de Trabajo Armando Reverán), Carlos Medina (Premio Antonio Herrera Toro),
Humberto Salas (Premio Universidad de Carabobo), Rodrigo Benavides (Premio Eladio Alemán Sucre), Luis Federico Fernández (Premio Henrique Avril),
Carlos Quintana (Premio Henry Leipons), Elio Caldera (Bolsa de Trabajo Emilio Boggio), Luis Rodriquez (Premio Eduardo Cháves), Gladys Meneses (Premio Julio Morales Lara),
Gazniella Pagazani (Premio Bernardo Rubinstein) y Eneko Las Heras (Premio Antonio Edmundo Monsanto).
KATHERINE CHACON
